¿Cómo hacer una Corrección Fraterna?

Pregunta:

Paz y Bien. Mi problema es que en mi casa no nos acostumbraron a hablar sobre lo que no nos agrada porque sentimos que si le decimos algo al otro lo vamos a dañar, o lo vamos a hacer sentir mal. A veces quisiera decir cosas que no me gustan que pase y me da miedo porque todos parecemos un cristal… ¿Qué me aconseja hacer?

 

Respuesta:

Estimada Lissette:

Dos obras de misericordia espirituales que debe hacer todo cristiano  son: la de corregir al que yerra y  enseñar, aconsejar a quien lo necesite. Existe entonces el deber de caridad de hablar para edificar y ayudar al prójimo.

Jesucristo nos repite muchas veces en el Evangelio: no temáisno tengáis miedo (cf. Mt 14,27). El motivo que nos da es que “Él está con nosotros”. Aunque camine por oscuras cañadas, nada temo, porque Tú estás conmigo (Sal 22).

Pero lo que debemos cuidar para que realmente sea fructífer nuestra palabra ha de ser el modo de decirla. Jesús nos explica como debe hacerse lo que se llama corrección fraterna: Si tu hermano peca, vé y corrigelo en privado; si te escuchase habrás ganado a tu hermano. Si no te escuchase toma contigo dos o tres personas para que la cosa se resuelva entre la palabra de dos o tres testigos. Si después no escuchare nisiquiera a éstos, dilo a la asamblea; y si tampoco escuchase a la asamblea, sea para tí como un pagano o un publicano. (Mt 18, 15,17) Cada corrección debe ser hecha por caridad, con buena intención; no por desahogo ni de modo apasionado. Sobretodo en privado y rezando antes para ver que se va a tener éxito. También hay que ser pasiente y dar tiempo a las personas para que entiendan y se corrijan. Cuando hay que corregir un defecto primero uno debe examinarse así mismo para ver si se tiene el mismo defecto, y ,entonces, nos corregimos nosotros y somos más humildes para corregir en el mejor modo.

Pero eso no quiere decir que yo deba pasarme el día corrigiendo los defectos de los demás, sino me haría insoportable y perdería eficacia la corrección cuando es verdaderamente necesaria, hay que pesar la magnitud del mal que se ha hecho, sobretodo si se trata de un pecado grave y que puede hacer un mal a otro o así mismo, o si es algo que ha cometido repetidamente y que puede llevarlo a un mal mas grande o un vicio.

Si no se da esto, lo mejor es callar por que se puede hacer un mal mayor, que se empecine en el mal o se falte a la caridad.

En Cristo y María.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

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