Alteraciones de los deseos amorosos y deseos sexuales desorientados

Enrique Rojas (“Los lenguajes del deseo”)

LAS ALTERACIONES DE LOS DESEOS AMOROSOS

LOS AMORES EÓLICOS

La historia del comportamiento refleja las maneras de actuación que se han ido dando a lo largo del tiempo. Siendo el amor uno de los temas centrales de la vida humana, también éste ha ido recorriendo diferentes travesías, modas, lances y modos de presentación.

Las tres grandes figuras del pensamiento griego -Sócrates, Platón y Aristóteles- se ocupan del amor con una riqueza que llega firme hasta nuestros días. En Platón, su esencia reside en el bien y la belleza. En Aristóteles, el amor establece una tensión entre el mundo afectivo y el deseo: nadie es invadido por el amor si antes no ha recibido el dardo incitador que procede de fuera. Al principio se encuentra ligado al placer, pero con la maduración y el paso de los años, asciende al grado de amistad.

El pensamiento cristiano aspira a una pureza mayor: la entrega y donación de uno mismo, sin condiciones. San Pablo culmina su célebre texto de la Epístola a los Corintios diciendo: «El amor es paciente, es bondadoso, no tiene envidia, no es jactancioso, no es engreído, no es indecoroso, no lleva cuenta del mal, no se alegra de la injusticia, se alegra de la verdad… »