Misa

¿Es obligatorio ir siempre a misa los días festivos?

Pregunta:

Me gustaría saber si es obligatorio asistir a Misa cuando te hallas de viaje en un país cuya religión principal u oficial no es la católica y resulta muy difícil encontrar una iglesia católica para asistir. Y también si haría falta confesarse de ello.

Respuesta:

1. El precepto

El derecho positivo eclesiástico determina los días en que han de realizarse los actos de culto a Dios (que son de derecho natural y de derecho divino positivo). La Iglesia determina como precepto la asistencia a Misa los domingos y en otras cuatro solemnidades: el 1º de enero (Solemnidad de Santa María Madre de Dios), el 15 de agosto (Asunción), el 8 de diciembre (Inmaculada Concepción) y el 25 de diciembre (Navidad). El precepto de oír Misa obliga a todos los fieles que gozan de uso de razón y han cumplido 7 años. Para cumplir con el precepto, la Misa debe escucharse toda entera y prestando atención.

2. Causas excusantes

Excusa del precepto de oír Misa cualquier causa medianamente grave. Las principales causas que suelen aducirse son:

1) Imposibilidad moral: por enfermedad o convalescencia; ancianidad o debilidad física; la posibilidad de una ganancia extraordinaria e inesperada si trabajara ese día, muy especialmente cuando se trata de una persona de escasos recursos; una distancia considerable del templo.

2) La caridad que nos obliga a socorrer al prójimo; ya se trate de un acto de caridad corporal (asistir a los enfermos), o espiritual (cuando con la presencia de uno en un determinado lugar se podría impedir un pecado grave).

3) La obligación de ciertas tareas, como las madres o nodrizas encargadas de los niños, los guardias, los soldados, etc. Estos han de procurar oír Misa al menos algunas veces.

De todo esto se deduce que la dificultad de encontrar un lugar donde se celebre Misa de precepto en un país no católico, excusaría de pecado (y por tanto, de confesarse). De todos modos, salvo que fuera imprudente (por ejemplo, en un país donde el catolicismo estuviera perseguido), hay que poner algún medio para averiguarlo, por ejemplo, preguntando si hay alguna iglesia católica.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

indulgencias

¿Tienen algún efecto distinto las indulgencias durante el Año Jubilar?

Pregunta:

Estimado Padre: Mi consulta es la siguiente: Las indulgencias concedidas en este tiempo Jubilar luego de cumplir con estos requisitos de peregrinación, confesión, comunión, caridad, etc., etc., ¿tienen algún efecto especial diferente a las indulgencias que se conceden normalmente en otros tiempos ordinarios por ejemplo por rezar devotamente el Santo Rosario u otros? Desde ya muchas gracias.

 

Respuesta:

Estimado:

Todas las indulgencias tienen el mismo efecto: remitir, delante de Dios, la pena debida por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, gracias a la concesión de la Iglesia que, como dispensadora de la Redención, distribuye y aplica, con autoridad, el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos (cf. Manual de las Indulgencias, Normas y concesiones, n,1; Constitución Apostólica Indulgentiarum doctrina, norma 1; Código de Derecho Canónico, c. 992).

El Año Jubilar no cambia la naturaleza de las indulgencias, sino que es un ‘tiempo propicio’ para ganarlas; circunstancialmente, la Iglesia también prevé para los tiempos Jubilares más obras que hacen posible obtenerlas, así como, por ejemplo, la determinación de más numerosos lugares de peregrinación, predicaciones referidas a la conversión, mayor número de confesores extraordinarios, delegación a mayor número de confesores de las licencias para absolver pecados reservados, etc.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

indulgencia

¿Se pueden seguir ganando indulgencia ahora que terminó el Jubileo?

Pregunta:

Estimado Padre: Estaba buscando información católica y encontré la página catholic.net y pude ampliar un poco más el conocimiento de mi religión. Observé que había una pregunta donde consultaban si eran distintas las indulgencias concedidas en este año jubilar que ya terminó a las normalmente concedidas en tiempos ordinarios. Mi consulta es si pueden ganarse indulgencias en tiempos ordinarios y cómo. Tenia idea que cada 25 años son concedidas por el año jubilar. Gracias Y. G.

Respuesta:

Estimada:

Todo fiel cristiano puede ganar, con las debidas disposiciones, una indulgencia plenaria al día. No hace falta, por tanto, que se trate de un año jubilar. Así, por ejemplo, puede alcanzar indulgencia plenaria diariamente por hacer adoración al Santísimo Sacramento durante al menos media hora, o rezar la tercera parte del Rosario en una iglesia u oratorio público o en familia o en una comunidad religiosa o asociación piadosa, o por hacer al menos media hora de lectura espiritual de la Sagrada Escritura, o por hacer el vía crucis, etc. Se puede ganar indulgencia plenaria también en circunstancias especiales como, por ejemplo: por la bendición papal, aunque sea recibida por radio o televisión; por la adoración de la cruz el día del Viernes Santo; los viernes de cuaresma y de pasión recitando la oración ‘Miradme, ¡oh mi amado y buen Jesús!’ ante una imagen de Cristo crucificado; practicando los ejercicios espirituales durante tres días completos por lo menos; asistiendo a algunos sermones en tiempo de misión, incluyendo la clausura de la misma; asistiendo devotamente a una primera comunión o primera misa; rezando el Tedeum el último día del año; visitando la iglesia parroquial el día de su fiesta titular y el día 2 de agosto; con una visita piadosa de una iglesia el día de los Difuntos (2 de noviembre) y del cementerio en cada uno de los días del 1 al 8 de noviembre, rezando por los difuntos y aplicándoles a ellos dicha indulgencia; renovando las promesas del bautismo en la vigilia de Pascua o en el aniversario del propio bautismo; etc.

La lista completa de las obras enriquecidas con indulgencia plenaria o parcial puede encontrarlas en el Enquiridion de las Indulgencias promulgado por la Sagrada Penitenciaría, el 29 de junio de 1968.

Para poder beneficiarse de las indulgencias es necesario, además de estar bautizado y no excomulgado: hacer alguna de las obras enriquecidas por la indulgencia y cumplir tres condiciones:

a) confesión sacramental

b) comunión eucarística

c) y rezar por las intenciones del Sumo Pontífice.

Se requiere además que se excluya todo afecto hacia cualquier pecado, incluso venial.

Si falta esta disposición plena o si no se cumplen las expresadas condiciones, la indulgencia será solo parcial.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

adoración

¿Es verdad que los católicos adoran imágenes?

Pregunta:

¿Es verdad que los católicos adoran imágenes?

 

Respuesta:

¡Los católicos adoran estatuas!‘ A pesar de que este reclamo es ridículo, la gente continúa haciendo esta acusación. Dicen que porque los católicos tienen estatuas en sus iglesias y oran delante de ellas, están violando el mandamiento de Dios: ‘No te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en el mar debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni les rindas culto’ (Ex 20, 4-5). ‘Realmente el pueblo cometió un gran pecado al hacerse un Dios de oro’ (Ex 32,31).

Este trabajo va a examinar los argumentos fundamentalistas de orden contra la antigua practica cristiana de usar imágenes y proveerá una respuesta bíblica a estos argumentos, mostrando la evidencia en las Escrituras para esta práctica.

Primero señalaremos que es correcto advertirle a la gente contra el pecado de la idolatría. Pero la acusación de que los católicos son idólatras porque tienen imágenes de Cristo y los Santos es completamente incorrecto, estando basados en un malentendido o ignorancia de lo que dice la Biblia sobre el propósito y el uso (ambos buenos y malos) de estatuas.

El escritor anticatólico Loraine Boettner, en su libro Catolicismo Romano, declara que es un pecado tener estatuas porque ‘Dios ha prohibido el uso de imágenes en la adoración’ (pag. 281). Muchos protestantes abrazan esta afirmación y sin embargo si ellos ‘estudiaran las Escrituras’ (Jn 5,39) encontrarían que la verdad es exactamente lo opuesto.

Aun cuando no queda ninguna duda de que Dios condenó la adoración de estatuas, hay que decir que El nunca condenó el uso de estatuas en la adoración. Pero aun mas, ¡en realidad El recomendó su uso!

Dios dijo que las hagamos

Mientras que los protestantes y otros citan Éxodo 20,4-5 para reforzar su acusación a los católicos ‘adoradores de estatuas’ ellos se olvidan de numerosos otros pasajes donde el Señor ordena el labrado de estatuas ‘…con dos seres alados de oro labrado a martillo en los dos extremos, haz el primer querubín en un extremo y el segundo en el otro. Los querubines formaran un cuerpo con el propiciatorio, en sus dos extremos. Estarán con las alas extendidas por encima, cubriendo con ellas el propiciatorio, uno en frente al otro, con las caras vueltas hacia el propiciatorio’ (Ex 25, 18-20).

David le dio un plano a Salomón ‘para el altar del incienso, oro acrisolado según el peso; asimismo el modelo de la carroza y de los querubines que extienden las alas y cubren el arca de la alianza de Yahveh. Todo esto conforme a lo que Yahveh había escrito de su mano para hacer comprender todos los detalles del diseño’ (1Cro 28, 18-19). Cabe notar que todo esto estaba dirigido de acuerdo a las Escrituras divinamente inspiradas. Ezequiel 41,18 describe a imágenes grabadas en el templo, ‘estaban cubiertos de grabados alternados de seres alados y palmeras’.

El uso religioso de las imágenes

Durante una plaga de serpientes El envió a castigar a los malvados israelitas, Dios le dijo a Moisés: ‘hazte una serpiente como esas y ponla en el asta de una bandera. Cuando alguien sea mordido por una serpiente, mire hacia la serpiente del asta, y se salvará’ (Núm. 21, 8-9).

El hecho de que uno debía mirar una estatua de bronce de una serpiente para ser sanado muestra que las estatuas podían ser usadas ritualmente y no meramente como decoraciones religiosas.

Los católicos usan estatuas, cuadros y otros objetos artísticos para recordar a la persona o la cosa que representa. De la misma manera que para recordar a nuestra madre nos servimos de su fotografía, así los católicos para recordar el ejemplo de los santos se sirven de sus imágenes.

Los católicos también usan estatuas como herramientas para enseñar. En la Iglesia primitiva eran especialmente útiles para la instrucción de los analfabetos. Muchos protestantes tienen ellos mismos cuadros de Jesús y otros cuadros bíblicos en sus escuelas dominicales con el propósito de enseñar a los niños, especialmente a aquellos que no han aprendido a leer. Los católicos también usan para conmemorar algunas personas y eventos, muy parecido a las escenas tridimensionales de la natividad que usan las iglesias protestantes. Si uno midiera a los protestantes con la misma regla entonces usando estas imágenes ‘grabadas’, ellos estarían practicando la ‘idolatría’ que ellos acusan a los Católicos de practicar. Pero el hecho es que no hay actos de idolatría en estos casos. Dios prohíbe la adoración de imágenes, pero no prohíbe la hechura de imágenes en general. Si así lo hiciera, todas las películas, videos, fotos, escenas del pesebre, cuadros, dibujos y toda clase de cosas estarían prohibidas, puesto que esas también son imágenes.

¿Qué hay sobre la genuflexión?

A veces los anticatólicos citan Deut 5,9, donde Dios dijo con respecto a las estatuas : ‘no te inclines delante de ellos’. Puesto que muchos Católicos se inclinan o arrodillan frente a las estatuas de Jesús y de los Santos, los anticatólicos confunden la veneración legitima a una imagen sagrada con el pecado de idolatría. La realidad es que Deut 5,9 no le ayuda al argumento de los anticatólico.

Primero, recordar que si bien es cierto que la genuflexión puede ser usada como una postura en la adoración, no toda genuflexión es adoración. Por ejemplo, en Japón es costumbre que las personas muestren respeto y buenos modales al inclinarse al saludar (es el equivalente de dar la mano en occidente). Obviamente no se hacen ningún tipo de adoración en esto. El católico que se arrodilla frente a una estatua cuando ora no esta adorando y ni siquiera orándole a la estatua más que el protestante que esta arrodillado con una Biblia en sus manos cuando ora esta adorando u orándole a la Biblia.

Cuando las personas tenían que mirar a la serpiente de bronce para ser curados, no le estaban adorando, cosa que queda demostrada por el hecho de que, años después, cuando le empezaron a adorar (y hasta le dieron un nombre, ‘Nehushtan’) como un dios-culebra, el rey justo Hezekiaah lo hizo destruir (2 Reyes 18,4).

¿‘Escondiendo’ el segundo mandamiento?

Otros cargos hechos por los Protestantes es que la Iglesia Católica ‘esconde’ el segundo mandamiento. Esto porque en el Catecismo Católico el primer mandamiento es; ‘No tengas otros dioses aparte de Mi’ (Ex 20,3) y el segundo es: ‘No hagas mal uso del nombre del Señor tu Dios’ (Ex 20,7). Argumentan que los católicos han eliminado la prohibición de la idolatría para poder justificar su uso de las estatuas religiosas.

Pero esto es falso. El hecho es que, los católicos simplemente agrupan los mandamientos de manera diferente de lo que los Protestantes han hecho tradicionalmente y los han abreviado para facilitar su memorización.

Que tal abreviación les resulta razonable también a los Protestantes se demuestra por la traducción que ellos mismos hacen del Mandamiento del Sábado como: ‘Recuerden el Sábado para mantenerlo sagrado’, aunque el texto actual del mandamiento es bastante largo: ‘Recuerda el día de descanso, para mantenerlo sagrado. Trabajaras seis días, pero el séptimo día es dedicado al Señor tu Dios, ese día no harás ningún trabajo tu o tus hijos, tus criados o tus criadas o tu ganado o tu jornalero que este en tu propiedad, porque el Señor hizo en seis días el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó ; por eso bendijo el Señor el día Sábado y lo hizo sagrado’ (Ex 20, 8-11). Martín Lutero reconoció que las declaraciones : ‘No tendrás otros dioses delante de Mi’ (Ex 20,3) y ‘No te hagas ningún ídolo o figura ni de lo que hay arriba en los cielos ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra’ (Ex 20,4) son en realidad dos partes de un mismo mandamiento y las abrevió a ‘No tendrás otros dioses delante de Mi’. El catecismo de la Iglesia Católica explica que ‘ la división y la enumeración de los mandamientos han variado en el curso de la historia. El presente Catecismo sigue la división de los mandamientos establecidos por San Agustín, la cual se ha hecho tradicional en la Iglesia Católica. Lo mismo sucede con la confesión luterana. Los patriarcas griegos han hecho una división un poquito diferente que se encuentra en las Iglesias Ortodoxas y las Comunidades Reformadas. (CCC 2066).

Algunos anticatólicos usan Deut 4,15-18 que dice ‘…tengan cuidado de no caer en la perversión de hacer figuras que tengan forma de hombre o de mujer…’ y tratan de usar este texto para ‘probar’ la prohibición de estatuas o imágenes.

Hemos demostrado ya que Dios no prohíbe la hechura de estatua o imágenes de varias criaturas (ejemplo : ángeles, serpientes, bueyes, flores, leones, etc.) con propósito religiosos (Cf. 1Re 6,29-32 ; 8,6-67 ; 2Cro 3,7-14). ¿Pero qué hay de estatuas o imágenes que representan a Dios mismo? Muchos protestantes dirán que esto esta mal porque Deut 4 dice que Dios no tiene forma, por tanto, no deberíamos tratar de hacer imágenes de El. ¿Pero, en realidad, Deut prohíbe esta clase de imágenes del Señor?.

La respuesta es NO

Al comienzo de su historia en Israel estuvo prohibido hacer representación de Dios porque El no se había revelado (todavía) en una forma visible. Si los israelitas hubiesen hecho representaciones de Dios, quizás se hubiesen visto tentados a adorarle en la forma de un animal o algún objeto natural (ejemplo, un toro o el sol) de la misma forma en que alaban tales imágenes los paganos que los rodeaban.

Pero después Dios si se reveló bajo formas visibles como Daniel 7,9 : ‘Mientras yo contemplaba: se aderezaron unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura blanca como la nieve: los cabellos de su cabeza, puros como la lana. Su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente’. Los protestantes hacen descripciones del Padre bajo esta forma cuando hacen ilustraciones de las profecías del Antiguo Testamento.

El Espíritu Santo se reveló bajo por lo menos dos formas visibles -aquella de una paloma, en el bautismo de Jesús (Mt 3,16 ; Mc 1,10 ; Lc 3,22 ; Jn 1,32)- y como lenguas de fuego, en el día de Pentecostés (Hechos 2,1-4). Los Protestantes hacen uso de estas imágenes (especialmente de la paloma) cuando dibujan o pintan estos episodios bíblicos y cuando usan solapines del Espíritu Santo o cuando colocan emblemas de paloma en sus autos.

Pero más importante todavía es notar que en la Encarnación de Cristo, su Hijo, Dios mostró a la humanidad un icono de si mismo. Pablo dijo ‘El es imagen (en griego:ikon) del Dios invisible, el primero nacido de toda creación’. Cristo mismo es el ‘icono’ divino e intangible del Dios invisible e infinito del universo. Leemos de los Magos que cuando ‘entraban a la casa vieron al niño con María su madre, y cayeron al suelo y le adoraron. Luego abriendo sus tesoros, le ofrecieron regalos, oro, incienso y mirra’ (Mt 2,11).

El fondo del asunto es que los protestantes también usan todo tipo de imágenes religiosas: retratos de Jesús y otros personajes bíblicos aparecen en una miríada de Biblias, libros de ilustraciones bíblicas, joyas, polos, stickers, cartas postales, CDs, y escenas del pesebre. Cristo es simbólicamente representado por medio del símbolo del ictus -el emblema del ‘pez’-, popular entre los evangélicos americanos.

El sentido común nos dice que, puesto que Dios se ha revelado en varias imágenes, y especialmente en Jesucristo Encarnado, nos damos cuenta que no es malo que nosotros usemos imágenes de estas formas para fortalecer y profundizar nuestro conocimiento y amor a Dios. Ese es exactamente el propósito que tienen las estatuas de Jesús y de los santos católicos: ellas son imagen que representan personas a las que no podemos ver con nuestros ojos materiales.

La idolatría condenada por la Iglesia

Desde los tiempos de los Apóstoles, la Iglesia Católica ha condenado clara y consistentemente al pecado de idolatría. La Iglesia primitiva de los primeros Padres nos advierte contra este pecado, y los concilios de la Iglesia también se ocuparon de este tema. Aquí unos ejemplos :

El segundo concilio de Nicea (787) que se ocupó especialmente de la cuestión de la veneración de imágenes sagradas, y de iconos, dijo: ‘El que nos redimió de las tinieblas de la insanidad idolatra, Cristo Nuestro Dios, cuando tomó como su esposa a la Santa Iglesia Católica, sin mancha ni arruga, prometió que la guardaría y les aseguro a sus santos discípulos: `Yo estaré con vosotros hasta el día ultimo`. Esta promesa, sin embargo, no la hizo sólo a ellos , sino también a nosotros, que gracias a ellos hemos llegado a creer en su nombre. A esta gratuita oferta algunas personas no le dieron importancia, siendo atraídos por el traicionero mal abandonaron la verdadera forma de razonar … y cayeron en la incapacidad de distinguir lo santo de lo profano, asegurando que los iconos de Nuestro Señor y de sus santos no eran diferentes de las imágenes de madera de los ídolos satánicos… Ciertamente que ese modo de pensar (el de la adoración de las imágenes) no esta de acuerdo con nuestra fe, que propiamente da adoración a la naturaleza divina, aun cuando haya gestos que tengan apariencia de adoración, como aquellos con los que se honra la figura de la vivificante cruz o los libros santos de los evangelios así como otros objetos sagrados’.

El catecismo del Concilio de Trento (1566) enseñó que se comete idolatría ‘adorando ídolos e imágenes como si fueran Dios, o creyendo que ellos poseen alguna divinidad o virtudes que les de derecho a recibir nuestra adoración, a elevarle nuestras oraciones o a poner nuestra confianza en ellos’ (p. 374).

El Catecismo de la Iglesia Católica (1993) explica que ‘la Escritura constantemente nos recuerda que hay que rechazar los ídolos, de plata y oro, la obra de manos de los hombres. Ellos tienen boca pero no hablan, ojos pero no ven’. Estos ídolos vacíos hacen vacíos a sus adoradores ‘aquellos que los hacen son como ellos, así como todos aquellos que confían en ellos’ (Sal 115,4-5, 8). Dios, sin embargo, es el ‘Dios viviente’ (Cf. Josué 3,10 ; Sal 42,3) que da la vida e interviene en la historia’.

‘La idolatría no sólo se refiere a la falsa adoración pagana. Es una tentación constante en contra de la fe. La idolatría consiste en divinizar lo que no es Dios, sea esto dioses o demonios (por ejemplo, satanismo), el poder, el placer, la raza, los antepasados, el estado, el dinero, etc. …. La idolatría rechaza el Señorío único de Dios; es por tanto incompatible con comunión con Dios.

‘La vida humana encuentra su unidad en la adoración de un solo Dios. El mandamiento de adorar sólo a Dios integra al hombre y lo salva de un desintegración sin fin.

‘La idolatría es una perversión del sentido religioso innato del hombre, un idolatra es alguien que transfiere su indestructible noción de Dios a cualquier otra cosa que no sea Dios’ (CCC 2112-2114, citando Orígenes, Contra Celso 2:40).

Gentileza de: http://apologetica.org/sitio/index.php

Estudio de textos bíblicos en contexto

Tradujo el P. José Marcone, IVE

Misas gregorianas

¿Qué son las Misas Gregorianas? ¿Es verdad que no se pueden cortar?

Pregunta:

¿Qué son exactamente las misas gregorianas? ¿Es verdad que no se pueden cortar, o de lo contrario pierden el efecto que se buscaba con ellas?

Respuesta:

Estimado:

Explica el ‘Nuevo Derecho Parroquial’, de Manzanares, Mostaza y Santos (Ed. BAC, Madrid, pag. 254-255) que ‘se llama ‘misas gregorianas’ a la serie de misas que deben ser aplicadas por un difunto durante treinta días sin interrupción. Su origen se vincula a un episodio que narra San Gregorio Magno en Diálogos IV, 55 (PL 77, 420-421), mediante el cual el santo probablemente sólo quiso enseñar la doctrina de los sufragios aplicados a los difuntos; ‘pero la ingenua mentalidad medieval cargó el acento en la ininterrumpida sucesión de misas, creencia que pretendió reajustar San Antonino de Florencia, afirmando simplemente que, si las 30 misas se dicen seguidas, las almas del purgatorio perciben antes sus frutos’.

La Iglesia mantiene esta práctica, de gran arraigo popular, con sentido de sufragio por los difuntos. Pero ha mitigado la obligación de la celebración ininterrrumpida, según la declaración Tricenario Gregoriano (24-2-1967). Si por un impedimento imprevisto (vgr., una enfermedad) o por otra causa razonable (vgr., celebración de una misa de funeral o de matrimonio), un sacerdote tuviere que interrumpir el treintenario, ‘este mantiene por disposición de la Iglesia los frutos de sufragios a él atribuidos por la práctica de la Iglesia y la piedad de los fieles hasta el momento presente, pero con la condición de completar lo antes posible la celebración de las treinta misas’ (EV 2/966)’.

Por lo general se entiende que una ‘misa gregoriana’ es una serie de 30 misas seguidas.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

Si desea solicitar misas gregorianas por alguna intención particular puede acceder a http://misasgregorianas.ive.org/es/misas-gregorianas/