anticoncepción

¿Qué enseña la Iglesia acerca de la anticoncepción?

Pregunta:

Soy una alumna de un colegio católico y se me pidió hacer una investigación sobre los anticonceptivos, quiero pedirle ayuda acerca de este tema y del punto de vista de la Iglesia. Necesito saber con fundamentos claros el por qué la Iglesia se opone a este método, si es pecado usarlos, etc. Por favor agradecería su ayuda. Navegando en Internet llegue a una página en donde me aparecía que usted sabía bastante acerca de este tema, por esta razón quise escribirle. Me despido afectuosamente V. De antemano muchas gracias

 

Respuesta:

Estimada V.:

La anticoncepción es el rechazo a tener hijos ya sea por motivos sin peso o por medios ilícitos.

Muchas veces, cuando se habla en contra de la anticoncepción se mencionan los efectos secundarios que causan muchas píldoras o medios anticonceptivos como, por ejemplo:

-Efectos sobre el metabolismo lipido-glucídico: arterioesclerosis, peligros de hemiplejias.

-Efectos cardiovasculares: trombosis vascular, venosa, arterial o del mesenterio, hemorragias y embolias cerebrales o pulmonares, infartos, hipertensión, oclusión coronaria, etc. (efectos que se aumentan hasta un 250% cuando se combina la píldora anticonceptiva con el tabaco o el alcohol).

-Efectos hepáticos: hepatitis virósicas, ictericia, cálculos, lesiones vasculares y tumores.

-Efectos sobre la piel: acné, caída de cabello, hiperpilosidad, manchas.

-Efectos neuropsíquicos: desequilibrios, depresiones, tendencias suicidas, aburrimiento, tristeza, alteración de la libido, desafección sexual.

-Efectos ginecológicos: riesgos de infecciones, quistes, cáncer de útero y seno.

-Efectos genéticos en los descendientes: mongolismo, malformaciones varias.

-Efectos sobre la fecundidad: disminución de las reglas, esterilidad total; en las jovencitas pueden llegar a darse un bloqueo del crecimiento sexual (el fenómeno de las ‘mujeres-niñas’).

Por este motivo, muchas mujeres desconfían de la píldora y recurren a otros medios moralmente tanto o más malos e injustos que aquélla, como la esterilización y el aborto.

Sin embargo, el problema es más profundo y sería igualmente inmoral la anticoncepción aunque se consiguiese fabricar una píldora que no produjese ningún efecto nocivo, o la esterilización fuese totalmente reversible.

El Papa Juan Pablo II ha señalado con fuerza que el verdadero problema de la anticoncepción es la mentalidad que la anima. Es la mentalidad de la cerrazón a la vida, de la falsedad en la relación entre el hombre y la mujer y de la manipulación y cosificación del amor.

Ante todo, la anticoncepción, como su nombre lo indica, implica una oposición a la concepción de una nueva vida. Es una actitud de rechazo. El Papa ha dicho que entre el recurrir a los métodos naturales (es decir, el recurrir a los ritmos de fertilidad e infertilidad que la misma naturaleza prevé para la mujer) y el anticoncepcionismo no hay una simple diferencia de método sino dos concepciones de la persona humana y de la sexualidad humana, ‘irreconciliables entre sí’.

En la anticoncepción ‘la procreación se convierte en el ‘enemigo’ a evitar en la práctica de la sexualidad’ (Juan Pablo II, Evangelium vitae, 23). Esta práctica tiene su raíz es una mentalidad hedonista, es decir, egoísta, que pone el placer por encima de todo: un hijo, una nueva vida, es un mal. Esta es la actitud contraria a la de Dios que nos ha dado a nosotros la vida.

Es por ser una oposición a la vida que tiene estrecha relación con el aborto. A veces se dice que hay que favorecer la anticoncepción para que haya menos abortos. Es falso. Aunque se trate de cosas diversas, una llama a la otra. El que no quiere una nueva vida intenta primero evitar que venga, pero si falla en evitarla, intentará luego destruirla. Por eso decía Juan Pablo II: ‘los contravalores inherentes a la ‘mentalidad anticonceptiva’… son tales que hacen precisamente más fuerte esta tentación (del aborto) ante la eventual concepción de una vida no deseada. De hecho, la cultura abortista está particularmente desarrollada justo en los ambientes que rechazan la enseñanza de la Iglesia sobre la anticoncepción’ (Juan Pablo II, Evangelium vitae, 13).

En segundo lugar, implica una falsedad en la relación entre el hombre y la mujer. Ya hemos hecho referencia a esto: cuando deliberadamente se quita de ese acto la capacidad de dar la vida, de engendrar, de ser fecundos, ese acto se vuelve mentiroso.

En tercer lugar, implica una relación cosificada: se rebaja al otro cónyuge porque se lo ve ya sólo como un objeto de placer. Una cosa que da placer, no una persona a la que se entrega con totalidad. Cuando el acto sexual se reduce a la búsqueda del placer, entonces se convierte en la suma de dos egoísmos, pero dos egoísmos no hacen un amor.

Finalmente, en la anticoncepción los esposos se comportan como dueños y árbitros absolutos de la creación. Ellos se dictan su propia ley, usan su cuerpo, su sexo, el placer, según sus propios criterios, contra la voluntad de Dios expresada en la ley natural y en los mandamientos divinos.

Resumiendo todo esto decía el Papa Juan Pablo II: ‘Cuando los esposos, mediante el recurso al anticoncepcionismo, separan estos dos significados que Dios Creador ha inscrito en el ser del hombre y de la mujer y en el dinamismo de su comunión sexual, se comportan como ‘árbitros’ del designio divino y ‘manipulan’ y envilecen la sexualidad humana, y con ella la propia persona del cónyuge alterando su valor de donación ‘total’. Así, al lenguaje natural que expresa la recíproca donación total de los esposos, el anticoncepcionismo impone un lenguaje objetivamente contradictorio, es decir, el de no darse al otro totalmente: se produce, no sólo el rechazo positivo de la apertura a la vida, sino también una falsificación de la verdad interior del amor conyugal llamando a entregarse en plenitud personal’ (Juan Pablo II, Familiaris consortio, 32).

Este es el problema más profundo y más real de la anticoncepción.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

lucha pornografia

¿Cómo librarse del vicio de la Pornografía?

Pregunta:

Tengo 50 años, casado y con varios hijos. Desde hace un tiempo tengo problemas de depresión y accidentalmente descubrí una página de pornografía en la computadora de uno de mis hijos. Desde ese momento no he podido vencer la curiosidad y la tentación de volver a mirarla. Sé que esto está envenenando mi mente, pero no sé cómo luchar. ¿Puede indicarme algo? Muchas gracias y que Dios lo bendiga.

 

Respuesta:

Estimado:

Le contesto con un interesante artículo de Steve Wood titulado precisamente ‘Libérese de la pornografía’. Espero que pueda ayudarle.

Libérese de la pornografía- 12 pasos

Por Steve Wood

He aquí doce pasos muy importantes que, si los lleva a cabo en su totalidad, le ayudarán en gran medida a erradicar su adicción:

1. Destruya todo lo que tenga de pornografía.

Destruya todas las revistas pornográficas, videos, discos flexibles, y todas las referencias y archivos pornográficos en Internet de su computadora. ¡Hágalo ahora mismo!

Usted no puede ‘solo en cierto modo’ desear la pureza y esperar obtenerla. Usted debe tomar la firme decisión de liberarse de la pornografía, y luego actuar en base a esa decisión.

2. Tome medidas radicales para reorientar su vida.

El Catecismo dice, ‘La sexualidad abraza todos los aspectos de la persona humana’ (Sección 2332). Por lo tanto, si usted se encuentra bajo la influencia de un pecado sexual que domina su vida, como la adicción a la pornografía, necesitará tomar medidas radicales para reorientar su vida. Usted deberá desarrollar un plan de protección a fin de evitar las ocasiones remotas y próximas de pecado. Esto podría significar: ir de compras a diferentes tiendas para eludir siquiera el hecho de echar un vistazo a cualquier cuestión relacionada con la pornografía; tomar una ruta diferente con destino al hogar; romper con cualquier rutina que pudiera llevar al pecado; llevar pequeñas cantidades de efectivo; cancelar subscripciones a periódicos que contengan propagandas de lencería; cancelar ciertos canales de cable – o deshacerse completamente del cable; y/o dejar de ‘recorrer’ canales. ¡Tome estas medidas ahora mismo!

‘Dejemos entonces las obras propias de la oscuridad y tomemos las armas de la luz. Como en pleno día, andemos decentemente; así pues, nada de banquetes con borracheras, nada de prostitución o de vicios, o de pleitos, o de envidias. Más bien, revístanse de Cristo Jesús el Señor. No se conduzcan por la carne, poniéndose al servicio de sus impulsos’. Romanos 13,12-14 (Nota: San Agustín dirigió una vez su atención a este pasaje al azar. El hecho de leerlo, lo impulsó a una conversión radical y a apartarse de su estilo de vida licenciosa.)

Con relación al Internet, usted necesitará ya sea instalar un buen programa de filtro cuya contraseña sea mantenida por su esposa o un buen amigo, o bien suscribirse a un proveedor ‘limpio’ de Internet. Usted también necesitará trasladar la computadora de su hogar a una ubicación más abierta y visible. Se deben tomar medidas similares con la computadora de su lugar de trabajo; La Norma Industrial ha informado que el 70% del tráfico de pornografía en Internet ocurre entre las 9:00 a.m. y las 5 p.m. (información citada en el Archivo Católico Nacional, 19/Jun/00).

‘Si tu ojo derecho [por ejemplo, el monitor de la computadora y la conexión a Internet] es ocasión de pecado para ti, sácatelo y tíralo lejos; porque es más provechoso para ti perder una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo vaya al infierno. Y si tu mano [por ejemplo, un ‘click’ con el ratón] es para ti ocasión de pecado, córtatela; porque es mejor perder una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo vaya a parar al infierno’. Mateo 5:29-30

3. Busque a un sacerdote que trabaje con usted.

Trate de encontrar a un sacerdote que tenga experiencia en ayudar a las personas a superar las adicciones a la pornografía. Haga uso frecuente del Sacramento de la Penitencia. Sea honesto y abierto. Recuerde, un sacerdote no puede diagnosticar una cura a menos que le suministren todos los hechos.

He conocido a hombres católicos adictos a la pornografía en cada comunidad que he visitado durante los últimos tres años. No estoy hablando de hombres católicos inactivos, sino de hombres que llevan a sus familias a misa cada domingo. A excepción de parroquias que cuentan con menos de una docena de familias, se podría afirmar con seguridad que existen hombres católicos involucrados en la pornografía en cada parroquia de Norte América. Este es un problema monumental que ha invadido los corazones de los hombres de la iglesia. El mismo no desaparecerá por sí solo. Es necesario tomar medidas con suma urgencia a nivel parroquial.

Se necesita formar pequeños grupos de recuperación y responsabilidad con respecto a la pornografía bajo la dirección de sacerdotes parroquiales. El establecimiento de grupos de responsabilidad es una oportunidad perfecta para ciertos grupos de hombres católicos de cooperar con sacerdotes y parroquias locales en la lucha de uno de los combates más críticos del hombre contemporáneo.

4. Busque a un amigo responsable.

Busque al menos un amigo responsable con quien pueda contar 24 horas al día si fuera necesario. El teléfono le podrá ayudar a evitar la tentación en momentos vulnerables. Esta estrategia del teléfono es similar a la de Alcohólicos Anónimos, cuando una persona tentada a volver al alcoholismo puede llamar a un amigo en cualquier momento y pedirle oración y aliento. También podría ser de utilidad obtener una llamada diaria (o inclusive una de mañana y otra de noche) de verificación de parte de su amigo responsable. Como mínimo, su amigo debería preguntarle cada semana si usted se ha mantenido libre de pecados sexuales. Esta responsabilidad es de incalculable valor para ayudarle a sobrellevar momentos de tentación.

Douglas Weiss, un adicto sexual recuperado y disertante sobre adicciones sexuales reconocido a nivel nacional, ha manifestado, ‘No he experimentado, ni he conocido a ninguna persona que haya experimentado una recuperación de la adicción sexual por si sola’ [énfasis propio]. No caiga en la tentación de saltarse los pasos #3 y 4. Usted necesitará la ayuda de otros a fin de obtener una esperanza realista de erradicar su adicción.

‘A un solitario se le puede vencer, pero dos resisten, y la cuerda triple no se rompe fácilmente’. Eclesiastés 4:12

5. Comience una vida de lectura diaria de las Sagradas Escrituras.

No existe una manera rápida y fácil de borrar la pornografía de su mente. Solo le llevó unos cuantos ‘clicks’ involucrarse en la misma, pero le llevará cierto tiempo y disciplina mental salirse de ella. Una causa de la extrema dificultad de borrar las imágenes pornográficas de la mente es que, cuando un hombre observa pornografía, una sustancia química llamada epinefrina es liberada en el cerebro. Esta emisión de epinefrina causa una profunda impresión de la imagen visual a ser almacenada en el cerebro. Cuando un acto de auto estimulación acompaña a la observación de pornografía, ocurre una liberación de epinefrina aún mayor, haciendo de esta manera que la impresión de la imagen sea aún más marcada. Dichas imágenes pueden hostigar a un hombre por décadas. Tenga la seguridad que existe una salida para la adicción a la pornografía – pero no se engañe con la promesa de una salida fácil.

Uno de los pocos métodos efectivos de sacarse estas imágenes pornográficas de la cabeza es pasar cierto tiempo leyendo y memorizando las Sagradas Escrituras cada día. Para muchos de ustedes podría ser particularmente provechoso si tuvieran un momento para las Sagradas Escrituras a la mañana y a la noche. Además, usted necesitará iniciar un programa de memorización de las Sagradas Escrituras. En mi experiencia, un plan disciplinado para memorizar las Sagradas Escrituras es necesario para erradicar la corrupción de su cerebro.

‘Ocupad vuestras mentes con buenos pensamientos, o el enemigo las llenará con malos pensamientos. Desocupadas, no pueden estar.’ – Santo Tomás Moro (Fuente: La voz de los Santos por Francis W. Johnston, Libros TAN, Rockford, IL 1986), pág. 67.

Las Sagradas Escrituras pueden transformar sobrenaturalmente su mente. Esto no es una teoría, ¡realmente funciona!

‘En efecto, la Palabra de Dios es viva y eficaz, más penetrante que espada de doble filo. Penetra hasta la raíz del alma y del espíritu, sondeando los huesos y los tuétanos para probar los deseos y los pensamientos más íntimos.’ Hebreos 4:12

Sea consciente de que podría parecer que las cosas empeoran cuando usted comienza una lectura extensiva a las Sagradas Escrituras. Cuando la Palabra de Dios, junto con el poder del Espíritu Santo, se encuentre eliminando ciertas imágenes pornográficas profundamente arraigadas, estas imágenes muy subconscientes saldrán a la superficie de su mente. Cuando esto ocurra, usted se encontrará en las etapas iniciales de ser purificado de adentro para afuera.

‘Pues él es como el fuego de una fundición y como la lejía que se usa para blanquear. El actuará, en consecuencia, como un fundidor o como un lavandero. Purificará a los hijos de Leví y los refinará como se hace con el oro y la plata’. Malaquías 3:2-3

Una vez que las imágenes desarraigadas vayan a su conciencia, no se atreva a deleitarse mentalmente en ellas. Ore en ese momento, y utilice su disciplina mental para ponerlas fuera de sus pensamientos conscientes. Asegúrese de orar por protección para que estas imágenes no retornen.

Finalmente, centre su atención en Cristo – no en sus problemas. Los programas de recuperación de drogas, alcohol, y de adicción a la pornografía de mayor resultado son aquellos que incorporan el componente vital de la fe. Es extremadamente difícil superar una adicción centrándose compulsivamente en el problema mismo. Los apetitos adictivos necesitan ser redirigidos al que puede satisfacer nuestras necesidades con cosas buenas (Salmo 103:5).

‘Es imposible que cualquier bien creado constituya la felicidad del hombre. Pues la felicidad es el bien perfecto que sosiega el apetito por completo. Ahora bien, el objeto del deseo, por ejemplo del apetito del hombre, es el bien universal. Por lo tanto, es evidente que nada puede sosegar el deseo del hombre, salvo el bien universal. Este se debe encontrar, no en ninguna criatura, sino solamente en Dios’. Santo Tomás de Aquino, Tratado de Teología, 1-2, Pregunta, Artículo 8.

‘El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia Sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar’. Catecismo de la Iglesia Católica (CIC), Sección 27.

‘Nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Ti’. – San Agustín

La lectura, meditación, y memorización de las Sagradas Escrituras le ayudará a redirigir y transformar sus pensamientos y apetitos.

‘Ahora, hermanos, los invito por la misericordia de Dios a que se entreguen ustedes mismos como sacrificio vivo y santo que agrada a Dios: ése es nuestro culto espiritual. No sigan la corriente del mundo en que vivimos, más bien transfórmense por la renovación de su mente’. Romanos 12:1-2

6. Aprenda a discernir y a combatir los ataques espirituales.

Las adicciones sexuales y la pornografía abren a la persona a la influencia de espíritus malignos. Antes de que se inicie un ataque espiritual, usted podría estar luchando con sus propios pensamientos lujuriosos. Un ataque espiritual se inicia cuando un espíritu silenciosamente se inmiscuye en su mente, agregando intensidad a sus pensamientos lujuriosos, o inculcando pensamientos adicionales. Usted podrá detectar que esto ocurre cuando surja la lujuria humana ordinaria y luego, repentinamente, toma vida propia y parece imposible quebrantarla.

Si un episodio de pensamientos lujuriosos abrumadores incluye un ataque espiritual, usted no podrá quebrantarlo solamente con un esfuerzo mental. Es muy fácil desalentarse y sentirse completamente abrumado por la lujuria y el ataque espiritual que la acompaña. No obstante, usted podrá quebrantar rápidamente el poder del ataque primero dándose cuenta de lo que está sucediendo, y luego elevando una oración que pida protección espiritual a su ángel guardián y a San Miguel Arcángel.

Una de las partes más difíciles en la defensa de un ataque espiritual es aprender a ser consciente cuando el mismo está sucediendo. Los ataques espirituales son operaciones encubiertas que necesitan disfrazarse para lograr su cometido. Pida a Dios que le dé un continuo discernimiento. Luego de que cese un ataque espiritual, sus disciplinas mentales aún serán necesarias para controlar sus pensamientos.

7. Usted necesitará la gracia de Dios… mucha gracia.

Los Sacramentos, especialmente la Eucaristía, son como ríos de agua viva que dan fortaleza a su alma. Aproveche cada oportunidad de recibir la gracia frecuentando a los Sacramentos.

Además, utilice los sacramentales tales como: agua bendita, crucifijos, medallas de San Benito (bendecidas por un sacerdote con la oración de exorcismo), etc. Estos pueden ser muy efectivos para superar o prevenir los ataques espirituales.

Si su trabajo requiere de viajes, entonces usted conoce las tentaciones adicionales que los hombres enfrentan cuando se hallan en camino. Yo recomiendo que utilice un crucifijo o una medalla sagrada durante todo su viaje, y un uso abundante de agua bendita en la habitación de su hotel.

Asimismo, cuente con amigos que oren por usted durante su viaje. Cuente además con un amigo a quien rendirle cuentas luego de su regreso.

8. Los vicios y las virtudes se fortalecen con la práctica.

Una adicción a la pornografía nunca se encuentra estática. La misma se inicia con lo que parece solamente una pequeña afición a los placeres digitales. Sin darse cuenta, ya se ha enganchado a las tentaciones tecnológicas. Luego, usted comienza a buscar más pornografía gráfica. A medida que su conciencia se desensibiliza, las imágenes que le repugnaban cuando usted comenzó a observar pornografía se volverán atractivas. El paso más peligroso (a menudo fatal para la vida matrimonial y familiar) es cuando los hombres desean llevar a la práctica las imágenes que han visto.

‘La alternativa es clara: o el hombre controla sus pasiones y obtiene la paz, o se deja dominar por ellas y se hace desgraciado’. CIC, Sección 2339.

Si usted observa pornografía, sus vicios se han fortalecido por la práctica repetida, y las virtudes correspondientes de castidad y pureza son muy débiles. Llevará tiempo, pero cuanto más practique la virtud más fácil la misma se tornará. Los cambios que resulten de la práctica de la virtud le darán esperanza y la fortaleza para perseverar.

San Pablo afirmó, ‘Por eso no nos desanimamos. Al contrario, mientras nuestro exterior se va destruyendo, nuestro hombre interior se va renovando día a día’ (2 Corintios 4,16). Cuanto más rompa con su adicción sexual, más fácil será superarla. Tenga en cuenta, no obstante, que eso llevará tiempo, perseverancia, y esfuerzo.

‘Déjenme que ajuste mis palabras a su debilidad natural: hubo un tiempo en que hicieron de sus miembros los esclavos de la impureza y de la injusticia, y con eso se hicieron malos. Lo mismo ahora, hagan de sus miembros los esclavos del bien y así llegarán a ser santos’. Romanos 6,19

9. Rece.

Rece el Rosario con frecuencia. En el plan de Dios, la Madre Santísima va a aplastar la cabeza de la serpiente. María puede tener una función vital neutralizando el veneno de la serpiente de la pornografía.

San José, el custodio de la Sagrada Familia y el protector de la Iglesia, le puede asistir poderosamente en la batalla contra la adicción sexual. San José, el hombre justo y recto, es el modelo perfecto de pureza para los hombres. Todo hombre cristiano que luche contra la pornografía debería pedir la protección de San José y su intercesión para obtener la pureza.

‘La súplica del justo tiene mucho poder’. Santiago 5,16

Consagración a San José

Amado San José, acepta esta consagración de todo mi ser a ti, que tú siempre seas mi padre, mi custodio y mi guía en el camino de la salvación. Obtén para mi una gran pureza de corazón y una ferviente devoción a la vida interior. Concédeme que, siguiendo tu ejemplo, pueda dirigir todas mis acciones hacia la mayor gloria de Dios, en unión con el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María en unión contigo. Amén.

Oración a San José para obtener un corazón puro

Oh San José, que fuiste bendecido por el Señor con la beatitud prometida a los puros de corazón, ya que durante tu vida terrena compartiste la vida de Jesús y viviste en Su presencia visible. Dígnate interceder por mi ante tu amado Hijo. Pídele que me ayude, para que mi conciencia sea recta y veraz, y que mi corazón sea puro.

Libérame de la doblez y la malicia. Llena mi corazón de esperanza para que nunca dilate innecesariamente en mis pesares. Te pido con fe simple y ardiente para que pueda servir a mis hermanos y hermanas con un corazón generoso. De esta manera, como tu, me deleitaré en el profundo gozo y en la paz de la presencia misericordiosa de Dios.

Oración del Oratorio de San José, Montreal, Quebec

No permita que los enemigos de su alma lo mantengan aislado. Pida la protección y fortaleza de las intercesiones de los santos. Pida la intercesión de su santo patrón. En particular, se sabe que la intercesión de San Benito es excepcionalmente poderosa contra los espíritus perversos.

Otro paso juicioso sería contactar con una orden religiosa contemplativa, y pedirles que recen por usted diariamente en sus intenciones (ref. Santiago 5,16). Se han constatado respuestas extraordinarias como resultado de las intercesiones de una orden religiosa sagrada.

10. Precauciones físicas prácticas.

Sus defensas espirituales se debilitan cuando usted se permite perder energías por causa de poco sueño, o demasiado trabajo y tensión. Si usted se encuentra fatigado, tome ciertas precauciones adicionales contra las tentaciones hasta que usted restablezca su condición física.

Demasiado alcohol o el uso de drogas aturdirá su conciencia y disminuirá su capacidad de actuar con buen criterio.

‘Sean sobrios y estén despiertos, porque su enemigo, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quien devorar’. 1 Pedro 5,8

Una excesiva cantidad de tiempo ocioso y mucho tiempo de soledad hacen que una lucha contra la pornografía sea más difícil. Llene su tiempo de ocio con servicios edificantes y otras actividades. Usted podría necesitar efectuar otros cambios prudentes a fin de reducir la cantidad de tiempo en que se encuentra solo.

Como se mencionó anteriormente, la observación de pornografía libera sustancias químicas en el cerebro que condicionan la mente a involucrarse en conductas repetidas a fin de recibir una estimulación adicional placentera. Un terapista de adicciones sexuales ha experimentado buenos resultados con un ejercicio simple para ayudar a recondicionar el cerebro. El plan consiste en utilizar una tira de goma en la muñeca durante 30 días. Cada vez que ocurra un pensamiento impuro, el hombre tirará bruscamente de la tira de goma, enviando un signo neurológico de dolor. Su cerebro será recondicionado parcialmente cuando el mismo comience a relacionar el dolor con los pensamientos impuros.

11. No se dé por vencido después de una recaída.

Un arranque abrumador de culpa y desaliento podría ocurrir luego de una recaída. Si usted cayera en una falta pecaminosa, necesitará estar preparado para un ataque violento de condena. La Biblia denomina a Satanás como ‘el acusador’ de los cristianos (Ap 12:10). Luego de una recaída, Satanás estará listo para bombardearle con dudas acerca del amor de Dios hacia su persona. San Pablo dice ‘tengan siempre en la mano el escudo de la Fe, y así podrán atajar las flechas incendiarias del demonio’ (Efesios 6:16). En este punto, usted necesitará recordar aquellos versículos de las Sagradas Escrituras acerca del amor inquebrantable y de la misericordia de Dios que ha memorizado. Dichos versículos le podrán preservar de la condena y la desesperación. (Vea los versículos en los Juegos de Memoria de las Sagradas Escrituras para obtener Mentes Puras, y lea el Salmo 51 y Romanos 8:31-39.)

Usted necesitará discernir cuidadosamente entre la condena y la convicción. La condena del ‘acusador’ tiene el efecto de alejarle de Dios. La convicción del Espíritu Santo le conduce hacia Dios para buscar el perdón y la reconciliación. Si usted cae, ciertamente no debería dejar la lucha. Acuda al Sacramento de la Penitencia y pida el perdón de Dios. Siempre estará siempre accesible.

‘El SEÑOR asegura los pasos del hombre y le interesa sumamente su conducta. Por eso, al caer el bueno no queda en tierra, porque el SEÑOR lo toma de la mano’. Salmo 37,23-24

12. Obtenga la ayuda de su esposa

Su esposa probablemente ya esté enterada de su adicción y se encuentre emocionalmente agobiada por ello. Usted probablemente solo se está engañando a sí mismo mintiéndole a su esposa acerca de su adicción a la pornografía. Deje de mentirle.

El hecho de mentirle a su esposa acerca de donde ha estado, donde se ha gastado el dinero, o el negar el uso de pornografía destruirá la confianza y debilitará aún más su matrimonio. Muchas esposas descubren que la mentira acerca de la pornografía es tan devastadora como la adicción misma. Usted necesitará de la paciencia de su esposa, de sus oraciones, y de su perseverancia para ayudarle a superar esta adicción. La mentira puede destruir su matrimonio. Deje de mentirle y dígale la verdad, aunque sea humillante. La mayoría de las esposas están dispuestas a ayudar a sus esposos a superar una adicción – si sus esposos son honestos con ellas. Un esposo humilde y honesto descubrirá a una aliada valiosa para superar la pornografía (Ver Eclesiastés 4,12).

Deje de transferir las culpas – es una de las maneras más antiguas de evitar la responsabilidad moral. (Recuerde la inaceptable excusa que Adán dio a Dios por comer el fruto prohibido (Génesis 3). Su adicción a la pornografía no es culpa de su esposa. Mas bien es el resultado de sus opciones morales pecaminosas. El camino al arrepentimiento y a la recuperación comienza cuando usted asume la responsabilidad de sus acciones.

Aunque los hombres a menudo son reacios a hacerlo, sería sensato comunicar sus necesidades sexuales a su esposa de una manera tierna y gentil. Santo Tomás de Aquino, cuando discutía la obligación mutua con respecto al pago de la deuda matrimonial decía, ‘Pero, no sea que lleguen a relaciones prohibidas, que cada uno tenga su esposa y cada mujer su marido’. (1 Corintios 7,2). El mismo menciona que este precepto acerca de las obligaciones mutuas con respecto a la deuda matrimonial es particularmente importante cuando un esposo se encuentra hostigado por la concupiscencia.

‘No se nieguen el derecho del uno al otro, sino cuando lo decidan de común acuerdo, y por cierto tiempo, con el fin de dedicarse con más intensidad a la oración. Pero después vuelvan a juntarse; de otra manera, al no poder dominarse, Satanás los haría caer’ (1 Corintios 7, 5).

‘¡Bendita sea tu fuente, y sea tu alegría la mujer de tu noviazgo! ¡Sea para ti como hermosa cierva y graciosa gacela; que sus pechos sean tu recreo en todo tiempo, que siempre estés apasionado por ella! ¿Cómo te apasionarías por una mujer cuyo origen ignoras y reposarías en el regazo de una ajena?’. Proverbios 5,18-20.

Con toda probabilidad, usted ha dañado su matrimonio a lo largo de su adicción pornográfica. Una comunicación matrimonial debilitada, así como la falta de confianza, intimidad, y de relaciones sexuales frecuentemente acompañan a la adicción a la pornografía. Tome ahora las medidas para fortalecer su matrimonio.

Para obtener una lista de organizaciones disponibles y de maneras prácticas de fortalecer su matrimonio (en inglés) vaya a www.dads.org y desplácese hasta o ‘cliquee’ en ‘Vínculos,’ y luego ‘cliquee’ en ‘Ayuda para Matrimonios Deteriorados.’

Ayudas para vencer la adicción a la pornografía http://dads.org/get-help/pornography-addiction/

Cuando usted se aparte gradualmente de la pornografía, su vida matrimonial mejorará. Asimismo, la consolidación de su matrimonio le fortalecerá contra la atracción hacia la pornografía.

Gentileza de www.corazones.org

La página www.corazones.org lo publica con permiso del autor Mr. Steve Wood. Copyright (c) 1997-2001 Catholic Media Corporation
Prohibida la publicación sin su permiso.

Traducción del inglés: Teresa Galiano, equipo SCTJM.

masturbación

¿Por qué está mal la masturbación? ¿Tiene consecuencias en la persona?

Pregunta:

Consulta: Quisiera saber desde el punto de vista de la Iglesia por qué es mala la masturbación y por qué los ‘sexologos’ la defienden, yo lo hago y quisiera saber si lo que hago es un pecado y si es grave y si puede tener problemas para mí en el futuro (o en mi matrimonio cuando me case).

 

Respuesta:

Lo siguiente lo tomo del libro del Padre Jorge Loring, ‘Para salvarte’ (n. 68,23).

El vicio solitario (masturbación) consiste en abusar del propio cuerpo excitando los órganos genitales para procurarse voluntariamente el placer hasta el orgasmo. A veces, se comienza por mera curiosidad; pero si no se corrige esta inclinación se convierte en un vicio obsesivo que esclaviza a la persona y le desinteresa por todo lo demás: como le pasa al drogadicto.

La masturbación puede llegar a ser algo obsesivo en la persona. Hace del placer sexual algo egoísta, cuando Dios lo ha hecho para ser compartido dentro del matrimonio. Conozco casos de matrimonios fracasados porque uno de los dos, esclavizado por la masturbación, se negaba a las naturales expresiones de amor dentro del matrimonio.
Quien se deja esclavizar del vicio de la masturbación puede arruinar la armonía sexual de su matrimonio. Una mujer joven se quejaba en la consulta de un médico de que su marido tenía con ella muy pocas relaciones sexuales. Él reconoció, delante de ella, que prefería masturbarse .

Quien tiene la desgracia de verse esclavizado de esta mala costumbre debe poner el mayor esfuerzo en corregirse cuanto antes. Este vicio encadena fuertemente, cada vez es más difícil desligarse de él, y cuando tiene esclavizada a una persona, la envilece, la embrutece, anula su voluntad, destroza su carácter, perturba el desarrollo de su personalidad, debilita la fe, produce desequilibrio nervioso, hace egoístas e incapacita para amar a otra persona.

No se puede abusar del organismo. La naturaleza pasa después la factura. El cuerpo humano tiene sus límites. No se pueden gastar las energías destinadas al desarrollo integral de la persona humana.

Incluso para Freud ‘el masturbador incurre en riesgo de bloquear el desarrollo y maduración de su psicoafectividad’ (Dr. HONORIO SANJUÁN: Estudios sobre sexualidad, 3º, III. Toledo, 1979).

‘La práctica habitual de la masturbación conduce a graves desequilibrios nerviosos’ (Dr. JOSÉ TODOLÍ: Estudios sobre sexualidad, 4º, II. Toledo).

Todos los médicos están de acuerdo que cuando la masturbación es frecuente, conduce a la neurastenia (DUBOIS: La revolución sexual, XIII, 2. Barcelona, 1975).

Y cuando la masturbación es un vicio esclaviza como todos los vicios.

‘Cuando la masturbación se convierte en hábito, debe ser calificada como falta de madurez. (…) Cuando la masturbación presenta síntomas de psicosis y neurosis, debe buscarse la ayuda de un profesional que la someta a un tratamiento adecuado. (…) Las fuentes que dan pábulo a la fantasía -lecturas, televisión, cine- han de considerarse como la base de muchas acciones que no deberían haber tenido lugar, si no hubiesen sido estimuladas’.

Hay maníacos sexuales que buscan el placer una y otra vez por sí mismo, y caen, como los drogadictos, en el círculo de una insaciable repetición, con el fin de superar en cada nuevo intento, las incesantes frustraciones.

‘La masturbación hecha costumbre da por lo general seres psíquicamente replegados sobre sí mismos, especialmente incapaces de elevarse a un auténtico amor sexual’ (B. HÄRING: La ley de Cristo, 3º, 3ª, I. Ed. Herder. Barcelona).

El vicio de la masturbación es causa de muchos fracasos en los estudios y en el deporte. Esto lo saben muy bien los estudiantes y los deportistas.

Cuando un ser humano se habitúa a satisfacer un instinto en una forma determinada, puede llegar a perder, a través de un mecanismo psicológico, el deseo o la atracción por todas las demás formas.

El hábito de saciar el hambre sexual de una forma anormal y viciosa, puede llegar a provocar la repelencia por el acto natural, con lo cual el masturbador entra de lleno en el campo de la incapacidad sexual psicológica.

El vicio de la masturbación lleva a la eyaculación precoz en el matrimonio, que impide acomodarse al ritmo de la mujer que es más lenta, y es causa de graves problemas en la armonía sexual matrimonial.

Los médicos americanos que habían tratado a muchachas que se masturbaban, descubrieron que después de casarse resultaban esposas frígidas.

Dice el Dr. Luis Riesgo: ‘No es inteligente considerar la masturbación como algo natural, pues causa una serie de trastornos en el adolescente. No sólo en el campo religioso, sino en el afectivo, psicológico, intelectual, etc., donde se hacen sentir sus malos efectos. (…) El que en plena adolescencia el joven sienta fuertemente el impulso sexual, tiene un profundo valor educativo.

(…). Más tarde en su vida conyugal, muchas veces tendrá que dominar sus inclinaciones’ (Dr. LUIS RIESGO: Hablando en familia, III, 5. EAPSA. Madrid).

Estas partes del cuerpo deben respetarse con delicadeza, y sólo tocarlas por necesidad, limpieza, higiene, etc. Pero nunca tocar estos órganos sólo por gusto. Con eso no se juega.

Éste es un pecado degradante, repugnante, inconcebible en una persona delicada. Sin embargo, si después te da vergüenza confesarlo, entonces la desgracia es doble e irreparable. Si tuviste la desgracia de la caída, no permitas la de la vergüenza de confesarlo. Acude a un sacerdote y ábrele tu conciencia para que te perdone y te ayude a salir de tan triste estado. Ten confianza. Tienes remedio.

Muchos empezaron esta mala costumbre sin conocer su importancia. Bien porque lo descubrieron de un modo casual, bien porque fueron enseñados por otra persona que intencionadamente quitó importancia al asunto.
Pero la masturbación es un vicio que puede esclavizar fuertemente y transformar el carácter de la persona, y hasta su ideología religiosa.

La masturbación puede llevar a perder la fe. Muchas incredulidades han empezado en la masturbación. El joven siente inclinación a masturbarse, oye que la Iglesia lo prohíbe, y siente la tentación de dejar la Iglesia que le prohíbe lo que le gusta hacer, y quizás le cuesta trabajo evitar.

Dice José Antonio Sayés:’Pero, por otro lado, no podemos olvidar que la masturbación no contribuye a la superación del problema sexual o de la tensión de un momento dado. Conduce, por sí misma, a la larga, a una erotización mayor y a una obsesión creciente, de modo que a la larga el problema no se soluciona.

El sexo, no lo olvidemos, (Chauchard no se cansa de repetirlo) está sobre todo en la cabeza. Tiene una capacidad obsesionante tal, que la solución del problema sólo se logra cuando el hombre consigue entregar su pensamiento a tareas que le ilusionen. La solución al problema del sexo, y a una obsesión excesiva, sólo se encuentra de modo indirecto, cuando el hombre consigue centrar su pensamiento en algo que le ilusiona. He sido testigo de cómo muchachos que se han entregado con ilusión a una ocupación deportiva, incluso en presencia de chicas, o a otro tipo de ocupación, no tenían problema alguno sexual; mientras éste surgía siempre que se dejaban llevar por el ocio’.

Es fácil que quienes han contraído el hábito de la masturbación experimenten un fuerte sentimiento de culpabilidad capaz de destruir todo estímulo de vida y de producir un permanente complejo de inferioridad. El único tratamiento pastoralmente eficaz es el de procurar abrir horizontes hacia expresiones plenas de la afectividad y hacia tareas culturales, profesionales, sociales y religiosas, que den sentido a sus vidas .

La gravedad de cada acto masturbatorio no siempre es fácil determinarla pues depende de muchas circunstancias y pueden darse atenuantes de la responsabilidad. Sin embargo se debe poner un serio empeño en evitarlo por el peligro de caer en la esclavitud del hábito.

Dice Robinson: ‘Los trastornos afectivos y algunas situaciones neuróticas provocan frecuentemente manifestaciones de autoerotismo, que alcanza, a veces, un carácter convulsivo claramente psicopático…

Está comprobado que la masturbación ejerce siempre una mala influencia, sobre todo en la psicología juvenil. Debilita la fuerza de voluntad, la confianza en sí mismo, y perturba el desarrollo de la personalidad. Crea melancólicos e introvertidos y, en el fondo, egoístas. La masturbación es una satisfacción sexual egoísta, que marca a la persona y la incapacita para el verdadero amor.

La masturbación es, muchas veces, un recurso barato y triste; una compensación, un consuelillo de segunda clase por algún otro éxito de cualquier otro tipo que no hemos sido capaces de conseguir.

Con todo, no todos los actos masturbatorios son de la misma gravedad.

Cuando un joven tiene interés en corregirse y pone los medios que tiene a su alcance aunque tenga caídas, éstas pueden tener atenuantes a su culpabilidad. Siempre se puede acudir a Dios pidiéndole ayuda, pues Él nunca abandona a los que acuden a Él, pidiéndole ayuda para algo bueno y conveniente. Y como dice San Pablo: ‘Todo lo puedo en Aquel que me conforta’.

En la adolescencia, la masturbación puede aparecer como algo pasajero.

Como eso de los granos.

Pero si es repetitivo, puede degenerar en hábito; y esto es grave. Lo lógico es que deje un sentimiento de culpa. Sin duda es mejor dominarse que dejarse vencer. Dominarse es señal de adultez. La victoria es señal de madurez. La caída es señal de debilidad; por eso deja sentimiento de culpa.

En la edad madura, la masturbación puede ser síntoma de algo más serio, sobre todo si es persistente. Puede indicar un estado de adolescencia mental, o alguna otra deficiencia psíquica. Se encuentra, desde luego, en muchos tipos de demencia senil y en el alcoholismo. En general puede aparecer en todos los estados mentales, en los que se dé una descohesión de la personalidad que tenga por consecuencia una pérdida de control de los instintos más primitivos’.

A veces las caídas en la masturbación no son por una intención lujuriosa. Son consecuencia de una depresión, una angustia, una ansiedad que no permite conciliar el sueño, etc. Casos así pueden remediarse con algún sedante inofensivo como Huberplex, Librium, etc.

En una conferencia que le oí en 1976 al Dr. D. José M Poveda Ariño, Jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid, titulada ‘Ciencia y Doctrina Moral Sexual’, dijo que la masturbación es un fenómeno evitable por cualquier persona normal. Y en los casos en que esta superación parezca difícil es perfectamente asequible con los productos que un médico puede recomendarle.

En enero de 1976 el Vaticano publicó un documento sobre Moral Sexual donde dice: ‘El uso deliberado de la facultad sexual, fuera de las relaciones conyugales normales, contradice esencialmente la finalidad de esta facultad (n 5)’. También dice este documento que ‘la masturbación es un acto intrínseca y gravemente desordenado (n 9)’.

Y en 1983 el Vaticano ha publicado otro documento sobre la educación sexual donde dice: ‘La masturbación es un grave desorden moral .Y aunque sólo Dios conoce la responsabilidad moral subjetiva de cada acto, de ningún modo se puede sostener que en el campo sexual no se cometen pecados mortales’.

Pero no has de considerar pecado todos los tocamientos en tus órganos genitales. Pueden ser pecado los tactos encaminados a excitar el placer sexual; pero otros actos que se hacen por necesidad o por higiene, no son pecado alguno. Y en las conmociones orgánicas que sientas involuntariamente, reprime el consentimiento, y en paz. No has pecado contra la pureza. Aprende a distinguir entre el sentir y el consentir. Puede ser que a veces sientas movimientos contra tu voluntad en tus órganos genitales. Acostúmbrate a prescindir de esas sensaciones.
El pecado no está en el sentir, sino en el consentir. En el noveno mandamiento te expongo el modo de luchar contra estas tentaciones molestas.

Pero si tuvieras la desgracia de haberte complacido voluntariamente en ese placer sexual, entonces manchaste tu pureza.

El orgasmo, que es la sacudida que experimenta el cuerpo con la satisfacción del placer sexual, es derecho exclusivo de casados. Una persona soltera no puede ni procurárselo voluntariamente ni aceptarlo si lo experimenta involuntariamente. A veces el orgasmo se produce imprevistamente. En ese caso tampoco es lícito saborearlo voluntariamente, aunque no se pueda evitar la sensación placentera.

Pero cuando ocurre durmiendo no es pecado alguno.

El placer venéreo completo, el orgasmo, buscado directamente, sólo está permitido dentro del matrimonio, dentro del acto conyugal.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

tendencias homosexuales

¿Puede ser sacerdote un joven con tendencias homosexuales?

Pregunta:

He recibido varias consultas. Cito tres:

1) Atento teólogo: Le agradezco el tiempo que se esta tomando para leer esta carta. Deseo preguntarle algo sobre vocaciones. ¿Qué hacer cuando un joven encuentra dentro de sí un deseo fuerte por llevar una vida religiosa, pero ha descubierto que le atraen físicamente las personas de su mismo sexo? Espero su respuesta. De antemano, gracias.

2) Soy sacerdote católico; dirijo espiritualmente a un joven que siente inclinación hacia el sacerdocio. Tiene inclinación homosexual y aunque siente tentaciones, nunca ha consentido ni ha tenido relación sexual alguna. Vive una vida cristiana seria y comprometida. Goza de capacidad intelectual y don de gente. Mi consulta es la siguiente: ¿Hay algún impedimento desde el Derecho Canónico u otra disposición de la Iglesia para que pueda ser ordenado sacerdote? ¿Cómo se le ha de orientar en su caso concreto?. Gracias

3) Un homosexual no practicante y que ha tomado la seria determinación de abstenerse de relaciones sexuales, como lo manda nuestra Iglesia, ¿puede dedicar su vida al celibato apostólico dentro de alguna congregación, como sacerdote o en alguna asociación de laicos? ¿O existe algún impedimento al respecto que pueda ponerlo en ocasión de pecado?

Respuesta:

Estimado:

Para que el llamado de Dios sea auténtico (o sea, venga efectivamente de  Dios) se requiere: idoneidad física y psíquica, idoneidad intelectual e idoneidad moral. Si lo que usted llama ‘atracción’ hacia jóvenes del mismo sexo es sólo una tentación pasajera, tal vez propia de alguna etapa evolutiva que puede presentarse en algunas personas (esto se pone de manifiesto en que es fácilmente rechazada, no llega a perturbar la conciencia más de cuanto lo puede hacer cualquier tipo de tentación y desaparece con el tiempo), no parecería haber ningún problema. Pero si en cambio se trata de una ‘inclinación’ propiamente dicha, firme y arraigada, fuente constante de tentaciones, aunque no estemos ante una persona abiertamente ‘homosexual’, sin embargo, tal inclinación es signo de que no hay idoneidad moral (Puede leer al respecto de Pablo VI: Sacerdotalis coelibatus, especialmente el n. 64; y de Pío XI: Ad Catholici sacerdotii, especialmente el n. 55).

Para el sacerdocio es fundamental la vida del celibato y la posibilidad de vivirlo con serenidad y sin dramaticidad. La tendencia homosexual es una desviación de orden afectivo y si es consentida se convierte en pecado grave contra la castidad (ya sea de pensamiento o de obra). Es claro que es un signo de manifiesta falta de idoneidad para la vida consagrada (no sólo por el hecho de que el seminarista, el sacerdote o el religioso convivirá con personas de su mismo sexo lo que sería para él ‘ocasión próxima de pecado’, sino porque esta desviación es en sí un desvío afectivo). El Papa Juan Pablo II ha abordado en varias ocasione este tema. Creo que es muy importante lo que ha dicho en el discurso a un grupo de obispos del Brasil el 5 de setiembre del 2000: ‘Es mi deber encarecer una renovada atención a la selección de las vocaciones al Seminario, poniendo todos los medios a disposición para lograr un adecuado conocimiento de los candidatos, en particular desde el punto de vista moral y afectivo… Que ningún obispo se sienta excluido de este deber de conciencia. Tendrá que rendir cuentas directamente ante Dios… Sería lamentable que por una malentendida tolerancia, se admitiera a la ordenación a jóvenes inmaduros o con evidentes signos de desviaciones afectivas, que como es tristemente conocido pueden causar grave escándalo en la conciencia de los fieles y daño evidente para toda la Iglesia’. Por ello, recordó que ‘la fidelidad a la doctrina sobre el celibato sacerdotal por el Reino de los Cielos debe ser considerada con gran estima por la Iglesia’. Y especialmente, insistió, ‘cuando se trata de discernir en los candidatos al sacerdocio la llamada a una entrega incondicional y plena… Es necesario recordarles que el celibato no es un elemento extrínseco e inútil una superestructura a su sacerdocio, sino una conveniencia íntima para participar en la dignidad de Cristo y en el servicio de la nueva humanidad’.

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, con fecha de 16 de Mayo de 2002 dio una clara ‘Respuesta a cuestiones sobre la Ordenación de Homosexuales’ (Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Respuesta a cuestiones sobre la Ordenación de Homosexuales, 16 de mayo de 2002, Prot. n. 886/02/0. Firma Jorge A. Cardinal. Medina Estévez, Prefecto):

‘La Congregación para el Clero ha enviado a esta Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos una carta de su Excelencia, pidiéndonos que clarifiquemos la posibilidad de que hombres con tendencias homosexuales puedan recibir la ordenación presbiteral. Esta Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, consciente de la experiencia resultante de muchas causas instruidas con el propósito de obtener la dispensa de las obligaciones que derivan de la Sagrada Ordenación, y luego de debida consulta con la Congregación para la Doctrina de la Fe, expresa su juicio como sigue: la ordenación al diaconado y al presbiterado de hombres homosexuales u hombres con tendencias homosexuales es absolutamente desaconsejable e imprudente y, desde el punto de vista pastoral, muy riesgoso. Una persona homosexual, o una con tendencia homosexual no es, por consiguiente, apropiada para recibir el sacramento de las Sagradas Ordenes’ .

P. Miguel A. Fuentes, IVE

adopción

¿Adopción de niños por parte de homosexuales?

Pregunta:

¿Qué dicen los psicólogos y los psiquiatras sobre la adopción de niños por parte de homosexuales?

 

Respuesta:

Estimado:

Le respondo con un sugestivo artículo publicado por Zenit (3 de junio de 2003):

MADRID, 3 junio 2003 (ZENIT.org-VERITAS).- Rafael Simancas, presidente electo de la Comunidad de Madrid, ha afirmado el pasado viernes que una de las primeras actuaciones que llevará a cabo durante su mandato será la de revisar la Ley de Parejas de Hecho para permitir la acogida de niños por parejas homosexuales ‘en función de los criterios de los técnicos’.

Sin embargo, numerosos psiquiatras, psicólogos y profesionales sanitarios consultados por la agencia Veritas han mostrado su oposición a que prospere la iniciativa del dirigente socialista.

‘El fin de la adopción no es tanto dar un hijo a unos padres que no pueden tenerlo como dar unos padres idóneos a un niño que carece de ellos’, ha alegado el psicólogo Luis Riesgo’.

‘Aprobar la adopción de niños por parejas homosexuales implicaría ir contra el séptimo principio de la Declaración Universal de los Derechos del Niño, que estipula que ‘El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación”, matiza el psicólogo.

La pediatra, miembro de la Asociación Española de Pediatría y de la ‘European Society for Pediatric Research’ (Asociación Europea para la Investigación Pediátrica), Ana Martín Ancel, coincide con Riesgo al afirmar que ‘la adopción existe para acompañar a un niño que ha sido privado de su familia, y pretende darle un ámbito lo más adecuado posible para su desarrollo’.

‘Un niño es un regalo, no un derecho para la utilidad de nadie’, sentencia en un artículo publicado el pasado marzo en la revista mensual ‘Páginas para el mes’.

Mónica Fontana, profesora de Orientación y Terapia Familiar en la Universidad San Pablo CEU de Madrid y especialista en psicología clínica y terapia familiar abunda en la idea de la necesidad de un padre y una madre, ya que ‘es mejor para el niño adoptivo que su emplazamiento filial sea lo más parecido posible al de su familia biológica’.

La adopción, ‘sin ser la única respuesta a la situación de desamparo del niño, con el tiempo se ha reconocido como la mejor solución, por imitar en la manera más precisa la forma en que ese niño vino al mundo y la realidad que viviría de no haber sido entregado por sus padres en adopción’, subraya.

‘En este sentido, la familia es indispensable para el desarrollo de cualquier ser humano. Esta relación que inicia con la familia será necesaria para el niño no sólo para su desarrollo, sino para llegar a ser él mismo’, prosigue.

‘En el caso de las parejas homosexuales hay un impedimento para poder satisfacer esta necesidad de todo ser humano. Si la relación entre dos mujeres o entre dos hombres es natural –como se argumenta-, ¿por qué hay una imposibilidad biológica para procrear?’, se cuestiona Fontana.

‘A los dos años, un niño ignora conscientemente si es varón o mujer. Esta identidad se aprenderá de los que le rodean en su infancia. Por eso el niño tiene derecho a ser formado en una familia para satisfacer uno de los conocimientos más importantes en la existencia de cualquier ser humano: ¿quién soy yo? Y, por tanto, ¿quién eres tú?’, añade.

Fontana arguye además que ‘está comprobada la mayor promiscuidad de la uniones homosexuales, que se rompen cuatro veces más que las heterosexuales. Imaginemos de nuevo las consecuencias sobre los niños, tan necesitados de seguridad y estabilidad, de un segundo abandono’.

‘Por último, necesariamente surgirán en el niño problemas de socialización. Lo quieran o no, las uniones homosexuales serán siempre minoritarias y los niños adoptados por ellas, por muchos que se les diga, nunca podrán sentirse iguales a los demás. ¿Qué respuesta puede darse a un hijo que pregunta por qué sus amigos tienen un papá y una mamá? O bien, ¿qué es una mamá?’, apostilla.

La Asociación Española de Pediatría también se ha manifestado reiteradamente sobre esta cuestión. Y ha sido contundente: ‘Un núcleo familiar con dos padres o dos madres es, desde el punto de vista pedagógico y pediátrico, claramente perjudicial para el armónico desarrollo de la personalidad y adaptación social del niño’.

En un artículo publicado en el diario ABC el 18 de octubre de 1994, el psicopedagogo Bernabé Tierno afirmaba que ‘a los homosexuales hay que aceptarlos como son y tienen tanta dignidad como el primero. Pero deben darse cuenta de que este experimento se sale mucho de la norma y es arriesgado. Es bastante fácil que esa criatura , educado por homosexuales o lesbianas, se sienta condicionado por el ambiente (el niño es una esponja hasta los siete u ocho años; lo aprende todo). Y por otro lado, distinto en un mundo en que predomina la heterosexualidad. Hay que pensar que decidirán por él unas personas que mediatizarán su vida’, apostilla.

¿Qué dicen los estudios efectuados al respecto? ‘Desgraciadamente, no contamos en la actualidad con estudios, desde el punto de vista empírico, cuyos resultados sean generalizables y aceptados por todos’, asegura Fontana.

‘Hace poco más de un año, la Academia Estadounidense de Pediatría publicó en su revista ‘Pediatrics’ una declaración por la que apoyaba el derecho de homosexuales y lesbianas de adoptar a los hijos de su compañero, alegando que ‘los niños nacidos o adoptados por un miembro de la pareja del mismo sexo, merece la seguridad de dos padres legalmente reconocidos”.

Sin embargo, según la especialista, ‘para invalidar los resultados de estos estudios, basta con revisar los errores de la metodología empleada’.

En los análisis realizados después del año 2000, informa, ‘se ha comprobado que la atracción sexual hacia personas del mismo sexo al llegar la adolescencia es del 60% más en los niños adoptados por padres homosexuales o lesbianas’.

P. Miguel A. Fuentes, IVE