Discípulos de Cristo

¿Cuáles son las características de la secta protestante ‘Discípulos de Cristo’?

Pregunta:

¿Cuáles son las características de la secta protestante ‘Discípulos de Cristo’?

 

Respuesta:

Grupo protestante estadounidense, llamado también Iglesia Cristiana (Christian Church) que, en las estadísticas de 1970, ofrece las siguientes cifras: 5.862 iglesias locales de culto; 1.592.609 miembros: 7.428 ministros ordenados; y 5.862 escuelas dominicales, con una asistencia global de 798.054 alumnos. Sede central: Indianápolis. Los datos relativos a las estructuras de esta denominación resultan un tanto complicados. El grupo original se dio a sí mismo el nombre de discípulos y discípulos de Cristo. Su fundador, Tomás Campbell, hijo de un católico irlandés que había renunciado a su fe, se hizo primero anglicano y luego presbiteriano. A su llegada a los Estados Unidos en 1807, se vio pronto envuelto en dificultades por parte de sus correligionarios al declarar que no hay en el mundo más que una Iglesia, ‘a la que pertenecen todos aquellos que profesan fe y obediencia a Cristo en todo lo que es conforme a las Escrituras’, en tanto que ni las estructuras eclesiásticas ni las doctrinas teológicas tienen nada que ver con la esencia de lo cristiano. En 1810. en unión con su hijo Alejandro, fundó en Pensilvania una Asociación Cristiana que, por profesar la necesidad del Bautismo por inmersión (padre e hijo se bautizaron de esa manera), rompió los lazos con el presbiterianismo (v.) y se unió a los baptistas. Éstos, sin embargo, al notar el radicalismo teológico de los recién llegados, decidieron expulsarlos de su seno (v. BAPTISTAS, 9). Entonces en unión de otros grupos, resolvieron llamarse sencillamente cristianos. La unión de cristianos y discípulos nunca llegó a ser total. Sin embargo, parece que se entendían lo suficiente para sobrellevarse y en 1849 Alejandro Campbell fue elegido primer presidente de la nueva organización. En esa misma época empezaron a enviar misioneros a ultramar. A fines del siglo su feligresía se acercaba al millón, cuando una serie de controversias doctrinales y administrativas (manera de bautizar, comunión abierta o cerrada, organización de sus obras misionales, etc.), los volvió a separar. Los elementos conservadores, que todavía eran mayoría, formaron su propia Iglesia Cristiana, con lo que los d. se quedaron con sólo 200.000 seguidores. En la actualidad la herida no parece del todo restañada. Los cristianos continúan perteneciendo al grupo conservador; profesan un biblicismo conservador; se oponen a las ‘innovaciones humanas’; no quieren instrumentos músicos en su liturgia; son abstemios y morigerados en sus personas; y despliegan gran celo misionero, junto con un antirromanismo fanático, como lo han mostrado en Italia y en Colombia. En cambio, muchos de los d. tienden al liberalismo a ultranza (ejemplo, su influyente órgano semanal, The Christian Century) y al racionalismo que no pocas veces roza con el unitarismo; son pacifistas y acérrimos defensores de la separación entre la Iglesia y el Estado. Han trabajado también activamente en el sector de Life and Work del Consejo Mundial de Iglesias (v. ECUMENISMO II, 2). Hay autores que, por razón de esta flexibilidad en materias teológicas, consideran a los d. como ‘la secta indígena de mayor éxito en los Estados Unidos’. Desde el punto de vista teológico y eclesial, ambos grupos, a pesar de las direcciones opuestas que mantienen, conservan no pocos puntos de coincidencia, precisamente por negarse a aceptar otras ataduras confesionales y estructurales que las dé la S. E. Los cristianos creen que la revelación puede llegar hasta nosotros a través de las páginas de la Biblia, de los acontecimientos en la vida de la Iglesia o mediante la aparición de hombres providenciales que proféticamente nos comunican la voluntad de Dios. En cambio, los d. prefieren no circunscribirse a canon alguno escriturístico y dejar que los hombres de ciencia vayan descubriendo los secretos de los Sagrados Libros. Las coincidencias y las diferencias son también numerosas en el campo sacramental. Admiten sólo dos sacramentos, interpretados en el sentido espiritualista, del protestantismo radical. El Bautismo ni perdona los pecados ni produce efectos verdaderos independientemente de la cooperación activa del bautizado, sino que es ‘el esfuerzo por honrar a Cristo con una vida pura’. Asimismo la Eucaristía se reduce a ‘un sencillo y emotivo memorial’. Los demás protestantes les han acusado también de negar, o profesar al menos, puntos de vista muy dudosos en materias de pecado original, dogma trinitario y soteriología y de ser poco explícitos respecto de la justificación por la sola fe. Administrativamente ambos grupos son congregacionalistas (v.), con independencia de las comunidades locales y sin distinción entre clero y laicado, aunque últimamente confieran a sus ministros una especie de ordenación por la imposición de manos de los ancianos. Jurídicamente d. y cristianos forman denominaciones distintas, aunque el Christian Century haya absorbido últimamente a su antiguo rival el Christian Evangelist.

Por Prudencio Damboriena – Tomado de la Gran Enciclopedia Rialp.

BIBL.: K. ALGERMISSEN, Iglesia católica y confesiones cristianas, Madrid 1964, 1119 ss.; W. G. GARRISON, Religion Follows the Frontier. A History of the Disciples of Christ, Nueva York 1931; B. A. ABBOTT, The Disciples. An Interpretation, San Luis, 1926; 1. HARDON, The Protestant Churches of America, Westminster 1956; F. MAYER, The Religious Bodies of America, San Luis 1958.

ejército de salvación

¿Qué es el Ejercito de Salvación?

Pregunta:

¿Qué es el Ejercito de Salvación?

 

Respuesta:

Organización filantrópico-religiosa protestante contemporánea. Recibe el nombre de Ejército porque su estructuración, su vocabulario, su espíritu de conquista y hasta la obediencia exigida a sus miembros son los de una organización castrense. Sus capillas son ciudadelas, sus puestos de evangelización se llaman avanzadas y los convertidos prisioneros. La organización del personal está calcada en la nomenclatura del ejército británico. Su núcleo básico es el Corps (cuerpo del ejército), dirigido por un oficial cuyo rango va ascendiendo desde el de Teniente al de Brigadier. Varias de estas unidades integran una división a cuyo frente está un Comandante divisional. Varias divisiones constituyen un territorio a cargo de un Coronel. La organización mundial está al mando del General en jefe del E. S. Los fundadores negaron que constituyan una iglesia en el sentido propio de la palabra. Sus publicaciones no hablan del número de nuevos miembros agregados a su organización ni del crecimiento anual de sus seguidores. Se contentan con convertir a los pecadores sin preocuparse inmediatamente de aquellos que se enrolan en sus filas como miembros activos del movimiento. Para estos últimos, sin embargo, el Ejército de Salvación se convierte en su única iglesia. Creen en sus doctrinas, practican sus ritos, aceptan bajo juramento sus consignas, trabajan incansables a su servicio, abandonando todo el cristianismo de su vida anterior, así como la recepción de sacramentos a que estaban habituados. Por todas estas razones la confesionología (v.) no duda en catalogar al E. S. entre las comunidades derivadas de la Reforma (v.).

Historia

Nació en Inglaterra durante la segunda mitad del s. XIX como consecuencia de la situación socioeconómica acarreada al país y al mundo por la Revolución industrial. Desde el ángulo religioso, debe considerarse como un nuevo brote del metodismo (v.) y de los movimientos perfeccionistas y sectas de santidad (v.). William Booth, su fundador, n. en Nottingham, el 10 abr. 1809, de una familia nominalmente anglicana de buena posición, pero que había venido a menos. No pudo seguir sus estudios por tener que trabajar para sostener a su familia. Por indicación de un pariente, William empezó a interesarse por el metodismo. A los 15 años, cuando iba por la calle, ‘el Espíritu se apoderó de su alma creando en ella una gran sed por una vida nueva’ y convirtiéndolo en predicador del Evangelio. Trasladado a Londres, se dedicó a predicar y a socorrer a las masas hacinadas del East End como miembro de la rama metodista de la New Connexión. Ordenado ministro metodista y casado el 15 jun. 1855 con la fervorosa joven Catherine Mumford, regentó por algún tiempo una parroquia rural. Pero en 1861, rechazando una atractiva oferta de su iglesia, y en un heroico acto de fe, los esposos Booth decidieron entregar sus vidas al apostolado entre gentes desamparadas de la gran urbe. ‘Esta noche, dijo William a su esposa, al pasar por delante de una taberna, he oído una voz que me decía: ¿dónde vas a encontrar gentes más paganas o más necesitadas de ayuda que aquí? En el mismo momento me he ofrecido a Dios, te he ofrecido a ti y a nuestros hijos para esta gran tarea. Éstos serán en adelante nuestros hijos y nosotros trabajaremos para que nuestro Dios sea también el de ellos’. Pronto se le unieron colaboradores y la reciente empresa recibió el nombre de Misión Cristiana, dedicada a llevar ‘el evangelio de la salvación por el cambio de vidas a las masas abandonadas’. La obra alcanzó pronto enorme popularidad. En 1870 Booth reunía a los suyos en asamblea, redactaba constituciones y fundaba nuevos centros en diversas partes de la nación. Al año siguiente su revista Grito de Guerra anunciaba a sus lectores el nacimiento de un Ejército de Salvación, destinado a llevar al mundo de los pobres ‘la Sangre de Cristo y el Fuego del Espíritu Santo’. El anglicanismo (v.) hizo su esfuerzo para englobar el movimiento dentro de alguno de sus organismos apostólicos, pero sin resultado: la teología de la conversión brusca, la técnica de su propaganda, la eliminación de la vida sacramental y litúrgica de Booth eran incompatibles con las doctrinas y la vida de la iglesia establecida. El E. S. avanzó rápidamente por Inglaterra y el resto de Europa. En 1880 sus enviados llegaron a los Estados Unidos haciendo del movimiento una gran fuerza religiosa del país. Atravesando el Río Grande, los discípulos de Booth pasaron a Iberoamérica, donde trabajan en todas sus repúblicas. Han acompañado a los misioneros protestantes en sus empresas ultramarinas y funcionan en todas las grandes urbes de Asia, África y Australia. El fundador m. el 12 ag. 1912, a los 82 años, después de haber sido objeto de las más altas distinciones honoríficas.

Labor filantrópica

Es variada y se concentra en los sectores más necesitados de la población. Incluye refugios para pobres, vagabundos y borrachos; cocinas económicas; albergues a precios módicos para trabajadores de ambos sexos; oficinas de información y de búsqueda de trabajo para los desempleados; casas de maternidad para mujeres no casadas; albergues para presos, encomendados a modo de prueba, por la justicia a su cuidado, hasta que puedan hallar empleo; casas de refugio para mujeres de vida pública; instituciones juveniles para muchachos delincuentes; orfanotrofios; campings para niños y jóvenes, etc. Llevan también a cabo una sistemática labor de visita y ayuda material en cárceles, en campos de concentración y en los frentes de batalla.

Método apostólico

La labor filantrópica se completa, cuando es posible, con la predicación en las calles y plazas públicas o en sus propias capillas. Para lograr la conversión de sus oyentes echan mano de la lectura de aquellos pasajes bíblicos en que se habla de la misericordia de Dios, de abundantes ejemplos patéticos sobre los males acarreados, incluso en la presente vida, por los vicios en que viven sumidos, de exhortaciones ardientes a salir de ellos y empezar una vida de paz para sí mismos y los suyos, etc. Son famosos los bancos de penitentes de sus capillas de los que salen hacia el altar aquellos que, arrepentidos, desean obtener su perdón. No todas las confesiones protestantes miran con simpatía el método, pero los salvacionistas insisten en su eficacia para la conversión patética que buscan, la única que puede impresionar a las gentes con que tratan. La conversión no es fin en sí sino etapa enderezada a hacer de los convertidos apóstoles para la conversión de los demás. No hay estadísticas que prueben cuántos de esos convertidos pasan luego a engrosar las filas de los propagandistas activos. Pero sí es cierto que los casi 110.000 miembros suyos empleados en un centenar de países abrigan esos ideales y los ponen en práctica en sus trabajos.

Doctrina

Teológicamente el Ejército de Salvación depende del metodismo. Rechazando el predestinacionismo calvinista, enseña que la salvación del hombre es: universal, hasta el punto de que los mismos paganos gocen de los beneficios de la redención de Cristo aun sin escuchar el mensaje del Evangelio; libre, en el sentido de que el hombre puede aceptar o rechazar la invitación divina; completa, ya que conduce al penitente no sólo a la justificación, sino también a la perfección y santificación; y, finalmente, segura, puesto que el recipiente de la gracia no puede dudar por un instante de su salvación. En otros puntos se ha alineado con el fundamentalismo (v.) en la profesión de las verdades básicas de la fe: inspiración literal de toda la Biblia (v.), confesión del misterio de la Trinidad (v.), del nacimiento virginal de Cristo (v.), de su divinidad, milagros (v.), resurrección (v.) corporal, ascensión (v.) a los cielos y segunda venida (V. PARUSÍA). Por el contrario, el E. S. no insiste en el inminente fin del mundo (v. MILENARISMO II). En soteriología sus doctrinas siguen la línea arminiana (V. ARMINIO) en vez de adoptar la teoría protestante más común sobre el valor vicario de la muerte de Cristo en orden a la salvación del hombre. Su concepto de justificación (v.) se acerca algo al de la Iglesia Católica e insiste con fuerza en el arrepentimiento (‘sincera determinación de rechazar el pecado, obedecer a Dios, desear el perdón y satisfacerlo en la medida de lo posible’), pero deja en segundo término la fe. Donde el E. S. se muestra más radical que el resto del protestantismo es en el terreno de la eclesiología y de los sacramentos. La idea de Iglesia está completamente ausente de sus estatutos. Lo mismo ocurre con los sacramentos. Respecto del bautismo, piensan que Cristo ‘no tuvo intención de imponer al mundo entero obligatoriedad de recibirlo’. La supresión de la Eucaristía se funda ‘en el silencio de San Juan sobre la institución de la misma’. Además temen que la recepción de sacramentos proporcione al alma una ‘seguridad de salvación’ incompatible con las doctrinas del arrepentimiento y conversión que predican. Pensar que un puritanismo de costumbres (abstención de juegos, diversiones, tabaco, bebidas alcohólicas e incluso el celo por el bienestar temporal y espiritual del prójimo) puede sustituir a aquellos medios queridos por Cristo para la santificación de los suyos es una de las objeciones más claras que cabe hacer al E. S. y de las que más depende su debilidad teológica.

Por Prudencio Damboriena – Tomado de la gran Enciclopedia Rialp

BIBL.: K. ALCERMISSEN, Iglesia católica y confesiones cristianas, Madrid 1964, 1168-1185; W. BOOTH, In Darkest England and The Way Out, Londres 1890; ÍD, Regulations for Field Officers, Londres 1925; ÍD, Orders and Regulations for Field Soldiers, Londres 1927; ÍD, The Salvation Army Handbook of Doctrines, Londres 1955; H. BEGLIE, William Booth, Founder of the Salvation Army, Nueva York 1920; R. SANDALL, History of the Salvation Army, 3 vol., 12 ed. Londres 1959.

encratitas

¿Qué son los Encratitas y cual es su doctrina?

Pregunta:

¿Qué son los Encratitas y cual es su doctrina?

 

Respuesta:

Secta cristiana herética que se separó de la Iglesia a mitad del s. II, aunque sus orígenes pueden remontarse a los tiempos apostólicos. Su existencia se prolongó hasta fines del s. IV. El apelativo deriva de un término griego que significa continente, moderado. Los encratitas son los continentes por antonomasia. Profesaban el más rígido ascetismo prohibiendo el uso de la carne y del vino en las comidas y oponiéndose al matrimonio (v. ASCETISMO II, 4, B). Para justificar sus doctrinas se servían de los pasajes del N. T. que recomiendan la templanza, aislándolos del contexto, interpretándolos unilateralmente e incluso alterándolos. Según parece, los apócrifos llamados Hechos de San Pablo, de San Juan y de San Pedro, son obra de autores e.

Doctrina

Su teología deriva del concepto neoplatónico y gnóstico de la materia como principio del mal, obra del demiurgo, enemigo de Dios. De esta premisa deducían lógicamente que era preciso luchar contra la materia y su autor, lo cual les llevaba a conclusiones inaceptables que se resumen en el dualismo maniqueo (v. DUALISMO; GNOSTICISMO; MANIQUEÍSMO). Precursores de los e. fueron los allobianos del país de los Sármatas, Cerdón y sobre todo Marción (v.). Los allobianos habitaban en las afueras de las ciudades al aire libre. Según el testimonio de Clemente de Alejandría (Stromata, 1,15: PG 7,780) se alimentaban de bellotas y frutos, bebían sólo agua, y se abstenían del matrimonio. Muchos neoconversos, llevados de su celo y piedad, se dejaron engañar por la propaganda e., que debió ser intensa. Introdujeron en la práctica un modo de vida que, dejando de lado las enseñanzas evangélicas y la doctrina de la Iglesia, tendía a dar a los simples consejos evangélicos el valor de preceptos rígidos, absolutamente indispensables para la salvación. Esto les llevó a condenar el uso de la carne, del vino y del matrimonio. Era la aplicación en terreno práctico de su teoría dualista: abstenerse y mortificarse para no colaborar en la obra del demiurgo. Evidentemente, la ideología e. representaba un peligro para la Iglesia y para la Humanidad, especialmente por su aversión al matrimonio. Por esto, desde el primer momento, Padres y escritores de la Iglesia como Ireneo, Tertuliano, Hipólito Romano, Epifanio y otros, la consideraron herética. Los e. pretendían abolir el género humano. Esto, además de grave en sí, era ofensivo para Dios, autor de la unión del hombre y la mujer, que había santificado el matrimonio con su presencia en las bodas de Caná y había inspirado numerosos textos bíblicos sobre la licitud y la santidad de la unión conyugal, institución que la Biblia misma calificaba de honrosa.

Principales teóricos

Hay que citar, por orden cronológico, en primer lugar a Julio Cassiano el maestro doceta (v. DOCETISMO) que compuso una obra en defensa de sus principios ascéticos titulada Peri eunouchias o Peri encrateias (Sobre la continencia), que se ha perdido. Después de él, el principal doctor de los e. fue Taciano (v.). S. Ireneo le hace responsable, junto con Saturnino y Marción, de la nueva herejía (Adversus Haereses, 1,28: PL 7,690). San jerónimo lo llama príncipe de los encratitas (Epístola 48,2: PL 22,494). Si no fue su iniciador absoluto, parece, sin embargo, que Taciano es el organizador de la secta y el autor de la formal separación de los e. del cuerpo de la Iglesia. Poco después de Taciano, un cierto Severo refuerza la herejía dándole un marcado carácter ebionita (v.). Admitiendo la Ley, los Profetas y los Evangelios interpretados a su modo, rechaza las epístolas de San Pablo y los Hechos de los Apóstoles. De este modo se forma una secta dentro de la misma secta. El nuevo partido toma el nombre de su organizador para distinguirse de los demás e. El hecho del cisma severiano hace suponer divergencias doctrinales y luchas intestinas en el seno del encratismo. Por lo demás, los severianos no fueron los únicos en separarse. También algunos maniqueos tomaron el apelativo de continentes. Otros se hicieron llamar apotácticos o renunciadores porque pretendían haber renunciado a todos los placeres del mundo. Acuarianos o Hidropasianos se apellidaban aquellos a quienes su abstinencia absoluta de vino les llevaba a celebrar la eucaristía con agua sola. Los Sacóforos se distinguían por su atuendo exterior consistente en un saccos, especie de túnica de tela burda. Con estas divisiones internas subsistió la herejía hasta fines del s. IV.

Oposición al Encratismo

Tan pronto se delineó el carácter herético del grupo se promovió, de parte católica, una campaña para desenmascarar y neutralizar la herejía. Los medios adoptados fueron de tres géneros: la refutación teórica de sus principios doctrinales, llevada a cabo por los Padres y escritores eclesiásticos, las sanciones canónicas y los edictos imperiales. Entre los autores eclesiásticos que más eficazmente combatieron el encratismo teórico, destacan Ireneo, Tertuliano, Hipólito, Clemente de Alejandría y Orígenes. De las muchas sanciones canónicas de que fueron objeto, la más famosa fue la adoptada contra ellos por las Iglesias de África al no reconocer la validez de su bautismo. De este hecho arranca la conocidísima polémica entre S. Cipriano (v.) y el papa S. Esteban. Por lo que atañe al problema de la abstinencia exagerada, el Conc. de Ancira (a. 314) permite a los sacerdotes y diáconos el abstenerse de la carne en las comidas con tal que la hayan probado al principio. Los que se nieguen a hacerlo deben ser excluidos del orden clerical (canon 14: cfr. Lauchert, Die Kanones der Wichtigsten altkirchlichen Concilien, Friburgo Br. 1896, 32). Como se ve, la intención del canon es clara. La misma intención se descubre en el canon 51 de los llamados Cánones Apostólicos que se refiere a los clérigos, diáconos, sacerdotes y obispos que se abstienen del matrimonio, carne y vino no por motivos de legítimo ascetismo, sino por infamia, es decir, por desprecio de las obras de Dios. Con todo, el golpe mortal para el encratismo en todas sus formas y variedades, no provino de las disposiciones del derecho eclesiástico, sino de las del civil. Poco después del Conc. de Nicea, Constantino emanó una constitución contra los herejes (cfr. Eusebio, Vita Constantini, 3,64-65: PG 20,1140). Más tarde, Teodosio el Grande en 381 y 383 condena a los que bajo diversas denominaciones profesen el error de los maniqueos. Cita nominalmente a los e., apotácticos, acuarianos y sacóforos, a los que califica de ‘sectas inaceptables’ (Codex Theodosianus, 16, tit. 5.1.7.11). A partir del s. v los e., heridos de muerte por estas disposiciones, cesan de jugar un papel capaz de turbar la paz de la Iglesia. V. t.: TACIANO; EBIONITAS.

Por L. S. NADAL Y CAÑELLAS. – Tomado de la gran Enciclopedia Rialp

BIBL.: E. DUCHESNE, Histoire ancienne de l´Église, I, 3 ed. París 1907, 510 ss.; A. EHRHARD, La Chiesa dei martiri, Florencia 1947, 205-206: F. BOIGIANI, La tradizione eresiologica sull´encratismo, Turín 1956.

Moon

¿En qué consiste el movimiento religioso fundado por Sun Myung Moon?

Pregunta:

¿En qué consiste el movimiento religioso fundado por Sun Myung Moon?

Respuesta:

Sun Myung Moon es el fundador de una secta llamada,’Iglesia para la Unificación del Cristianismo Universal’.

Se trata de una organización que mezcla principios orientales: budistas, confucionistas y taoístas, con doctrinas cristianas y una buena dosis de ideales nacionalistas y anticomunistas, además de algunas enseñanzas espiritualistas y pseudo-científicas. Creen que Jesús fue un fracasado al morir en la cruz y que Sung Myun Moon es el actual Mesías.

Un seguidor de Moon nos escribe: ‘éste es el tiempo en que esperamos al Mesías, que vendrá en la carne, como la primera vez. Dios escogerá a otra persona diferente de Jesús pero con la misma misión y vivirá teniendo la inspiración del mismo Jesús, para continuar la misión que no pudo completar. Creemos que ya vino; nació prácticamente después de la segunda guerra mundial, está entre nosotros y es el REV. SUNG MYUNG MOON’

El Fundador

Moon, norcoreano, nacido el 6 de enero de 1920. Su vocación espiritual, originada segúnél, en una visión de Cristo en la Pascua de 1936, lo llevó a peregrinar de la Iglesia Presbiteriana, a la que pertenecía, al Pentecostalismo y luego a fundar su propia secta, en 1951.

Fue encarcelado en 1948 por disturbios causados por su predicación; y en 1949 volvió a la cárcel acusado de adulterio. En 1950 fue puesto en libertad por el gobierno norteamericano, con motivo de la guerra de Corea. En 1955, volvió a la cárcel acusado de adulterio y bigamia.

Después de 4 divorcios, Moon se casó, en 1960, con una joven de 18 años, Han Hak, a quien dio los nombres de Nueva Eva y Verdadera Madre del Universo.

Moon y su esposa serían ‘los padres de la humanidad’, sus seguidores, ‘los miembros de la familia’ y quienes naciesen en la secta, ‘los hombres puros, los sin pecado’. En la década de los setenta Moon se mudó a New York y desde allí empezó las campañas de promoción en Estados Unido y Europa.

Un nuevo Mesías

Myung Moon se presenta como el Tercer Adán, como un nuevo Cristo, más sabio que Salomón y más caritativo que Jesús. Como el padre verdadero de la nueva humanidad, y el señor del segundo advenimiento.

Refiriéndose a su patria Coreana, la califica de tierra de fe, nueva Jerusalén y bastión del mundo libre, se llama a sí mismo ‘rayo luminoso’ del que habla la Biblia, que saliendo de Oriente viene a Occidente a realizar su obra.

Moon tiene una fuerza magnética en sus palabras. Aunque solo predica en Coreano y se vale de un intérprete, ha conquistado muchos adeptos.

Su carisma organizador llevó a Moon a fundar varias organizaciones en Norteamérica y en Europa para difundir los ideales moonistas, entre ellas, la ‘Unificación del Cristianismo Mundial’, la ‘Federación Internacional para la Victoria sobre el Comunismo’, la ‘Fundación Lucha por la Libertad’ y el ‘Movimiento Universitario para la Búsqueda de los Valores Absolutos’. Estos se presentan como pioneros de una Nueva Era.

Moon es inmensamente rico. El mismo afirma que el dinero atrae al mundo contemporáneo. Entre sus propiedades se cuentan compañías productoras de armas, de productos farmacéuticos como el revitalizante Gin-seng; posee periódicos en Washington y Nueva York, y el New Yorker Hotel, convertido en Centro Misionero Mundial.

Compañías suyas son la Tonga Titanic Industrial, la Corea Titanium Ld., la Illwha pharmaceutical, la Ilshim Handicraft. Hay hoteles y periódicos de la secta de Moon también en Latino América.

Se dice que la base de estas fortunas fueron los subsidios de algunos gobiernos que vieron en Moon un aliado en la lucha anticomunista, también, los aportes de miembros de su iglesia, comprometidos a ayudar ‘con su sangre, sus sudores y sus bienes,’ pues cada centavo obtenido es ‘una victoria para Dios’.

Los Moonistas

Muchos seguidores de Moon son muchachos, atraídos por ideales de paz y fraternidad universal, y por la denuncia de cuanto no anda bien en el mundo. Muchos de ellos han sido escandalizados por la falta de principios sólidos en la sociedad contemporánea. Como en la mayoría de las sectas, su atractivoestá en una aparente promoción de ciertos valores que están en crisis en la sociedad. Mas tarde, cuando ya esté el adepto dependiente de la secta, se le presentarán ideas y exigenciascada vez mas contrarias a la moral y a la fe cristiana. Muchos para entonces no son capaces de discernir por cuenta propia.

Las enseñanzas de Moon son incompatibles con el cristianismo

Jesucristo: Un ‘fracasado’

Según Moon, el primer Adán fracasó en el Paraíso ante la tentación que el demonio le hizo por medio de Eva. El segundo Adán: Jesús, según Moon, murió fracasado en una cruz. La Cruz no habría sido querida por Dios, y los cristianos al insistir en ella caerían en un error. Además, como Jesús no se casó y no dejó descendientes, su obra no pudo ser afirmada plenamente. Venció en lo espiritual, pero no en lo corporal.

Moon niega que Jesús sea Dios y lo describe como un hombre muy abierto a la acción divina, para explicarlo usa frases y expresiones complicadas, que parecen escritas así para no escandalizar a los cristianos y atraerlos lentamente a la secta.

Todas las religiones son un ‘fracaso’

También las religiones, sin exclusión del cristianismo, según Moon han sido un fracaso, porque, diceél , no han sabido unir las riquezas del oriente con las realizaciones exitosas del occidente. Moon pretende ser la respuesta a ese problema.

Para esta secta, el poder está en Moon, nuevo Mesías que conquista, no con la pobreza sino, con el dinero

El ideal moonista consiste en un pensamiento religioso, fuertemente secundado por los poderes temporales. Esta unión de lo espiritual y lo temporal debió haberlo realizado el antiguo pueblo de Israel. Como no logró hacerlo, Dios escogió a los romanos, que también fracasaron en su empeño. Luego Dios puso sus ojos en el Imperio Británico, y cómo este falló, el nuevo Pueblo escogido es ahora Estados Unidos.

Según Moon, Norteamérica es la esperanza para el mundo actual y este debe servir a Moon como brazo secular que ayude en su lucha contra el marxismo y contra el Islam. Dice que, el mundo necesita urgentemente una cirugía y el es el médico; el mundo está incendiado por los odios y violencias, y Moon es el bombero. Es decir, se propone a si mismo como solución de los problemas de la humanidad. Es un nuevo salvador del mundo.

Obediencia absoluta a Moon

Lo que más ha movido la indignación mundial y ha provocado declaraciones condenatorias de muchos obispos, ha sido la seducción provocada en los jóvenes, a quienes se les aleja de su hogar, se les recoge en comunas donde no pueden tener contacto con el exterior, se les lava el cerebro y se les envía como misioneros de la secta. Es una violación síquica que puede llevar a la locura o fanatismo.

La obediencia exigida a los seguidores de Moon es total. Estas frases del fundador dan idea de ella:

‘Soy un pensador. Soy vuestro cerebro. Si queréis unir vuestro esfuerzo al mío, lo haréis obedeciéndome estrictamente. Porque lo que yo hago, no lo hago a ciegas es bajo el mandato de Dios.

No habrá quejas ni objeciones por lo que deberá hacerse, hasta que hayamos establecido en la Tierra el Reino de Dios’.

Esta obediencia absoluta no es en referencia a la fe cristiana, revelada por Dios en Jesucristo, sino obediencia absoluta a Moon.

Matrimonios pre-arreglados

La obediencia total llega hasta entregar a Moon y a la organización la decisión acerca de la persona con la que deberá contraerse matrimonio. Es famosa la ceremonia en la que Moon bendice a millares de parejas al mismo tiempo, y luego les aconseja un tiempo mas o menos amplio de continencia conyugal.

En la ceremonia de bendición ofician juntos el señor y la señora Moon para representar, según ellos, de mejor modo a Dios, a cuya semejanza fueron hechos hombre y mujer. Los ‘novios’ deben tener al menos 24 años de edad y las ‘novias’ un año menos. Moon recomienda que las parejas sean lo más parejas posibles en cuanto a la edad, la raza, la nacionalidad y la formación. Una vez configurada las parejas se inicia la ceremonia del vino. Esta celebración da al nuevo matrimonio una característica de unidad, que se quebranta solo cuando uno de los conyugues se sale de la Iglesia Moonista o cuando comete adulterio.

Muchos jóvenes con problemas emocionales ven en la secta una forma de resolver sus problemas ya que hasta el cónyuge se lo proporcionan sin tener que pasar por un proceso de noviazgo que para muchos se les hace difícil.

Los Foros Internacionales

Como forma de penetración el señor Moon ha propiciado la celebración de foros internacionales, cuyo objetivo es luchar contra el comunismo, y facilitar los intercambios entre personas de religiones, filosofías, razas o edades distintas.

En sus reuniones no es raro ver como participantes, ex-presidentes, políticos, escritores, y lideres de fama mundial, que avalan con su presencia la difusión del movimiento moonista.

Apostasía

Una vez en la secta, la religión de procedencia queda relativizada ya que Moon invita a sus seguidores a superar las formas secundarias que los separan de los demás y a buscar la raíz común. Por eso en algunas estadísticas publicadas por la ‘Iglesia de la Unificación Universal’ se confiesa que el 40% de sus adeptos viene del protestantismo y el 36% del catolicismo. De modo que las 3/4 partes eran antiguos cristianos que han reemplazado a Jesucristo por el señor Moon.

Tomado de la página www.corazones.org

mormones

¿Cuáles son las características de los Mormones?

Pregunta:

¿Cuáles son las características de los Mormones?

Respuesta:

Comúnmente se conoce como mormones a los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos del Último Día. A pesar de su explícita referencia a Jesucristo, su doctrina politeísta y su concepción de un proceso evolutivo entre Dios y el hombre se diferencia esencialmente de las creencias de las iglesias cristianas.

Desarrollo histórico

La Iglesia de los Santos del Último Día fue fundada en el estado de Nueva York por Joseph Smith, hijo, en 1830. Según su propio testimonio, Smith, guiado por una revelación del ángel Moroni, encontró y tradujo en 1827 el Libro de Mormón, que constituye el principal texto sagrado de la secta. Este libro contaba cómo las tribus de Israel emigraron a América siglos antes del nacimiento de Cristo y vivieron experiencias semejantes a las narradas en la Biblia.

Habiendo emigrado a Kirtland, Ohio, donde se le unió el predicador Sidney Rigdon, Smith fundó una sociedad de tipo colectivista que se extendió también a Missouri. La instalación de los mormones, con sus peculiaridades y su acantonamiento grupal, provocó la hostilidad de sus vecinos, quienes emplumaron al profeta y destruyeron las propiedades de la comunidad. Sin embargo, a pesar del rechazo exterior, de las rivalidades internas, del incumplimiento de algunas profecías, y de algunos fracasos económicos, los mormones se desarrollaron rápidamente. Expulsados de Missouri, donde Smith había considerado a la ciudad de Independence como la nueva Sión, fundaron en Illinois una nueva ciudad, Nauvoo, cuyo gobierno asumió el mismo Smith. Nuevamente, las rivalidades internas y las hostilidades externas provocaron una intervención militar que terminó con el linchamiento de Smith en junio de 1844.

A la muerte de Smith se produjo la división entre sus seguidores. La mayoría siguió a Brigham Young, quien fundó Salt Lake City, en Utah, en 1846. Young promovió la expansión misionera, principalmente en el Reino Unido y en Escandinavia, y estableció la poligamia en 1852. Sus pretensiones de organizar una autonomía teocrática lo llevaron a un enfrentamiento con el gobierno del presidente James Buchanan; la guerra de Utah, en 1857, significó el fin del dominio mormón en la región. En 1890 la iglesia renunció a la poIigamia.

Una minoría había permanecido en lowa y en Illinois tras la muerte de Smith junto con su primera esposa y su hijo Joseph Smith III. Este grupo fundó en Independence la Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos del Último Día en 1852. Otros grupos se disgregaron igualmente bajo la presidencia de alguno de los primeros discípulos de Smith.

Escrituras sagradas y doctrina

El Libro de Mormón, presentado por Smith en 1830, es la principal obra sagrada. Los mormones aceptan la Biblia, pero en la versión de su fundador, que incorporó sus propias profecías. El libro de las Doctrinas y alianzas (1835) es una selección de las revelaciones a Smith, a las que se añadieron las revelaciones a Young y el decreto de abolición de la poligamia. El Libro de Abraham y el Libro de Moisés, dados a conocer por Smith, han sido reconocidos por los expertos como traducciones de textos funerarios egipcios.

La divergencia esencial entre la doctrina de los mormones y las creencias cristianas consiste, como queda dicho, en su politeísmo, en la concepción de Dios como evolución del hombre y en la creencia en la posibilidad de los hombres de llegar a ser dioses. Cristo habría venido a la Tierra para la salvación de los hombres, pero el futuro de éstos depende de las obras de cada uno. La salvación se produce mediante la fe y la obediencia a la iglesia. La vuelta de Cristo inauguraría la primera resurrección y el milenio de su reinado en la tierra, en el que emprendería la ‘labor del templo’ y se realizaría el bautismo en nombre de los muertos; después se produciría una segunda resurrección.

En sus normas de conducta, los mormones practican cierto rigorismo (prohibición del alcohol, el tabaco, el té y el café) y una ética de trabajo y actividad mercantil, cívica y asistencial, pero al mismo tiempo alientan valores culturales como la educación, el deporte, el baile y otras diversiones. El culto se realiza en parte de modo público, pero también en forma secreta con rituales que Smith tomó de la masonería.

La estructura eclesial combina también el igualitarismo con una estricta jerarquía: un presidente con dos consejeros, el consejo de los doce apóstoles, el consejo de los setenta discípulos (para las misiones), obispos y patriarcas, pero también una conferencia general que queda abierta para todos los mormones.

Las persecuciones, las décadas de poligamia y el bautismo en nombre de los antepasados han afianzado la identidad de los mormones. Su organización religiosa y civil, su disciplina y su laboriosidad han facilitado la difusión y la prosperidad de las comunidades mormonas.

Tomado de la Enciclopedia Hispánica


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  • Historia y Doctrina de los Mormones. Artículo de la página www.corazones.org
  • Contradicciones y errores de las doctrinas de Joe Smith y de sus seguidores.
  • El racismo y la iglesia mormona. (JMR, España)