protestantes

Preguntas a las que ningún protestante puede responder

Pregunta:

Cinco preguntas a las que no puede responder ningún protestante.

Respuesta:

1 – Por favor, deme una razón para aceptar la Biblia que un musulmán no pueda usar para considerar el Corán inspirado por Dios.

(No hay respuesta protestante a esta pregunta)

Respuesta católica: Los católicos aceptamos la Biblia como Palabra de Dios porque la Iglesia que Cristo fundó y confió a S. Pedro (cf. Mt 16,18), y que es la Columna y Cimiento de la Verdad (cf. 1Tim 3,15), dice que la Biblia es Palabra de Dios. Como decía San Agustín: ‘creo en los Evangelios porque la Santa Madre Iglesia me dice que crea en ellos’.

2 – Por favor, dígame por qué y con que autoridad usted acepta sólo una parte de la Biblia siendo que la lista de los libros que comprende el Nuevo y al Antiguo Testamento fue determinada al mismo tiempo?

(No hay respuesta protestante a esta pregunta)

Respuesta católica: Los católicos aceptamos la Biblia en su integridad porque la lista de libros que la componen fue definida por la Iglesia en el año 397 d.C., bajo la autoridad del Sucesor de Pedro, el Papa San Dámaso I.

3 – Por favor, dígame por qué la Biblia habría necesitado casi 1600 años para ser entendida correctamente, si ella es teóricamente algo que cualquiera puede leer y entender.

(No hay respuesta protestante a esta pregunta)

Respuesta católica: Los católicos sabemos que la Biblia no es algo que cualquiera puede leer y entender sin ayuda (cf. 2 Pedro 3,16, Act 8,31), y sabemos que Cristo confió a San Pedro, el primer Papa, la tarea de cuidar su rebaño, la Iglesia (cf. Juan 21,15-17). Nosotros seguimos lo que los Sucesores de Pedro nos transmiten.

4 – Por favor, explique cómo alguien puede saber si entendió la Biblia correctamente, si el sólo puede confiar en la Biblia, y en nada más; pues existen cerca de 30.000 sectas protestantes en el mundo, cada una entendiendo la Biblia de manera diferente y todas creyendo que están en la verdad.

(No hay respuesta protestante a esta pregunta)

Respuesta católica: Los católicos sabemos que es la Iglesia que Cristo fundó y confió a San Pedro (Mt 16,18), y que es la Columna y Fundamento de la Verdad (1Tim 3,15), la que tiene la misión de enseñar (Mt 28,19), y que las Escrituras no deben ser interpretadas particularmente (cf 2 Pedro 2,20), pues quien lo hace comete errores que lo conducen a la perdición (2 Pedro 3,16). De esto modo, sabemos que la explicación hecha por la Iglesia es verdadera y está errada cualquier interpretación diversa de esta.

5 – Por favor, pruebe, usando sólo la Biblia, que ella es lo que Usted considera que ella es (o sea, la única fuente de Verdad Revelada, compuesta por los libros que usted acepta, todos ellos y sólo ellos). Claro que todo el mundo sabe que la Biblia es Palabra de Dios, buena para enseñar, etc., pero, intente probar que ella es la única fuente de la Palabra de Dios, compuesta por los libros que usted acepta, todos ellos y sólo ellos.

(No hay respuesta protestante a esta pregunta)

Respuesta católica: Al contrario de los protestantes, que aceptan el error llamado ‘Sola Scriptura’, según el cual sólo la Biblia es Palabra de Dios, los católicos sabemos que además de la Biblia, que no tiene toda la Palabra de Dios y no está completa, (Juan 20,30-31; Juan 21,25; 2Ts 2,14), está también la Tradición Oral, también revelada por Dios, que debe ser seguida (2 Ts 2,15; 2Ts 3,6; 2Tm 1,13; 1 Cor 11,2; Gal 1,14, 1Tm 6,20; 2Tm 1,14; 2Tm 2,2, etc.). El mismo San Pablo, en Act 20,35, cita palabras de Cristo que no están en ninguno de los Evangelios, diciendo a los obispos de Éfeso que ellos deben acordarse de ellas. Sabemos además que los libros que componen la Sagrada Escritura son los que la Iglesia determinó en en año 397 d.C., más de mil años antes de que los primeros protestantes quitasen siete libros de sus biblias en el año 1517 d.C.

Carlos Ramalhete

Apocalipsis

El 666 y el Apocalipsis – La segunda bestia del Apocalipsis

Pregunta:

Mi nombre es J., y tengo una gran preocupación acerca del Apocalipsis. Ocurre que en Internet conozco unos hermanos separados Adventistas y ellos se pasan diciendo que en sus interpretaciones de La Bestia del 666 es el Papa y que el es el anticristo, porque de varias formas de decir el Papa en latín, la suma de las letras da 666 y dicen que la Iglesia Católica es la Bestia, pero yo no se que decirle pues si ellos me están dando prueba y yo no tengo nada, estoy seguro que eso debe de tener otra interpretación y espero usted me la pueda dar, para explicarles a ellos y poderme defender, Gracias de todos modos y espero su contestación. Atentamente

 

Respuesta:

Estimado: le contesto enviándole el siguiente artículo. En el encabezado podrá ver las referencias.

Preámbulo

La segunda bestia del Apocalipsis, más conocida entre la gente por su número 666, ha sido motivo de confusión motivada por la ignorancia bíblica, alentada además por las espectaculares producciones cinematográficas que gustan de tocar este tema con toda libertad. Hay quienes se afanan en encontrar en nuestros tiempos algún ‘anti Cristo’ al cual se le puedan atribuir los rasgos descritos en el Apocalipsis, y con inquieta curiosidad especulan sin cesar con audaz atrevimiento, pero sin fundamentar las supuestas coincidencias por ellos encontradas. Y no sólo sobre la bestia, sino sobre todos los símbolos usados en este libro, se busca encontrar ‘la verdad’ en los signos de nuestros tiempos, siendo que el auténtico significado está ubicado en un tiempo y contexto históricos precisos, y ajenos a nuestro tiempo.

Mi interés al escribir este artículo es desarrollar una breve exégesis sobre la perícopa de ‘El falso profeta al servicio de la Bestia’, a fin de aclarar desde el punto de vista exegético el verdadero significado de este pasaje bíblico. El ejercicio expuesto en este artículo fue realizado de manera personal, manteniéndome siempre en el ámbito de la ‘sana doctrina’ de nuestra Iglesia Católica, y en la línea de nuestra exégesis contemporánea.

Consideraciones teóricas

Para iniciar este trabajo exegético, considero importante explicar los elementos que sirven como material sólido (y correcto) para interpretar este pasaje. El texto bíblico está tomado totalmente de la Edición Española de la Biblia de Jerusalén.

Género literario

El Libro de la Revelación, o Apocalipsis de Juan, corresponde precisamente al género literario ‘apocalíptico’. Este género floreció en la literatura hebrea por cuatro siglos, desde el siglo II a.C, hasta el siglo II d. C. La apocalíptica depende de la literatura profética y de la sapiencial. Pero a diferencia de la literatura profética, donde el elemento esencial es ‘la palabra’, en la apocalíptica el elemento esencial es ‘la visión’. Otra característica del género apocalíptico es el uso abundante de símbolos.

La estructura de un Apocalipsis se da siempre en estas tres fases:

  1. Una etapa de opresión al Pueblo de Dios.

  2. Una etapa de castigo y destrucción del enemigo.

  3. Una etapa de liberación, victoria y dominio del Pueblo de Dios.

Es importante distinguir la enseñanza detrás de ‘la visión’, del relato que narra ‘la visión’ en el Apocalipsis. El contenido apocalíptico es escatológico a la vez que histórico, por lo que su enseñanza perdura hasta el fin de los tiempos. Sin embargo, al ser histórico, su relato siempre se refiere a un tiempo inmediato concreto, pues es escrito en un tiempo de fuerte opresión. Con esta óptica ha de interpretarse el Apocalipsis (y en consecuencia la perícopa interpretada en este artículo) si se quiere tener un entendimiento acertado de su significado. No obstante, con una buena hermenéutica, se puede hacer una actualización de su contenido doctrinal.

En el Primer Testamento encontramos literatura apocalíptica en Is, Ez, Jo, Zac y Dn. En el Nuevo Testamento encontramos textos apocalípticos en Mc, Mt y Lc cuando narran el discurso escatológico de Jesús; en algunos pasajes paulinos en las epístolas a los Tesalonicenses y la Primera a los Corintios, y evidentemente, en el Apocalipsis.

Claves de interpretación

Para entender no sólo el contenido de la perícopa que analizo en este artículo, sino todo el contenido del Apocalipsis de Juan, es preciso primero conocer el contenido y los símbolos del Apocalipsis contenido en el libro del profeta Daniel. A su vez, para entender los símbolos de Daniel, es preciso conocer y entender los símbolos utilizados por el profeta Ezequiel. Esto resulta de capital importancia, pues al comprender los simbolismos de Ez y Dn la exégesis del Apocalipsis de Juan resulta un proceso más sencillo y natural. Hacer un recuento y dar una interpretación a esta simbología, queda fuera del alcance de este trabajo. Sin embargo, lo menciono para el estudioso que guste profundizar por cuenta propia.

Igualmente, en el caso de esta perícopa resulta imprescindible comprender el significado de la Primera Bestia, descrita en la perícopa anterior. Sobre ello detallaré en el apartado ‘El Contexto Inmediato’.

Los Apocalipsis son desarrollados en una época de opresión. En el caso concreto del Apocalipsis de Juan, éste fue escrito en el año 95, según se piensa generalmente. En ese tiempo, Domiciano exigía el ‘culto imperial’ aún más que sus predecesores Vespasiano y Tito. Es en este contexto histórico donde debemos buscar el verdadero significado de los simbolismos empleados por Juan.

Numerología apocalíptica

Todos los números utilizados en el Apocalipsis tienen un significado específico. Conocerlos ayuda a entender los símbolos del texto. Para interpretar la perícopa que nos ocupa, conviene conocer los siguientes:

Número

Significado

2

Se utiliza para dar solidez, para reforzar. Por ejemplo: dos testigos, dos cuernos.

3

Perfección

6

Uno menos que el 7, significa imperfección.

7

Plenitud

666

Tres veces seis, es decir la perfecta imperfección, la imperfección total.

La Perícopa

El falso profeta al servicio de la Bestia

Ap 13,11-18

(11) Vi luego otra Bestia que surgía de la tierra y tenía dos cuernos como de cordero, pero hablaba como una serpiente. (12) Ejerce todo el poder de la primera Bestia en servicio de ésta, haciendo que la tierra y sus habitantes adoren a la primera Bestia, cuya herida mortal había sido curada. (13) Realiza grandes señales, hasta hacer bajar ante la gente fuego del cielo a la tierra; (14) y seduce a los habitantes de la tierra con las señales que les ha sido concedido obrar al servicio de la Bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que hagan una imagen en honor de la Bestia que, teniendo la herida de la espada, revivió. (15) Se le concedió infundir el aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que pudiera incluso hablar la imagen de la Bestia y hacer que fueran exterminados cuantos no adoraran la imagen de la Bestia. (16) Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente, (17) y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia, o con la cifra de su nombre.

(18)¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.

Delimitación

Contexto Inmediato

La perícopa de ‘El falso profeta al servicio de la Bestia’ está delimitada por las perícopas ‘El Dragón transmite su poder a la Bestia’ (12,18-13,10) y ‘El acompañamiento del Cordero’ (14,1-13).

El Dragón transmite su poder a la Bestia

12,18-13,10

En esta perícopa Juan ve surgir del mar una bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas títulos blasfemos. La bestia del mar era semejante a un leopardo con patas de osos y fauces de león, y recibió del Dragón su poder y su trono y gran poderío. (cfr 13,1-3). La gente se postra ante el Dragón y la bestia, a quien alaban (cfr 13,4-8). Juan concluye advirtiendo ‘El que tenga oídos, oiga. El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir.Aquí se requiere la paciencia y la fe de los santos (13, 9-10).

‘El mar’ es en la literatura oriental, un elemento asociado con el caos, con el abismo, con la rebelión. La descripción de la bestia es similar a la visión de las cuatro bestias de Dn 7,3-8. Al ubicar el texto en su contexto histórico, lo más coherente es relacionar esta bestia que surge del mar con el Imperio Romano, de gran poderío y avasalladora extensión, y prototipo de todos los poderes que se levantarán contra la Iglesia a través de los siglos.

Los diez cuernos y las diez diademas representan a diez reyes romanos. Las siete cabezas con títulos blasfemos simbolizan a siete emperadores. Hay que notar que las cifras usadas son símbolo de la totalidad.

El poder de la Bestia se extiende sobre toda raza, pueblo, lengua y nación, y le viene del Dragón. De la misma forma el Imperio Romano se va extendiendo cada vez más. El versículo tres menciona una cabeza herida de muerte, pero sanada, lo cual puede ser una alusión a un momento determinado en que el Imperio Romano se vio en peligro, pero subsistió. Otros autores prefieren entender aquí un símil con la leyenda según la cual Nerón, después de suicidarse, regresaría a tomar el poder sobre Roma.

La Bestia profiere con su boca blasfemias contra Dios, hace la guerra a los santos, es adorada por todos los habitantes de la tierra cuyos nombres no están escritos, desde la creación del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado. El Imperio Romano perseguía ardientemente a los cristianos por el hecho de que éstos, por su única fe en Cristo Jesús, se negaban a dar culto tanto al Imperio como al César.

Esta situación de rechazo a Dios y cruel persecución requiere ‘la paciencia y la fe de los santos’.

Entender que esta bestia del mar representa al Imperio Romano, es quizás la pista más sólida para entender a la segunda bestia, surgida de la tierra, como explicaré en su momento.

El acompañamiento del Cordero

(14,1-13)

En esta perícopa Juan encuentra un cordero sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que llevan escrito en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre.

Una interpretación fundamentalista y errónea de este número, como la que proponen los Testigos de Jehová, pretende asegurar que solamente 144,000 almas iran al cielo. Nada más equivocado.

A los partidarios de la Bestia, marcados con su nombre, Juan opone los seguidores del Cordero, agrupados de forma simbólica en el Sión, Jerusalén, la ciudad Santa elegida por Dios. Ellos representan al nuevo Israel. El número 144,000 equivale a 12 x 12 x 1000, que significa la exageración de un número que representa totalidad, y no una cantidad como tal. Habla de los rescatados, es decir, de los que han alcanzado la salvación. Las cualidades de estos rescatados según la perícopa son: hombres que no se han manchado con mujeres, son vírgenes; siguen al Cordero adondequiera que va; han sido rescatados de entre los hombres; son primicias para Dios y para el Cordero; no se halló en su boca falsedad; no tienen mancha (cfr Sal 30). Es significativo el hecho de que son ‘primicias’, por lo que se puede pensar que no se trata en este caso de todos los redimidos, sino de un grupo representativo. Probablemente, aquellos que ya han dado su vida por la fe.

Contexto Inmediato

La perícopa en cuestión está contenida en la primera parte, ‘Los Preliminares del ‘Gran Día’ de Dios’ del segundo título del Apocalipsis, ‘Las Visiones Proféticas’, que está conformado por las siguientes perícopas:

Dios entrega al Cordero los destinos del mundo (4 – 5)

El Cordero rompe los siete sellos (6)

Los servidores de Dios serán preservados (7,1-8)

El triunfo de los elegidos en el Cielo (7,9-17)

El séptimo sello (8,1)

Las oraciones de los santos apresuran la llegada del Gran Día (8,2-5)

Las cuatro primeras trompetas (8,6-13)

La quinta trompeta (9,1-12)

La sexta trompeta (9,13-21)

Inminencia del castigo final (10,1-7)

El librito devorado (10,8-10)

Los dos testigos (11,1-13)

La séptima trompeta (11,14-19)

Visión de la Mujer y del Dragón (12,1-17)

El Dragón transmite su poder a la Bestia (12,18-13,10)

El falso profeta al servicio de la Bestia (13,11-18)

El acompañamiento del cordero (14,1-13)

La siega y la vendimia de las naciones (14,14-20)

El cántico de Moisés y del Cordero (15,1-4)

Las siete plagas de las siete copas (15,5 – 16,21)

Personajes

Juan

El autor del Apocalipsis se da a conocer como Juan (1, 1.4.9; 22,8), un hombre que debido a su fe cristiana sufría el exilio en la isla de Patmos, una colonia penal de Roma. Pese a su nombre, es difícil pensar que el autor de este libro es Juan el Apóstol, o el mismo (o los mismos) autor del cuarto Evangelio o de las cartas joaninas. Él mismo no habla de sí como del apóstol ni como autor de estos textos. Algunos Padres de la Iglesia lo identificaron con el apóstol, seguramente por la afinidad del nombre, incluyendo a Justino, Ireneo, Clemente de Alejandría, Tertuliano e Hipólito. Sin embargo, otros como Eusebio de Cesarea, Cirilo de Jerusalén e incluso Gregorio Nacianceno y Juan Crisóstomo, negaron este hecho. El vocabulario, la gramática y el estilo hacen dudoso que el Apocalipsis fuera compuesto por las mismas personas responsables de los demás textos neotestamentarios firmados por ‘Juan’. Por otro lado, existen similitudes lingüisticas y afinidades teológicas con el cuarto evangelio que hacen suponer que el autor del último libro de la Biblia bien pudiera haber sido discípulo de Juan el Apóstol.

En esta perícopa, Juan se muestra como el receptor de una nueva visión donde contempla la segunda Bestia.

La primera Bestia

Como he explicado anteriormente, el autor del Apocalipsis representa con el símbolo de la Bestia surgida del mar al Imperio Romano.

La segunda Bestia

Surgida de la tierra, a partir de esta perícopa, el Apocalipsis se habrá de referir a ella como ‘El falso profeta’, que está al servicio de la primera Bestia, es decir, del Imperio Romano.

Los habitantes de la tierra

Todos los habitantes de la tierra son seducidos por la Bestia.

Aquellos que no adoran a la primera bestia

Entendiendo que la primera bestia es el Imperio Romano, resulta evidente que aquellos que no adoran a la primera bestia son los cristianos, quienes desacataban el mandato del Culto Imperial que implicaba adorar al ‘Divus Caesar‘ y a la ‘Dea Roma‘.

El hombre inteligente

Así califica Juan al que logre calcular la cifra de la Bestia.

Interpretación de la Perícopa

(11) Vi luego otra Bestia que surgía de la tierra y tenía dos cuernos como de cordero, pero hablaba como una serpiente.

El cuerno es símbolo de autoridad en el Apocalipsis. Vemos que aquél que está simbolizado por la Bestia de la tierra tenía dos cuernos, es decir, se trataba de alguien con suma autoridad.

(12)Ejerce todo el poder de la primera Bestia en servicio de ésta, haciendo que la tierra y sus habitantes adoren a la primera Bestia, cuya herida mortal había sido curada.

Comprendiendo que la primera Bestia es el Imperio Romano, es fácil entender que la segunda Bestia es el símbolo apocalíptico de un ministro de Roma, y que como explicaba recientemente, era alguien que tenía la suma autoridad. Podemos pensar pues, que se trata de un emperador. Un emperador que tenía la misión del Imperio de asegurar su legendaria extensión territorial ‘haciendo que la tierra y todos sus habitantes adoren a la primera Bestia’.

(13) Realiza grandes señales, hasta hacer bajar ante la gente fuego del cielo a la tierra;

Notamos aquí una señal de alerta contra las seducciones de la idolatría, según la segunda redacción de la Ley de Moisés. El Deuteronomio ordena que si surge un profeta que propone una señal o un prodigio, y pide ir en pos de otros dioses desconocidos a servirles, este profeta no debe ser escuchado (cfr Dt 13,2-4).

Cristo mismo previene sobre la venida de estos falsos profetas que arrastran a sus seguidores a la perdición (cfr Mt 24,24). Es interesante notar que esta prevención (y predicción) de Cristo está contenida nada menos que en su Discurso Escatológico, es decir, en un texto eminentemente apocalíptico.

Lo mismo en la Segunda Epístola a los Tesalonicenses, donde Pablo anticipa que la venida del ‘Impío’ estará señalada por el influjo de Satanás, con toda clase de milagros y prodigios. Todo tipo de maldades acabarán por seducir a los que no han aceptado el amor de la verdad salvadora (cfr 2 Ts 2,9-10). Otro pasaje apocalíptico.

Resulta evidente el paralelo entre estos tres pasajes y este versículo del Apocalipsis.

(14) y seduce a los habitantes de la tierra con las señales que les ha sido concedido obrar al servicio de la Bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que hagan una imagen en honor de la Bestia que, teniendo la herida de la espada, revivió.

El Espíritu de Dios era el que realizaba prodigios en la Iglesia para provocar la fe en Cristo; la segunda Bestia imita al Espíritu, como la Serpiente y la primera Bestia imitan al Padre y al Hijo. Así pues, el Dragón, la primera y la segunda Bestia son una caricatura antitética de la Trinidad: Padre-Hijo-Espíritu Santo y Dragón-Primera Bestia-Segunda Bestia.

(15) Se le concedió infundir el aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que pudiera incluso hablar la imagen de la Bestia y hacer que fueran exterminados cuantos no adoraran la imagen de la Bestia.

Los cristianos siempre rechazaron el culto al Imperio y al César. Vemos aquí que la segunda Bestia exterminaba a los cristianos, era un fuerte perseguidor de ellos. Esto va dando luz a la deducción de su nombre. Se trata pues de un emperador romano que persiguió encarnizadamente a los cristianos.

(16) Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente,

El tatuaje en la mano y en la frente hace pensar en el ‘culto imperial’.

Más adelante un ángel advertirá que el que se haga la marca en frente o en la mano, habrá de beber del vino del furor de Dios (cfr 14,9). Igualmente, sobrevendrá una úlcera maligna sobre los que se han hecho la marca (cfr16,2). Y cuando la Bestia sea capturada, será arrojada viva junto con los que se hicieron la marca en el lago del fuego que arde con azufre (cfr 19,20). Sin duda, todos estos son simbolismos, pero resulta obvio lo deplorable de la actitud de aquellos que optan por seguir a la Bestia.

Por el contrario, todos los que no adoraron a la Bestia ni se hicieron la marca en la mano ni en la frente, es decir, los que no hicieron obras acordes con la Bestia, ni la aceptaron con su mente ni su actitud, revivieron y reinaron con Cristo mil años (cfr 20,4).

(17) y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia, o con la cifra de su nombre.

El no llevar la marca de la Bestia es motivo de privación de las actividades cotidianas en el Imperio Romano, y peor aún, es motivo de privación de derechos jurídicos y civiles.

(18) ¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.

En lugar de dar el nombre de la Bestia, Juan utiliza una cifra, 666, y explica que hay que calcularla. Para sumar 666, existe una gran cantidad de combinaciones. La base de la que hay que partir para hacer este cálculo, es el hecho de que en griego y en hebreo las letras del alfabeto tienen valor numérico, pues estas lenguas carecían de numerales. La opinión más aceptada entre los exégetas, y con la cual coincido personalmente, es que Juan se refiere a Nerón, dado que su nombre en hebreo es NRWN QSR (Nerón César), recordando que en el hebreo no se escriben vocales entre las consonantes (y los puntos vocales, que de cualquier forma no tienen valor numérico, fueron adaptados varios siglos después de la escritura del Apocalipsis), y las equivalencias numéricas son:

Letra hebrea

Nombre

Equivalente

Valor

Nun

N

50

Resh

R

+ 200

Waw

W

+ 6

Nun

N

+ 50

Qoph

Q

+ 100

Samekh

S

+ 60

Resh

R

+ 200

SUMA:

= 666

En griego, la suma da 616, por lo que algunas versiones de la Biblia, muy pocas, utilizan esta otra cifra. En tal caso 616 no significa ‘Nerón César’, sino ‘Dios César’. Como sea, todo parece coincidir con mucha fuerza para confiar en que el pasaje se refiere a Nerón, uno de los más acérrimos perseguidores de los cristianos, que sabemos que entre sus ‘ingeniosos’ tormentos, hacía amarrar en postes (crux simplex seguramente) a los cristianos en los senderos de los jardines de su palacio, y los hacía arder en llamas para que sirvieran como antorchas.

Hay que recordar además que el 6 es un número usado para representar la imperfección, por quedar detrás del 7, la plenitud. El hecho de repetir tres veces el 6, resulta significativo, pues 3 es símbolo de perfección. Repetir tres veces un adjetivo equivale al máximo superlativo posible. Así, repetir tres veces el 6, 666, el ‘tres veces Imperfecto’, el ‘totalmente imperfecto’, equivale de manera antitética al ‘tres veces Santo’, ‘Santo, santo, santo’ que se usa para llevar al máximo la exaltación de la santidad de Dios, el ‘Todo Santo’.

Actualización

Falsos profetas, perseguidores del cristianismo y seducciones materiales y paganas siempre habrán de acosar a todos los habitantes del mundo. Sin embargo, los fieles cristianos que se mantienen con paciencia en la fe, habrán de superar estas pruebas.

Conclusión

Quien leyó este artículo buscando encontrar pistas o incluso nombres concretos de supuestos anticristos contemporáneos, seguramente quedó decepcionado. La Apocalíptica es un género difícil de comprender por la gran cantidad de simbolismos que emplea. Sin embargo, el conocer las claves de actualización acertadas, y la familiaridad con los textos de Ez y Dn facilitan el entendimiento del Apocalipsis.

El hebreo, al carecer de numerales, emplea sus mismas letras con fines aritméticos. De esta forma, el nombre de Nerón César escrito con caracteres hebreos, coincide en valor numérico con la cifra 666.

El Apocalipsis al estar escrito en el contexto de la persecución cristiana por el Imperio Romano, encuentra el verdadero significado de sus símbolos en esa situación histórica concreta. No obstante, el sentido y la enseñanza del texto, son escatológicos. Por esta razón, si algo debemos aplicar de este libro en nuestros tiempos, que tantas veces ponen a prueba nuestra cordura cristiana, es la enseñanza de fe y esperanza desarrolladas en el texto, más que el pretender emplear los símbolos empleados en el texto como referencias a eventos cataclismicos que hemos de padecer.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

Referencias bibliográficas

EDICION ESPAÑOLA DE LA BIBLIA DE JERUSALEN. Desclee de Brouwer, Bilbao, 1998.

THE NEW AMERICAN BIBLE. Catholic Bible Press, Nashville, 1987.

Carrillo, S., EL APOCALIPSIS. Instituto de Pastoral Bíblica, México, 1998.

Nutting, M., AND GOD SAY WHAT?. Paulist Press, New York, 1986.

Yates, K. NOCIONES ESENCIALES DEL HEBREO BIBLICO. Harper & Row Publishers, New York, 1984.

(c) Mauricio Israel Pérez López, 2000

riquezas vaticano

El Vaticano ¿no está lleno de riquezas?

Pregunta:

Han llegado dos consultas similares. 1. A muchas personas se les oye decir lo siguiente: ‘¿Por qué el Vaticano no vende todas sus riquezas en edificios y obras de arte para darle de comer a los pobres?’. ¿Cuál es la respuesta a esa popular acusación? Gracias. 2. ¿Cómo responder con total fundamento y seguridad ante los comentarios sobre las riquezas del Vaticano?

 

Respuesta:

Esta es una vieja crítica que muchas sectas lanzan contra la Iglesia católica. Hay que contestar en varios puntos:

1. No se puede comparar las necesidades económicas de la Iglesia en nuestros tiempos con las necesidades económicas del pequeño grupo de los apóstoles reunidos en torno a Jesús. Algunos hacen dialéctica sobre este punto: Jesús nació pobre en Belén y el Papa, en Roma, vive en un rico palacio.

El mismo Jesús comparó a su Iglesia con un grano de mostaza que una vez sembrado se convierte en un gran árbol que cobija entre sus ramas a todas las aves del cielo (cf. Mt 13,31-32). Jesús, por su ministerio itinerante y el reducido número de sus discípulos, no necesitaba casas ni posesiones. Sin embargo, necesitaba de la generosa colaboración de algunas personas, las cuáles lo seguían y ayudaban con su dinero: Le acompañaban los Doce, y algunas mujeres… que les servían con sus bienes (Lc 8,1-3).

Por otra parte, Jesús hablando muchas veces del mal uso de las riquezas y del bien de la pobreza, nunca profirió ninguna palabra en contra de la riqueza y esplendor del Templo de Dios; por el contrario, expulsó enérgicamente a los vendedores que profanaban la santidad del mismo (cf. Mt 21,12; Mc 12,42). En el Antiguo Testamento es el mismo Dios quien determina la rica ornamentación de la Tienda de Reunión y luego del Templo divino. Esto nos manifiesta cómo el Evangelio enseña no se debe escatimar en ornamentar la casa de Dios. Y así lo han entendido los grandes santos, como el santo cura de Ars, quien viviendo para sí en la extrema pobreza, nunca fue mezquino en gastos para la casa de Dios.

2. Cuando se habla de ‘las riquezas del Vaticano’ no hay que perder de vista que se está hablando de bienes culturales que son patrimonio de la humanidad, y de los cuales la Iglesia no es más que la custodia segura. El Vaticano, fuera de sus templos, es un gigantesco museo, bibliotecas, etc. Si el Papa tuviese que vender esos bienes para ayudar a los pobres, con mayor razón tendrían que vender cada nación y estado sus propios museos y bibliotecas y patrimonios culturales para ayudar a los pobres de sus propios países. Se trata de una ridiculez y un sinsentido, pues el hacer pasar estos bienes a personas particulares (que podrían comprarlos) sería privar a todos los estudiosos y personas de todas las creencias religiosas que se benefician con ellos, al ser puestos a la disposición general por la Santa Sede que los custodia. Allí acuden innumerables personas del mundo entero para conocer parte del patrimonio científico, filosófico, teológico y artístico de la humanidad.

Además, es evidente que ésta no sería ninguna solución para la pobreza en el mundo, la cual pasa por la conversión del corazón de los gobernantes y magnates de la tierra. Hay estadísticas según las cuales si se vendiese todo el Vaticano sólo se daría de comer a los pobres durante tres días.

Hay que ser conscientes de que esto no es más que un sofisma que busca desacreditar a la Iglesia.

3. Hemos dicho que la Iglesia ha crecido enormemente desde los tiempos de Cristo. Hay que tener presente, por eso, que, como ha explicado monseñor Sergio Sebastiani, presidente de la Prefectura de los Asuntos Económicos (Zenit 8 de julio de 1999), aún siendo una institución cuya tarea es estrictamente espiritual, necesita dinero para cumplir con su labor. La mayor parte de los gastos de la Santa Sede se destinan a mantener lo que se llaman ‘actividades institucionales’, una voz del presupuesto vaticano que abarca todos los organismos de la Curia Romana: las congregaciones, los consejos, los tribunales, el Sínodo de los Obispos, las Oficinas, etc. En total, estas instituciones cuentan con 2.581 empleados. Se trata de todas aquellas personas que asisten más de cerca al Santo Padre en su ministerio al Servicio de la Iglesia en el mundo. Estos organismos están llamados a ofrecer servicios que no producen entradas económicas.

Incluso hay obras que sólo ocasionan pérdidas económicas, pero que se mantienen por el valor apostólico que representan, como el periódico L’Osservatore Romano que actualmente tiene 36 mil suscriptores, y Radio Vaticano que ahora transmite en 47 lenguas (Zenit 23 de junio de 2000).

4. Por otra parte, la Santa Sede, así como muchas instituciones de la Iglesia ayudan económicamente de manera fue importante a las personas pobres. Para tener una idea, en los años 1998-1999, sólo ‘Caritas italiana’ distribuyó 34,5 millones de dólares destinados a 69 países de los cinco continentes (Zenit 18 de enero de 2000).

Y en cuanto a la caridad personal del Papa, él destina para las obras de caridad y para sostener las Iglesias más necesitadas, lo que se denomina el ‘Obolo de San Pedro’, que es fruto de las ofertas de los fieles para ayudar al Papa en su fin caritativo. En el año 1999, estas ofertas ascendieron a 55.313.587 dólares, que luego el Papa destinó a obras caritativas (Zenit 23 de junio de 2000), como son escuelas, leproserías, hospitales, centros de asistencia especiales, zonas azotadas por grandes calamidades (terremotos, sequías, hambre, etc.).

La Santa Sede también ayuda al sostenimiento de los Lugares Santos y de las Obras misionales.

No se puede acusar a la Iglesia de que no ayude a los necesitados por el hecho de que no venda sus bienes culturales. Por el contrario, las grandes obras de misericordia que ennoblecen la humanidad han sido invento e iniciativa de la Iglesia. Ella inventó los hospitales, los orfanatos, los cotolengos, los hogares para discapacitados, las mismas universidades. Si hoy podemos asistir a una universidad es gracias a la Iglesia; si hoy podemos acudir a un hospital es gracias a la Iglesia.

5. En cuanto a la vida personal del Papa, él vive modestamente, sin propiedades personales. Don Bosco cuenta que cuando fue a visitar a Pío IX, al papa no le quedaba ni un centavo para sus gastos personales, y que su habitación era tan pobre y sencilla como la de los chicos que él juntaba por la calle. Un periodista narra que el Papa Pío XII murió en su habitación que era sumamente sencilla, recostado en una pobre cama de hierro; su comida diaria consistía en unas pocas verduras. El médico de San Pío X, asistiéndolo en su enfermedad, quedó desconcertado al comprobar que el gran Papa llevaba puesto debajo de su blanca sotana, unos pantalones remendados como los de cualquier pobre del pueblo. El Papa al morir, ni siquiera deja a sus familiares sus bienes personales; sólo su enseñanza y buen ejemplo. Vive y muere pobre como Jesús.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

¿Que información existe acerca de la visión de la Iglesia Católica acerca del Budismo?

Pregunta:

Mi esposo se acaba de comprar un libro de Budismo (para principiantes) y me preocupa. El dice que no cambiaria el catolicismo por ninguna religión pero que solo lo compro por tener algo que leer y porque le gustaría aprender algún método de relajación y para liberar el stress con Yoga y esas cosas. Dice que se puede ser católico y budista al mismo tiempo y la verdad me ofende mucho su forma de pensar. ¿Que información existe acerca de la visión de la Iglesia Católica acerca del Budismo? Espero me pueda ayudar! Gracias

Respuesta:

Estimada:

El término Buddha (Buda) el el principal título dado al fundador del budismo; no es su nombre propia. Se llamaba en realidad Siddhartha Gautama; nacido a mediados del siglo VI a.C. Se dice que este personaje tuvo una experiencia espiritual excepcional que ‘le despertó al conocimiento perfecto’. Por haber conocido este despertar (en sánscrito ‘bodhi’) se le llamó ‘el Despertado’, el Buddha.

Si bien no se duda hoy en día de la existencia histórica de este personaje, es difícil discernir lo que es histórico de lo que es legendario.

El budismo no es, en realidad, ni una religión ni una moral, sino una espiritualidad, o sea una concepción de la vida perfecta y un método para alcanzarla. A su fundador, Sakia Muni (sakia quiere decir ‘ermitaño’), Buda (el ‘iluminado’), fue simplemente un hombre que se retiró a la soledad no para buscar a Dios, como hace el ermitaño cristiano, sino para buscar la liberación, y acabó rodeado de monjes que buscaban su doctrina, su vía de liberación.

El budismo insiste en la inconsistencia y transitoriedad de todas las cosas, incluido el hombre. Sólo existen fenómenos. En el centro de esta multiplicidad cambiante se mantiene el conocimiento; éste es el que vigila las idas y venidas de las ideas y de las sensaciones, pero es también inconsistente y sin sustancia.

El credo budista está compuesto por cuatro grandes afirmaciones:

1) la vida es dolor;

2) el origen del dolor es la sed de existencia que conduce de renacimiento en renacimiento;

3) la supresión del dolor se obtiene extinguiendo la sed de existencia mediante el aniquilamiento completo del deseo;

4) la cuarta indica los ocho senderos de la virtud por los que se llega a esta extinción.

Esta extinción de todo deseo es lo que llaman el nirvana. El sabio lo alcanza en el éxtasis que suprime la conciencia. Cuando despierta tiene la impresión de haber estado en un ‘estado de beatitud’, que fue inconsciente mientras lo tuvo y sólo lo conoce cuando ya pasó. Cuando muere el sabio, libre de todo deseo, queda redimido de la cadena de reencarnaciones, y parte para no se sabe donde.

La moral práctica está constituida por los 8 senderos de la virtud que se reducen a dos grupos: la pureza de la acción y la pureza de la contemplación. Pero pureza de la acción significa más bien indiferencia.

Respecto del uso del Yoga, puede consultar el artículo que ya he colocado en la página.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

Chamanismo

¿Qué es el Chamanismo?

Pregunta:

¿Qué es el Chamanismo?

Respuesta:

Se trata de un fenómeno religioso, o mejor, un conjunto de fenómenos rituales y mágicos con ciertos rasgos comunes y característicos. Se encuentra principalmente, en Eurasia septentrional, aunque también en otras partes del mundo con formas, a veces, distintas; hay huellas de ch. en la India antigua, en China, en Irán, en Asia Central y en los indios de América, pero, sobre todo, abunda en los pueblos primitivos de Siberia. Sin embargo, M. Eliade subraya que debe hacerse una diferencia entre las religiones dominadas por los conceptos y las técnicas chamánicas y entre aquellas en las que el ch. es sólo un epifenómeno. La palabra chaman tiene su origen en la lengua de los tunguses de Manchuria y los rusos la han introducido en la etnología; hay autores que la relacionan con la palabra sánscrita, shramana (asceta) y se la encuentra en chino, sha-men. El chaman es esencialmente un mediador entre el mundo invisible, sobrenatural, lleno de espíritus y divinidades, y el mundo humano, especialmente el de su tribu. El ch.no se enseña a cualquiera, sino que requiere un don especial, la recepción de este don por el chaman, a veces dolorosa, y en sus principios se acompaña de fenómenos psico-neuróticos. Se pensaba que correspondía a enfermedades psicópatas o epilépticas. Los estudios médicos han demostrado que tales afirmaciones no pueden generalizarse. Después de la toma de posesión por los espíritus, que a veces tiene un carácter dramático, el joven aprende su oficio en casa de un chaman y recibe una iniciación y el conocimiento de las técnicas, los rituales y las lenguas de los espíritus (v. ESPíRITU ii). El chaman puede evocar a los espíritus del clan (v.) y, de esta forma, tiene un papel importante en él. Los espíritus que ayudan al chaman pertenecen a diversas clases: espíritus de la naturaleza; almas de chamanes; muertos, antepasados, genios, dioses. No se trata de una posesión (v. PosEsos) propiamente dicha, como se encuentra en África o en el espiritismo (v.) moderno, sino más bien, de un estado especial en el que ‘el alma’ del chaman viaja por el reino de los muertos, por el cielo, por el mundo inferior, por las aguas; -al contrario de la posesión, es libre y, una vez despertado, cuenta sus viajes. Ernst Arbman define la sesión chamánica como un estado de absorción autósugestiva que la psicología religiosa llama trance. Además, el chaman es el dueño de los espíritus y no su servidor, como expone U. Harva en sus trabajos. La sesión chamánica se celebra en una tienda que se rodea de figuritas esculpidas en forma de animales, de gran importancia en el ritual; se ha demostrado la estrecha relación que existe entre el ch. y el mundo animal, lo que no debe extrañar, ya que estos pueblos son cazadores. El chaman se viste con un ropaje que evoca a una animal (pájaro, oso, reno) y utiliza un tambor, elemento muy importante en el ritual; se le considera como a un ser viviente, con poderes sobrenaturales, poseído por espíritus. El chaman es el intermediario religioso entre el clan y los espíritus; o bien envía su alma al mundo de los dioses, o bien se deja inspirar por éstos, que entonces hablan por su boca. Sirve para conducir a un muerto del clan a su morada, para curar a los enfermos, apartar las desgracias colectivas, obtener la ayuda de los espíritus en las faenas de pesca o de caza, adivinar el porvenir, apaciguar las tempestades, etc. El ch. es, pues, un fenómeno complejo, religioso y social y tuvo una importancia considerable en todas las sociedades primitivas; a veces, el chaman llega a tener funciones sacerdotales propiamente dichas (v. SACERDOCIO I). Ivar Paulson lo define como una especie de místico primitivo y mago a la vez. V. t.: ÁFRICA VII; AMÉRICA VI; AVES IV; CABALLO II.

Por J. Roger Rivíere

Tomado de la gran Enciclopedia Rialp

BIBL.: A. CLOSS, Chamanismo, en F. KÓNIG, Diccionario de las Religiones, Barcelona 1964, 331-335; M. ELIADE, Le chamanisme et, les techniques archaiques de 1’extase, París 1951; U. HARVA, Les représentations religieuses des peuples altaiques, París 1959; L. VAJDA, Zur phaseologischen Stellung des Schamanismus, ‘Uralaltaische Jahrbücher’, 31, Gotinga 1959; H. FINDEISEN, Das Schamanentrlm als spiritische Religion, ‘Ethnos’, 25,3-4, Estocolmo 1961; íD, Schamanentum, Stuttgart 1957; 1. PAULSON, A. HULTKRANTZ y K. JETTMAR, Les religions arctiques et linnoises, París 1965, 126-143, 280-285, 376-395.