Nueva Iglesia Apostólica

¿Cuáles son las creencias de la Nueva Iglesia Apostólica?

Pregunta:

¿Cuáles son las creencias de la Nueva Iglesia Apostólica?

Respuesta:

Aclaración preliminar

Esta Iglesia no tiene vínculos con la Iglesia Católica.

El nombre ‘Nueva Apostólica’ se contradice esencialmente. La iglesia no puede ser ‘nueva’ (recién establecida) y al mismo tiempo ‘apostólica’. Según la doctrina de esta Iglesia no hay contradicción porque le dan un nuevo significado a la palabra ‘apostólica’. Ya no se refiere a los 12 Apóstoles, ni a su doctrina, ni a su sucesión (ver apostolicidad). Tan solo se dice ‘Apostólica’ porque le llaman ‘apóstoles’ a sus actuales ministros. (Ver en esta pag. su credo, artículo 4)

Credo:

Toma de la Iglesia Católica el Credo de los Apóstoles pero eliminan ‘la santa Iglesia católica’ y ponen en su lugar ‘la santa Iglesia apostólica’, elemento tomado del Credo de Nicea).

Al credo añadieron arbitrariamente lo siguiente:

Artículo 4

Yo creo que el Señor Jesús dirige a su Iglesia por medio de apóstoles vivientes hasta que vuelva a venir, que ha enviado a sus apóstoles y aún los envía, con el encargo de enseñar, de perdonar pecados en su nombre y de bautizar con agua y con el Espíritu Santo.

Artículo 5

Yo creo que todos los ministerios de la Iglesia de Cristo únicamente han sido elegidos e instituidos en su cargo por apóstoles, y que del ministerio de Apóstol de Cristo tienen su origen todos los dones y fuerzas para que, dotados con los mismos, la comunidad llegue a ser una carta legible de Cristo.

Artículo 6

Yo creo que el Santo Bautismo con agua es parte integral del renacimiento y quien lo recibe alcanza con esto la opción para la recepción del Espíritu Santo. Siguiendo, es el pacto de una buena conciencia con Dios.

Artículo 7

Yo creo que la Santa Cena ha sido instituida por el mismo Señor en memoria del una vez traído y plenamente valedero sacrificio de la amarga pasión y muerte de Cristo. El gustar dignamente de la Santa Cena nos garantiza la comunión de la vida con Cristo Jesús, nuestro Señor. Es festejada con pan sin levadura y vino, los cuales tienen que ser bendecidos y suministrados por un ministerio pastoral de la Iglesia.

Artículo 8

Yo creo que los bautizados con agua tienen que recibir de manos de un apóstol el Espíritu Santo para alcanzar la infancia divina, con lo cual son introducidos como miembros en el cuerpo de Cristo.

Artículo 9

Yo creo que el Señor Jesús volverá a venir tan seguro como ascendió al cielo, y los muertos en Cristo así como las almas nupciales vivientes que esperaron su venida y fueron preparados serán transformados y llevados a su lado, que después de las bodas en el cielo retornará a la tierra con ellos, levantará su reino de paz y ellos gobernarán con Él como reyes y sacerdotes. Al finalizar este reino de paz hará el juicio final, donde todas las almas que no tuvieron parte en la Primera Resurrección recibirán su parte, de acuerdo a lo que han obrado, sea bueno o malo.

Artículo 10

Yo creo que estoy comprometido a ser obediente a la autoridad terrenal, siempre que no se opongan a ello leyes divinas.


La Iglesia Nueva Apostólica tiene doctrinas que coinciden con la Iglesia Católica (utilizan en parte su credo y otras enseñanzas bíblicas), otras doctrinas no coinciden (Ej: su concepto de apostolicidad, su concepto de los sacramentos, su carencia de jerarquía validamente establecida).

 Por el Padre Jordi Rivero

Tomado de la página www.corazones.org

¿A quienes se los llama los ‘Ubicuitarios’?

Pregunta:

¿A quienes se los llama los ‘Ubicuitarios’?

 

Respuesta:

También llamados Ubicuistas, una secta protestante iniciada en el sínodo luterano de Stuttgart, el 19 de diciembre de 1559, por John Brenz, suabo (1499-1570). Su profesión, hecha bajo el nombre de Duque Cristóbal de Würtemberg, y titulada la ‘Confesión de Würtemberg’, fue enviada al Concilio de Trento, en 1552, pero no fue aceptada formalmente hasta el sínodo de Stuttgart. Lutero había alterado la paz de Alemania con sus disputas. En el esfuerzo por reconciliar y unir a las fuerzas en lucha contra los turcos, Carlos V pidió a los luteranos una declaración escrita de sus doctrinas. Esta -la ‘Confesión de Augsburgo’- fue redactada por Melanchthon, y leída en la reunión de Augsburgo de 1530. Su artículo décimo se refería a la Presencia Real de Cristo en el Santísimo Sacramento, un tema candente entre los protestantes. En 1540, Melanchton publicó otra versión de la ‘Confesión de Augsburgo’, en la cual el artículo sobre la Presencia Real difería esencialmente de lo expresado en 1530. Los textos en cada caso eran los siguientes: Edición de 1530: ‘Con relación a la Cena del Señor, ellos enseñan que el cuerpo y la sangre de Cristo están realmente presentes, y son distribuidos (comunicados) a aquellos que comen en la Cena del Señor; y desaprueban a los que lo enseñan de otra manera.’ Edición de 1540: ‘Con relación a la Cena del Señor, ellos enseñan que con el pan y el vino se exhiben realmente el cuerpo y la sangre de Cristo a aquellos que comen en la Cena del Señor.’

Johann Eck fue el primero en llamar la atención sobre el cambio, en una conferencia en Worms, en 1541. De los debates que siguieron surgió la controversia Ubicuitaria, a propósito de la pregunta: ¿Está el cuerpo de Cristo en la Eucaristía, y si es así, por qué? La Confesión de 1540 fue conocida como la doctrina Reformada. Melanchton, con sus adherentes, suscribieron la misma, y sostuvieron que el cuerpo de Cristo no estaba en la Eucaristía. Porque la Eucaristía estaba en todas partes, y era imposible, sostenían, que un cuerpo estuviera en muchos lugares simultáneamente. Adoptando la falsa interpretación de Lutero sobre la communicatio idiomatum (q. v.), Brenz arguyó que los atributos de la Divina Naturaleza habían sido comunicados a la humanidad de Cristo que de esta manera fue deificada. Si estaba deificada, estaba en todas partes, ubicua, igual que Su divinidad, y por lo tanto realmente presente en la Eucaristía. Brenz estaba en armonía con la Fe Católica en cuanto al hecho, pero no en cuanto a la explicación. Su afirmación de que la naturaleza humana de Cristo había sido deificada, y que Su cuerpo estaba en la Eucaristía igual que estaba en todas partes, era herética. Cristo, como Dios, está en todas partes, pero Su cuerpo y sangre, alma y divinidad, están en la Eucaristía de una manera diferente, especial (sacramentalmente). En 1583, Chemnitz, que había estado inconscientemente defendiendo la doctrina católica, calmó la discusión con su adhesión al Ubicuitarismo absoluto. En 1616 la herejía surgió nuevamente como Kenoticismo y Cripticismo, pero se hundió en el olvido con los conflictos de la Guerra de 30 Años.

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Copyright (c) 1907 by Robert Appleton Company
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protestante

¿Cuál es la doctrina y la historia de la secta protestante de los Unitarianos?

Pregunta:

¿Cuál es la doctrina y la historia de la secta protestante de los Unitarianos?

 

Respuesta:

Una secta protestante liberal que tiene como dogma distintivo la creencia en un Dios unipersonal, en vez de trinitario.

I. Nombre y Doctrina

En su sentido genérico el nombre designa a todos los que no creen en la Trinidad, sean cristianos o no; en el presente uso específico se aplica a la forma organizada de Cristianismo que pone énfasis en la unidad de la persona de Dios. El término parece haberse originado hacia 1570, fue usado en la Dieta celebrada en 1600 en Lecsfalva en Transilvania, y recibió sanción oficial eclesiástica en 1638. Sustituyó a las diversas designaciones de antitrinitarios, arrianos, racovianos y socinianos. En Inglaterra apareció por primera vez en 1682. Se hizo frecuente en los Estados Unidos a partir de 1815, aunque fue recibido de manera desfavorable por algunos antitrinitarios, y omitido en su título oficial por algunas congregaciones cuya postura religiosa definía. La explicación de esta oposición debe buscarse en la reticencia de las partes afectadas en poner énfasis en afirmación doctrinal alguna. Asociaciones históricas justifican el nombre de presbiterianos, frecuentemente aplicado a los unitarianos en las Islas Británicas, y el de congregacionalistas unitarianos, utilizado en Estados Unidos. No se reconoce en la secta ningún criterio de fe ni se establecen pruebas doctrinales como condición para la asociación. La cooperación de todas las personas deseosas de promover los intereses del ‘puro’ (esto es, práctico, no dogmático) cristianismo es bienvenida al grupo unitariano.

Al prestar esta cooperación cada miembro disfruta de completa libertad en sus opiniones religiosas individuales, y no puede articularse ningún cuerpo de proposiciones doctrinales en el que estén de acuerdo todos los unitarianos. El vínculo de unión entre ellos consiste más en su tendencia antidogmática que en la uniformidad de creencia. La autoridad de la Biblia es preservada en cierto grado, pero sus contenidos son admitidos o rechazados según encuentren o no favor ante el supremo y, en este caso, exigente tribunal de la razón individual. Jesucristo es considerado como subordinado al Padre y, aunque el epítetoDivino se le aplica frecuentemente en sentido amplio, es en concepto de muchos un líder religioso extraordinariamente dotado y poderoso, pero aun así humano. Es un maestro al que seguir, no un Dios al que adorar. Su Pasión y Muerte son una inspiración y un ejemplo para sus discípulos, no una expiación efectiva y vicaria de los pecados de los hombres. Es el gran ejemplo que debemos copiar para perfeccionar gradualmente nuestra unión con Dios. Esta enseñanza referente a la misión de Jesucristo no es más que el complemento lógico de la negación unitariana de la caída del hombre y con lógica similar conduce a la supresión de los sacramentos. Dos de ellos (bautismo y eucaristía) son en realidad conservados, pero se niega su poder de conferir la gracia y se declara innecesaria su recepción. El bautismo se administra a los niños (raramente a los adultos) más por razones sentimentales y con fines de edificación que por la creencia en los resultados espirituales producidos en el alma del receptor. La eucaristía, lejos de ser considerada como un sacrificio, es vista como un mero oficio conmemorativo. La fervorosa esperanza de la salvación universal es abrigada por la mayoría de la secta. En resumen, el unitarianismo actual es poco más que una religión natural, y muestra en algunos de sus miembros una pronunciada tendencia a la especulación panteísta. La forma de gobierno de la Iglesia en Inglaterra y Estados Unidos es estrictamente congregacional; cada congregación particular dirige, sin control superior, todos sus asuntos, nombra y destituye a su ministro, y es el juez último de las opiniones religiosas expresadas en su púlpito. En Transilvania, el gobierno de la Iglesia se ejerce por un obispo que reside en Kolozsvár (Klausenburg) y está asistido por un consistorio. El título episcopal que lleva no implica una consagración especial sino que meramente designa la función de un supervisor eclesiástico.

II. Historia

A. En Europa

La primera iglesia que sostuvo dogmas unitarianos fue fundada en Polonia durante el reinado de Segismundo II (1548-72) El año 1568 vio el establecimiento y reconocimiento oficial de tal congregación en Transilvania. Mientras que en el primer país el unitarianismo fue completamente suprimido en 1660, en el segundo, a pesar de una persecución temporal, se ha mantenido. La Iglesia Transilvana es de origen sociniano pero ha suprimido el culto de Jesucristo, abandonando así lo que la diferenciaba principalmente del unitarianismo estricto. Su nombre actual es el de Iglesia Unitariana Húngara, aunque relativamente pocos de sus miembros residen en la propia Hungría.

En Inglaterra la organización del unitarianismo se efectuó en fecha muy posterior. El primer intento de establecer una congregación se hizo por John Biddle (1615-62), pero la organización no sobrevivió a su autor. Más permanencia alcanzaron los esfuerzos de Theophilus Lindsey (1723-1808). En 1773 se escindió de la Comunión Anglicana, organizando al año siguiente una congregación unitariana en Londres, y en 1778 construyó la capilla de Essex Street. Aproximadamente al mismo tiempo se difundieron opiniones antitrinitarias por el científico Joseph Priestly, pastor de una congregación en Leeds (1768-80) y después en Birmingham. Su obra en este último lugar fue interrumpida por una sublevación popular en 1791, y tres años después emigró a América. Otros, entre ellos Thomas Belsham (1750-1829) y Lant Carpenter (1780-1840), continuaron propagando el unitarianismo en Inglaterra. Aún estaban en vigor, sin embargo, restricciones legales contra las personas que negaran la doctrina de la Trinidad y dificultaban su obra. Pero en 1813 la mayor parte de estos impedimentos fueron quitados, y en 1844 se obtuvo una libertad completa, a pesar de la oposición, por la Ley de las Capillas Disidentes, a veces llamada Carta Unitariana. Ya en 1825 los unitarianos ingleses habían concluido una unión con sus correligionarios del extranjero bajo el nombre de Asociación Unitariana Británica y del Exterior. Esta sociedad difundió literatura religiosa y promovió los intereses de la secta. Las perspectivas de esta actividad fueron animadas por la aparición de un capaz exponente de las opiniones unitarianas, el doctor James Martineau (1805-1900). Después de una exitosa resistencia a la inicial oposición, su personalidad dominó el unitarianismo inglés durante un extenso periodo. Sus escritos ejercieron poderosa influencia mucho más allá de Inglaterra, y aún sigue promoviendo la causa del cristianismo liberal. Sus discípulos han continuado su obra y superado a su maestro en sus radicales puntos de vista. Escocia nunca se reveló como suelo fructífero para la propaganda unitariana. Una congregación se organizó en 1776 en Edimburgo y la Asociación Unitariana Escocesa se formó en 1813; pero el progreso en ese país ha sido insignificante y hay muy pocas congregaciones allí. En Irlanda el unitarianismo reside principalmente en el norte donde ha encontrado afiliados entre los presbiterianos. Puede ser considerada, no impropiamente, una rama autónoma del presbiterianismo. Algunas congregaciones unitarianas se encuentran también en las colonias británicas, notablemente Australia y Canadá, y entre los protestantes franceses un número relativamente amplio son de opiniones unitarianas, aunque no de nombre.

B. América

Hacia mediados del Siglo XVIII las opiniones unitarianas obtuvieron apoyo entre los congregacionalistas de Nueva Inglaterra. Fueron propagadas por Jonathan Mayhew (1720-1766) que fue durante diecinueve años pastor de la Iglesia del Oeste de Boston, y por Charles Chauncey (1705-87), en la misma ciudad. La primera iglesia organizada fue la Capilla del Rey, de Boston, cuando la congregación, hasta entonces episcopaliana, retiró en 1785 todas las referencias a la Trinidad del Libro de Oración Común y en 1787 asumió una existencia independiente. Se organizaron también congregaciones en Portland y Saco (Maine) en 1792, y en 1794 Joseph Priestly comenzó su propaganda en Pennsylvania. Fue particularmente en Nueva Inglaterra donde el movimiento ganó terreno. El nombramiento en 1805 del reverendo Henry Ware para la cátedra Hollis de teología en la Universidad de Harvard y el nombramiento en el curso de los dos años siguientes de otros cuatro candidatos liberales para importantes cargos de profesor en la misma institución, sometió esa sede de enseñanza a una considerable influencia unitariana. Su escuela de teología fue dotada y organizada por la secta en 1817 y permaneció bajo su control hasta 1878, cuando se convirtió en no sectaria. Mientras que la difusión de las ideas unitarianas fue relativamente rápida la organización de iglesias se retrasó por la resistencia de muchos a separarse de las comunidades congregacionalistas de las que eran miembros. Antes de que se llevara a cabo la separación se libró una acalorada controversia entre las alas conservadora y liberal del congregacionalismo. Las cosas llegaron a su punto álgido en 1819 cuando el reverendo William Ellery Channing, en un sermón predicado en Baltimore durante la toma de posesión del reverendo Jared Sparks, abogó por el reconocimiento público por parte de las congregaciones y miembros liberales de sus creencias unitarianas. Este discurso probó ser decisivo, y las partes afectadas inmediatamente procedieron a organizarse independientemente. Desde esta fecha hasta su muerte en 1842, Channing fue el líder reconocido de la secta. Bajo sus auspicios se fundó en Boston en 1825 la Asociación Unitariana Americana para la promoción de los intereses unitarianos.

Tras su muerte el elemento radical se convirtió en predominante bajo la dirección de Theodore Parker (1810-60), quien le sucedió en influencia. La autoridad de la Biblia reconocida por la vieja escuela fue, bajo Parker, ampliamente sacrificada a los principios de la crítica destructiva, y el unitarianismo derivó rápidamente hacia la especulación racionalista. La actividad de Channing y Parker fue suplementada por la influencia más general y de mayor alcance del poeta-filósofo unitariano, Ralph Waldo Emerson (1803-82). Aunque dimitió de su cargo en la Segunda Iglesia Congregacional de Boston tras un corto periodo (1829-32), continuó predicando muchos años y su popularidad como escritor y conferenciante no pudo sino dar prestigio adicional a las opiniones religiosa avanzadas que defendía. Los intereses de la propaganda unitariana fueron también servidos por la fundación de la Conferencia Occidental de Unitarianos en 1852 y la de la Conferencia Unitariana Nacional en 1865. De carácter más universal fue el Consejo Internacional de Unitarianos y otros Trabajadores y Pensadores Religiosos Liberales, que se organizó en Boston en 1900. Celebró sesiones en Londres (1901), Amsterdam (1903), Ginebra (1905), Boston (1907), y Berlín (1910). En la última de las convenciones citadas el título oficial fue cambiado por el de Congreso Internacional de Cristianos Libres y Otros Liberales Religiosos. La finalidad sigue siendo la misma, a saber: ‘abrir comunicaciones con los que en todas las tierras se esfuerzan por unir la pura religión y la libertad perfecta y por incrementar la asociación y cooperación entre ellas.’

III. Propaganda; Instituciones Educativas; Estadísticas

El organismo unitariano envió un misionero a la India en 1855, y desde 1887 ha llevado a cabo una activa propaganda en Japón; sin embargo. Sus esfuerzos misioneros en tierras extranjeras, vistos en conjunto, no han sido considerables. De acuerdo con su actitud general de indiferencia hacia el dogma, se esfuerza en promover la causa del cristianismo sin insistir en sus propias creencias específicas, y sus miembros han contribuido en el pasado a los fondos misioneros de otras sectas. Sus esfuerzos, además, se refieren más a la difusión de literatura entre naciones civilizadas que al envío de misioneros a tierras no cristianas. Este método de ganar afiliados se ha revelado exitoso, en parte debido a la tendencia liberal, racionalista, y excesivamente individualista de nuestra época, pero también en gran medida al número de hombres eminentes y escritores capaces que se han adherido o defendido las doctrinas unitarianas. Los recursos financieros para fines de propaganda fueron suministrados por el rico plantador de Jamaica, Robert Hibbert (1770-1849), por medio de la creación del fondo que lleva su nombre. De él surgieron las bien conocidas Conferencias Hibbert, y el más reciente ‘Hibbert Journal’. Una organización única en su género es la Misión del Correo que, por medio de la correspondencia y la distribución de libros y periódicos, busca animar a los abatidos y alegrar a los que sufren.

La Iglesia no ha hecho esfuerzo determinado en organizar instituciones de beneficencia propias. Una considerable cantidad del clero unitariano (al que son admitidas las mujeres) reciben su formación en instituciones educativas de otras sectas. La Iglesia, sin embargo, fundó las siguientes escuelas especiales para este propósito: en Hungría, el Colegio Unitariano en Koloszvár; en Inglaterra y Gales, la Universidad Misionera de la Casa Unitariana, en Manchester; la Universidad de Manchester, en Oxford; la Universidad Presbiteriana en Carmarthen; en América, la Escuela de Teología de Harvard en Cambridge, Massachusetts; la Escuela Teológica Meadville en Meadville, Pennsylvania; y la Escuela Unitariana del Pacífico (más tarde rebautizada como la Starr King School para el Ministerio) en Berkeley, California. En los Estados Unidos la secta mantiene, aparte de estas escuelas de formación para el clero, siete academias situadas, salvo una, en los estados de Nueva Inglaterra. El número de personas que mantienen opiniones unitarianas no puede determinarse, ni siquiera aproximadamente; pues indudablemente muchos rechazan la doctrina de las Tres Personas Divinas y conservan la fe en un Dios unipersonal sin afiliarse nunca a la Iglesia. Entre ellas debe reconocerse no sólo un amplio número de teólogos liberales y críticos avanzados, sino también algunas sectas religiosas que, bien en su integridad, como los Hicksite Friends (Cuáqueros de Hicks), bien al menos en muchos de sus miembros, como los Unitarianos-Universalistas, son claramente antitrinitarios. Según el Almanaque Mundial, en 1909, la Asociación Unitariana Universalista con base en Boston contaba 173.000 miembros en Estados Unidos.

Sobre la doctrina consultar MARTINEAU, CHANNING y otros escritores unitarianos arriba mencionados; HEDGE,Reason in Religion (Boston, 1865); CLARKE, Essentials and no-Essentials in Religion; IDEM, Manuel of Unitarian Belief (Boston, 1884); ALLEN, Our Liberal Movement in Theology (Boston, 1882); BONET-MAURY tr.HALL, Early Sources of English Unitarian Christianity (Londres, 1884). Para un punto de vista católico, ver KOHLMANN,Unitarianism, theologically and philosophically considered (Washington, 1821).

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universalismo

¿Qué son los Universalistas?

Pregunta:

¿Qué son los Universalistas?

Respuesta:

Secta Liberal Protestante – encontrada principalmente en Norteamérica – cuya doctrina distintiva es la creencia en la salvación final de todas las almas. La doctrina de la salvación universal encontrada entre los miembros de muchas iglesias cristianas (vea APOCASTASIS para su desarrollo anterior a la fundación de la Iglesia Universalista). El presente artículo considerará exclusivamente el Universalismo como secta independiente.

I. PRINCIPIOS DOCTRINALES

El credo histórico de este organismo religioso es la profesión de una creencia adoptada por la Convención General en Winchester, New Hampshire, en 1803. Contiene los siguientes artículos:

Creemos que las Santas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamentos contienen una revelación de la persona de Dios y del deber, interés y destino final de la humanidad. Creemos que existe un sólo Dios cuya naturaleza es el Amor, revelado en el Señor, Jesucristo por un sólo Espíritu Santo de gracia, quien al final restaurará la familia entera de la humanidad a la santidad y a la felicidad.

Creemos que la santidad y la verdadera felicidad son inseparables, y que los creyentes deben ser cuidadosos en mantener el orden y la práctica de buenas obras; ya que éstas cosas son buenas y provechosas para los hombres.

Para confrontar las objeciones surgidas en algunos Universalistas contra algunas partes de los siguientes artículos, se adoptó una breve declaración de los principios esenciales en 1899 por la Convención General que se llevó a cabo en Boston. Para ser admitido era necesario creer en los siguientes artículos:

La paternidad universal de Dios,

La autoridad y liderazgo espiritual de Su Hijo Jesucristo;

La veracidad de la Biblia en cuanto contiene una revelación de Dios;

La certeza de la retribución justa por el pecado;

La armonía final de todas las almas con Dios.

A la admisión de estos principios debe añadirse ‘el reconocimiento de la autoridad de la Convención General y la aceptación de sus leyes’. La Trinidad es usualmente rechazada por los universalistas de hoy en día. No se ordena la recepción de los sacramentos, pero el bautismo (de acuerdo a la forma que prefiera el individuo) y la Cena del Señor son administrados. Actualmente se admite la aplicación de castigos temporales por los pecados insuficientemente expiados en la tierra. Una costumbre de origen distintamente universalista es la observancia del ‘Domingo de los Niños’. Se establece un día especial (el segundo domingo de Junio) aparte del bautismo de los niños y de su dedicación al servicio de Dios. Esta costumbre ha sido tomada por otras iglesias protestantes. Por muchos años, las numerosas congregaciones universalistas se ocupaban de sus asuntos independientemente, y la Convención General gozaba de poderes meramente consultivos. Las funciones de este organismo fueron extendidas en 1866 y en 1870, hasta convertirse en la más alta autoridad legislativa para los Estados Unidos y Canadá.

II. HISTORIA E INSTITUCIONES

La primera congregación universalista fue organizada en 1750 en Londres por el Reverendo James Relly, quien los asistía en sus necesidades espirituales hasta su muerte, en 1778. A pesar de este temprano establecimiento existen pocas iglesias universalistas en Europa; pero sin lugar a duda se da la creencia del universalismo fuera de la secta. La fortaleza de la secta se encuentra en Estados Unidos, donde se estableció la primera iglesia por el Reverendo John Murray. Llegó a Nueva Jersey en Setiembre de 1770, predicó la doctrina del universalismo a lo largo de la costa atlántica, y en 1779 formó, con otras quince personas, la primera congregación con aquella fe en Gloucester, Massachusetts. Otros predicadores de la misma doctrina surgieron por aquella época: Elhanan Winchester, quien había sido un ministro bautista, enseñó Universalismo en Filadelfia, y Adams Streeter y Caleb Rich difundieron el Universalismo en Nueva Inglaterra. Más destacada por su éxito y amplia por el rango de su influencia fue la predicación del Reverendo Hosea Ballou (1771-1852), cuyas visiones Unitarias vencieron en la secta a la concepción Sabelliana de la Trinidad enseñada por Murray. Su enseñanza de la salvación universal inmediatamente después de la muerte, aunque no encontró una aprobación unánime, y causó la secesión de ocho ministros y algunos miembros quienes, bajo el nombre de Restauracionistas, fundaron una secta aparte. Pero la existencia de esta nueva creación no duró mucho (1831-41), mientras que la organización de la que provino se difundió durante el tiempo que vivió Ballou no sólo en los Estados Unidos, sino también en Canadá. Su progreso fue detenido por la Guerra Civil, pero la difusión continuó posteriormente, principalmente bajo la dirección de la junta de consignatarios y las convenciones estatales, fue coronada con gran éxito, y la secta se difundió a lo largo de los Estados Unidos.

La secta fundó las siguientes instituciones educativas:

Tufts College (fundado en 1852) Medford, Mass.;Lombard College (1852), Galesburg, Illinois;St. Lawrence University (1856), Canton, Nueva York;Buchtel College (1872), Akron, Ohio.

Una escuela de divinidad está relacionada con las tres primeras instituciones. Las facultades se mantienen en Franklin, Massachusetts (Academia del Decano); Barre, Vermont (Seminario Goddard); y Portland, Maine (Seminario Westbrook)

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valdenses

¿Quiénes son los valdenses? ¿Se puede entrar en relaciones con ellos?

Pregunta:

¿Quiénes son los valdenses? ¿Se puede entrar en relaciones con ellos?

 

Respuesta:

Conocidos también como ‘los pobres de Lión’; es una pequeña secta cristiana que tiene actualmente unos 20.000 miembros, y su centro principal está en el Piamonte Italiano. Fueron fundados por Pedro Valdo, un rico comerciante de Lión que, cerca de 1173, donó sus posesiones y se convirtió en predicador ambulante. Valdo predicaban contra la relajación del clero y contra la herejía cátara. El Papa Alejandro III le permitió predicar sólo en las regiones donde eran aceptados por el clero local. La condición del Papa no fue siempre respetada, y a pesar de su completa ortodoxia fueron excomulgados junto con los cátaros en el Concilio de Verona (1184). Subsecuentemente comenzaron a organizarse fuera de la Iglesia, expandiéndose desde el sur de Francia hacia España, Alemania, Piamonte y Lombardia, especialmente entre las clases más bajas. Su creciente heterodoxia (especialmente sobre: el número y naturaleza de los sacramentos, sobre la invalidez delos sacramentos administrados por clérigos indignos, el rechazo del purgatorio y de la devoción de los santos, y su rechazo al juramento) los hicieron objeto de persecución tanto por parte de la Iglesia como de los poderes seculares. Como lo suyo fue un ‘Protestantismo’ temprano, los llevó a contactarse con los movimientos de la Reforma en el siglo XVI. Con su adopción de una formal Confesión de Fe y su repudio de la Iglesia Católica en el Sínodo de Chanforans (1532), los valdenses se convirtieron de modo efectivo en una secta Protestante Reformada. En 1848 la comunidad valdense del Piamonte consiguió la libertad religiosa de parte del Duque Carlos Alberto de Savoya.

La relación de los católicos con los valdenses es como la que los católicos pueden tener con cualquier otro no católico: respeto y tolerancia, pero al mismo tiempo firmeza en la propia fe.

P. Miguel A. Fuentes, IVE