adicción

¿Cómo saber si tengo un problema de Adicción Sexual?

Pregunta:

Bueno primeramente me da gusto encontrar a una persona como usted y espero me pueda ayudar. soy un hombre con 15 años de casado, y amo mucho a mi esposa pero vivo terriblemente atormentado por la pornografía y me masturbo muy frecuentemente y eso está creando en mí que no me ame y sienta en ocasiones odio por mí mismo. Le he pedido ayuda a DIOS pero cada vez es peor al grado que mi vida ya no es vida ya no disfruto los momentos de mi existencia, le pido por favor ayuda y una oración por mi alma.

 

Respuesta:

Estimado:

Considero que su problema tiene que ver con la adicción sexual. Lo primer que usted tiene que hacer es examinarse a sí mismo para ver si su problema es un simple vicio que puede llegar a dominar con ayuda puramente espiritual o bien ya es un problema adictivo; en este segundo caso, necesita ayuda profesional.

Le envío a continución un examen orientativo que ofrecen en la página de Sexólicos Anónimos ( http://www.sa.org/ ) y que puede servirle para ver cuál es la gravedad de su problema.

Examínate a Ti Mismo

  1. ¿Se te ha ocurrido alguna vez que necesitas ayuda para modificar tu comportamiento o pensamientos sexuales?
  2. ¿Que te iría mucho mejor si no te ‘dejaras llevar’ por los impulsos sexuales?
  3. ¿Que el sexo o los estímulos exteriores te controlan?
  4. ¿Has tratado alguna vez de parar o limitar aquello que consideras perjudicial en tu conducta sexual?
  5. ¿Utilizas el sexo para huir de la realidad, aliviar la ansiedad o porque no sabes resolver los problemas que la vida te plantea?
  6. ¿Tienes sentimientos de culpa, remordimientos o depresiones después?
  7. ¿Se ha vuelto más compulsiva tu búsqueda de sexo?
  8. ¿Perjudica a las relaciones con tu cónyuge?
  9. ¿Te ves obligado a recurrir a imágenes o a recuerdos durante el acto sexual?
  10. ¿Se apodera de ti un impulso irresistible cuando la otra parte toma la iniciativa o te propone relaciones sexuales?
  11. ¿Estás siempre saltando de pareja en pareja o de amante en amante?
  12. ¿Crees que ‘el amor verdadero’ te ayudaría a liberarte de la lujuria, a abandonar la masturbación o a dejar de ser tan promiscuo?
  13. ¿Tienes una necesidad destructiva, una necesidad sexual y emocional desesperada de alguien?
  14. La búsqueda de sexo, ¿hace que no prestes atención a tus necesidades o al bienestar de tu familia y de los demás?
  15. ¿Se ha reducido tu rendimiento y tu capacidad de concentración en la medida en que el sexo se ha vuelto más compulsivo?
  16. ¿Te roba tiempo que debieras dedicar al trabajo?
  17. ¿Cuando buscas sexo acudes a un medio social más bajo?
  18. ¿Te entran ganas de alejarte lo más rápidamente posible de la otra persona una vez finalizado el acto sexual?
  19. ¿Te masturbas y tienes relaciones sexuales con otras personas, a pesar de que tu cónyuge es sexualmente satisfactorio?
  20. ¿Te han arrestado alguna vez por algún delito relacionado con el sexo?

© 1997-2006 Sexaholics Anonymous Inc.

Si usted responde que sí más de una de estas preguntas, le sugiero que lea nuestros otros artículos sobre adicción sexual y busque un profesional que pueda orientarlo o un grupo de Sexólicos Anónimos.

En caso de buscar un grupo, asesórese también con un buen sacerdote para que los principios morales que orientan el grupo respondan adecuadamente a la moral que nos enseña la Iglesia.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

anticoncepción

¿Qué enseña la Iglesia acerca de la anticoncepción?

Pregunta:

Soy una alumna de un colegio católico y se me pidió hacer una investigación sobre los anticonceptivos, quiero pedirle ayuda acerca de este tema y del punto de vista de la Iglesia. Necesito saber con fundamentos claros el por qué la Iglesia se opone a este método, si es pecado usarlos, etc. Por favor agradecería su ayuda. Navegando en Internet llegue a una página en donde me aparecía que usted sabía bastante acerca de este tema, por esta razón quise escribirle. Me despido afectuosamente V. De antemano muchas gracias

 

Respuesta:

Estimada V.:

La anticoncepción es el rechazo a tener hijos ya sea por motivos sin peso o por medios ilícitos.

Muchas veces, cuando se habla en contra de la anticoncepción se mencionan los efectos secundarios que causan muchas píldoras o medios anticonceptivos como, por ejemplo:

-Efectos sobre el metabolismo lipido-glucídico: arterioesclerosis, peligros de hemiplejias.

-Efectos cardiovasculares: trombosis vascular, venosa, arterial o del mesenterio, hemorragias y embolias cerebrales o pulmonares, infartos, hipertensión, oclusión coronaria, etc. (efectos que se aumentan hasta un 250% cuando se combina la píldora anticonceptiva con el tabaco o el alcohol).

-Efectos hepáticos: hepatitis virósicas, ictericia, cálculos, lesiones vasculares y tumores.

-Efectos sobre la piel: acné, caída de cabello, hiperpilosidad, manchas.

-Efectos neuropsíquicos: desequilibrios, depresiones, tendencias suicidas, aburrimiento, tristeza, alteración de la libido, desafección sexual.

-Efectos ginecológicos: riesgos de infecciones, quistes, cáncer de útero y seno.

-Efectos genéticos en los descendientes: mongolismo, malformaciones varias.

-Efectos sobre la fecundidad: disminución de las reglas, esterilidad total; en las jovencitas pueden llegar a darse un bloqueo del crecimiento sexual (el fenómeno de las ‘mujeres-niñas’).

Por este motivo, muchas mujeres desconfían de la píldora y recurren a otros medios moralmente tanto o más malos e injustos que aquélla, como la esterilización y el aborto.

Sin embargo, el problema es más profundo y sería igualmente inmoral la anticoncepción aunque se consiguiese fabricar una píldora que no produjese ningún efecto nocivo, o la esterilización fuese totalmente reversible.

El Papa Juan Pablo II ha señalado con fuerza que el verdadero problema de la anticoncepción es la mentalidad que la anima. Es la mentalidad de la cerrazón a la vida, de la falsedad en la relación entre el hombre y la mujer y de la manipulación y cosificación del amor.

Ante todo, la anticoncepción, como su nombre lo indica, implica una oposición a la concepción de una nueva vida. Es una actitud de rechazo. El Papa ha dicho que entre el recurrir a los métodos naturales (es decir, el recurrir a los ritmos de fertilidad e infertilidad que la misma naturaleza prevé para la mujer) y el anticoncepcionismo no hay una simple diferencia de método sino dos concepciones de la persona humana y de la sexualidad humana, ‘irreconciliables entre sí’.

En la anticoncepción ‘la procreación se convierte en el ‘enemigo’ a evitar en la práctica de la sexualidad’ (Juan Pablo II, Evangelium vitae, 23). Esta práctica tiene su raíz es una mentalidad hedonista, es decir, egoísta, que pone el placer por encima de todo: un hijo, una nueva vida, es un mal. Esta es la actitud contraria a la de Dios que nos ha dado a nosotros la vida.

Es por ser una oposición a la vida que tiene estrecha relación con el aborto. A veces se dice que hay que favorecer la anticoncepción para que haya menos abortos. Es falso. Aunque se trate de cosas diversas, una llama a la otra. El que no quiere una nueva vida intenta primero evitar que venga, pero si falla en evitarla, intentará luego destruirla. Por eso decía Juan Pablo II: ‘los contravalores inherentes a la ‘mentalidad anticonceptiva’… son tales que hacen precisamente más fuerte esta tentación (del aborto) ante la eventual concepción de una vida no deseada. De hecho, la cultura abortista está particularmente desarrollada justo en los ambientes que rechazan la enseñanza de la Iglesia sobre la anticoncepción’ (Juan Pablo II, Evangelium vitae, 13).

En segundo lugar, implica una falsedad en la relación entre el hombre y la mujer. Ya hemos hecho referencia a esto: cuando deliberadamente se quita de ese acto la capacidad de dar la vida, de engendrar, de ser fecundos, ese acto se vuelve mentiroso.

En tercer lugar, implica una relación cosificada: se rebaja al otro cónyuge porque se lo ve ya sólo como un objeto de placer. Una cosa que da placer, no una persona a la que se entrega con totalidad. Cuando el acto sexual se reduce a la búsqueda del placer, entonces se convierte en la suma de dos egoísmos, pero dos egoísmos no hacen un amor.

Finalmente, en la anticoncepción los esposos se comportan como dueños y árbitros absolutos de la creación. Ellos se dictan su propia ley, usan su cuerpo, su sexo, el placer, según sus propios criterios, contra la voluntad de Dios expresada en la ley natural y en los mandamientos divinos.

Resumiendo todo esto decía el Papa Juan Pablo II: ‘Cuando los esposos, mediante el recurso al anticoncepcionismo, separan estos dos significados que Dios Creador ha inscrito en el ser del hombre y de la mujer y en el dinamismo de su comunión sexual, se comportan como ‘árbitros’ del designio divino y ‘manipulan’ y envilecen la sexualidad humana, y con ella la propia persona del cónyuge alterando su valor de donación ‘total’. Así, al lenguaje natural que expresa la recíproca donación total de los esposos, el anticoncepcionismo impone un lenguaje objetivamente contradictorio, es decir, el de no darse al otro totalmente: se produce, no sólo el rechazo positivo de la apertura a la vida, sino también una falsificación de la verdad interior del amor conyugal llamando a entregarse en plenitud personal’ (Juan Pablo II, Familiaris consortio, 32).

Este es el problema más profundo y más real de la anticoncepción.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

José

¿Fue verdadero el matrimonio de la Virgen María y San José?

Pregunta:

Escribo desde Paraguay, y pregunto lo siguiente: según la Revelación, Dios crea al hombre a su imagen y a la mujer para que lo acompañe, y luego les dice que se multipliquen, llenen la tierra. Entonces: ¿en qué tipo de familia creció Jesús? Si la Iglesia enseña que María es siempre virgen, ¿qué tipo de matrimonio era el que tenía José y María?

 

Respuesta:

La sentencia comúnmente aceptada por los teólogos es que María contrajo verdadero matrimonio con San José. Para algunos es incluso verdad de fe (como Seldmayr), para otros próxima a la fe (Lepicier). Según el Papa Benedicto XIV la sentencia contraria (es decir, que no hubo matrimonio verdadero) es ‘temeraria’.

Los textos bíblicos siempre hablan de ‘desposorio’, ‘matrimonio’:

-Lc 1,26-38: ‘una virgen desposada con un varón de nombre José’;

-Lc 2,5: José fue a Belén, ‘con María su esposa’;

-Mt 1,18-25: ‘Estando desposada María… con José…’; ‘…José, hijo de David, no temas recibir en tu casa a María, tu esposa…’; ‘recibiendo en su casa a su esposa’…

Estos textos indican claramente:

1. En el momento de la Anunciación, María estaba ciertamente desposada con José.

2. Era virgen (lo dice expresamente San Lucas).

3. Tenía intención de permanecer virgen, aún estando, como ya estaba, desposada: lo expresa claramente su pregunta al ángel: ‘¿cómo podrá suceder esto, si no yo conozco varón?’; esta pregunta carece de todo sentido y es ininteligible en una mujer que está a punto de convivir con un hombre, pues en tal caso debería haber supuesto que concebiría del modo más natural del mundo, una vez que empezase a convivir con José. Distinto es el caso en que Ella tuviese intención, compartida con su esposo, de permanecer virgen; en este caso: o el ángel está hablando de un cambio de planes por parte de Dios…. o de un milagro inaudito.

4. La encarnación tuvo lugar antes de que María fuese llevada a casa de José.

5. Revelado a José el misterio de la concepción virginal, José llevó a María a su casa, celebrándose las nupcias (Mt 2,24). El matrimonio se realizó según el ceremonial hebreo que incluía: primero los esponsales o promesa de unión (en este estado de vida estaba María en la Anunciación) y luego las nupcias o solemne introducción de la esposa en casa del marido.

En cuanto a la naturaleza del matrimonio hay que decir que:

1. San José y la Virgen María contrajeron verdadero matrimonio en cuanto a su esencia (o como se dice en teología: en cuanto a su primera y esencial perfección) porque lo formal del matrimonio (lo que constituye propiamente a un hombre y una mujer en esposos) es el consentimiento para la unión conyugal, es decir en la unión indivisible de los ánimos.

2. En cuanto a la segunda perfección (que es el uso del matrimonio o unión carnal de los esposos) José y María renunciaron voluntariamente antes ya de que María fuese introducida en casa de José. ¿Esto implica imperfección del matrimonio? Hay que distinguir:

a) En cuanto a la unión carnal, no fue matrimonio perfecto.

b) Pero sí fue perfecto en cuanto a la educación de la prole: el niño Jesús.

3. ¿Cuáles fueron los motivos de conveniencia para que María se desposase con San José, si no iban a tener vida matrimonial (en cuanto a la unión carnal)? Los motivos más importantes que señalan los santos Padres son:

a) Para que Jesús no fuera tenido por hijo ilegítimo por los impíos.

b) Para escribir su genealogía dentro del uso corriente, por medio del varón.

c) Para ocultar al diablo el parto de la Virgen.

d) Para que José tuviera el oficio de alimentarlo.

e) Para librar a la Virgen de toda infamia (calumnia).

f) Para que no fuera apedreada como adúltera por quienes no aceptasen el milagro de la Encarnación virginal.

g) Para que tuviese el auxilio de José a lo largo de su vida.

h) Para simbolizar a la Iglesia desposada con Jesucristo.

i) Para honrar a la virginidad y al matrimonio, y presentar tanto a las vírgenes como a las esposas un ejemplo vivo.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

padres

¿Pecan los padres que no educan a sus hijos?

Pregunta:

Quisiera saber si es pecado no educar cristianamente (o al menos moralmente) a nuestros hijos. Es una discusión que hemos tenido desde hace tiempo con nuestros hermanos, los cuales, a nuestro criterio, son negligentes en la educación moral de sus hijos.

 

Respuesta:

Quisiera responderle remitiéndome a lo que nos enseña el Magisterio de la Iglesia.

1. La educación de los hijos, no es sólo un acto de generosidad sino un deber de los padres. 

“Con razón la Iglesia pregunta durante el rito del matrimonio: ‘¿Estáis dispuestos a recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia?’1. El amor conyugal se manifiesta en la educación, como verdadero amor de padres. La ‘comunión de personas’, que al comienzo de la familia se expresa como amor conyugal, se completa y se perfecciona extendiéndose a los hijos con la educación. La potencial riqueza, constituida por cada hombre que nace y crece en la familia, es asumida responsablemente de modo que no degenere ni se pierda, sino que se realice en una humanidad cada vez más madura” 2.

2. Obran mal los padres que no cumplen su deber educativo, o no lo cumplen como deberían. 

Por ejemplo, refiriéndose a la educación en la castidad, dice un documento de la Iglesia: “Si de hecho no imparten una adecuada formación en la castidad, los padres abandonan un preciso deber que les compete; y serían culpables también, si tolerasen una formación inmoral o inadecuada impartida a los hijos fuera del hogar” 3.

3. El no ejercer como corresponde su tarea de educadores puede repercutir en la misma madurez de los esposos. 

Al hacerse educadores los padres también son educados por sus hijos: “Esto es un dinamismo de reciprocidad, en el cual los padres-educadores son, a su vez, educados en cierto modo. Maestros de humanidad de sus propios hijos, la aprenden de ellos. Aquí emerge evidentemente la estructura orgánica de la familia y se manifiesta el significado fundamental del cuarto mandamiento” 4.

4. Los esposos son colaboradores de Dios no sólo en la procreación sino también en la educación de los hijos.

“Si en el dar la vida los padres colaboran en la obra creadora de Dios, mediante la educación participan de su pedagogía paterna y materna a la vez. La paternidad divina, según san Pablo, es el modelo originario de toda paternidad y maternidad en el cosmos (cf. Ef 3,14-15), especialmente de la maternidad y paternidad humana. Sobre la pedagogía divina nos ha enseñado plenamente el Verbo eterno del Padre, que al encarnarse ha revelado al hombre la dimensión verdadera e integral de su humanidad: la filiación divina. Y así ha revelado también cuál es el verdadero significado de la educación del hombre. Por medio de Cristo toda educación, en familia y fuera de ella, se inserta en la dimensión salvífica de la pedagogía divina, que está dirigida a los hombres y a las familias, y que culmina en el misterio pascual de la muerte y resurrección del Señor. De este ‘centro’ de nuestra redención arranca todo proceso de educación cristiana, que al mismo tiempo es siempre educación para la plena humanidad” 5.

5. La educación debe apuntar a la autoeducación

“El proceso educativo ­­­–dice el Papa Juan Pablo II– lleva a la fase de la autoeducación, que se alcanza cuando, gracias a un adecuado nivel de madurez psicofísica, el hombre empieza a ‘educarse él solo’. Con el paso de los años, la autoeducación supera las metas alcanzadas previamente en el proceso educativo, en el cual, sin embargo, sigue teniendo sus raíces. El adolescente encuentra nuevas personas y nuevos ambientes, concretamente los maestros y compañeros de escuela, que ejercen en su vida una influencia que puede resultar educativa o antieducativa” 6.

6. Esto se relaciona directamente con el cuarto mandamiento de la ley de Dios

“Sobre esta perspectiva se perfila, de manera nueva, el significado del cuarto mandamiento: ‘Honra a tu padre y a tu madre’ (Ex 20,12), el cual está relacionado orgánicamente con todo el proceso educativo. La paternidad y maternidad, elemento primero y fundamental en el proceso de dar la humanidad, abren ante los padres y los hijos perspectivas nuevas y más profundas. Engendrar según la carne significa preparar la ulterior ‘generación’, gradual y compleja, mediante todo el proceso educativo” 7.

“El mandamiento del Decálogo exige al hijo que honre a su padre y a su madre; pero, como ya se ha dicho, el mismo mandamiento impone a los padres un deber en cierto modo ‘simétrico’. Ellos también deben ‘honrar’ a sus propios hijos, sean pequeños o grandes, y esta actitud es indispensable durante todo el proceso educativo, incluido el escolar. El ‘principio de honrar’, es decir, el reconocimiento y el respeto del hombre como hombre, es la condición fundamental de todo proceso educativo auténtico” 8.

7. Educar implica “ser exigentes”.

“Los padres han de atreverse a pedirles y exigirles más. No pueden contentarse con evitar lo peor –que los hijos no se droguen o no comentan delitos– sino que deberán comprometerse a educarlos en los valores verdaderos de la persona, renovados por las virtudes de la fe, de la esperanza y del amor: la libertad, la responsabilidad, la paternidad y la maternidad, el servicio, el trabajo profesional, la solidaridad, la honradez, el arte, el deporte, el gozo de saberse hijos de Dios y, con esto, hermanos de todos los seres humanos, etc.” 9.

Y exigir quiere decir imponer y obligar:“No se trata de imponerles una determinada línea de conducta, sino de mostrarles los motivos, sobrenaturales y humanos, que la recomiendan. Lo lograrán mejor, si saben dedicar tiempo a sus hijos y ponerse verdaderamente a su nivel, con amor” 10.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

________________

1 Ritual del Matrimonio, Escrutinio, n. 93 (ed. l970).
2 Juan Pablo II, Carta a las Familias, n. 16.
3 Pontificio Consejo para la Familia (en adelante: PCF), Sexualidad humana: Verdad y significado, 44.
4 Juan Pablo II, Carta a las Familias, n. 16.
5 Juan Pablo II, Carta a las Familias, n. 16.
6 Juan Pablo II, Carta a las Familias, n. 16.
7 Juan Pablo II, Carta a las Familias, n. 16.
8 Juan Pablo II, Carta a las Familias, n. 16.
9 PCF, Sexualidad humana: Verdad y significado, 49.
10 PCF, Sexualidad humana: Verdad y significado, 51.

lucha pornografia

¿Cómo librarse del vicio de la Pornografía?

Pregunta:

Tengo 50 años, casado y con varios hijos. Desde hace un tiempo tengo problemas de depresión y accidentalmente descubrí una página de pornografía en la computadora de uno de mis hijos. Desde ese momento no he podido vencer la curiosidad y la tentación de volver a mirarla. Sé que esto está envenenando mi mente, pero no sé cómo luchar. ¿Puede indicarme algo? Muchas gracias y que Dios lo bendiga.

 

Respuesta:

Estimado:

Le contesto con un interesante artículo de Steve Wood titulado precisamente ‘Libérese de la pornografía’. Espero que pueda ayudarle.

Libérese de la pornografía- 12 pasos

Por Steve Wood

He aquí doce pasos muy importantes que, si los lleva a cabo en su totalidad, le ayudarán en gran medida a erradicar su adicción:

1. Destruya todo lo que tenga de pornografía.

Destruya todas las revistas pornográficas, videos, discos flexibles, y todas las referencias y archivos pornográficos en Internet de su computadora. ¡Hágalo ahora mismo!

Usted no puede ‘solo en cierto modo’ desear la pureza y esperar obtenerla. Usted debe tomar la firme decisión de liberarse de la pornografía, y luego actuar en base a esa decisión.

2. Tome medidas radicales para reorientar su vida.

El Catecismo dice, ‘La sexualidad abraza todos los aspectos de la persona humana’ (Sección 2332). Por lo tanto, si usted se encuentra bajo la influencia de un pecado sexual que domina su vida, como la adicción a la pornografía, necesitará tomar medidas radicales para reorientar su vida. Usted deberá desarrollar un plan de protección a fin de evitar las ocasiones remotas y próximas de pecado. Esto podría significar: ir de compras a diferentes tiendas para eludir siquiera el hecho de echar un vistazo a cualquier cuestión relacionada con la pornografía; tomar una ruta diferente con destino al hogar; romper con cualquier rutina que pudiera llevar al pecado; llevar pequeñas cantidades de efectivo; cancelar subscripciones a periódicos que contengan propagandas de lencería; cancelar ciertos canales de cable – o deshacerse completamente del cable; y/o dejar de ‘recorrer’ canales. ¡Tome estas medidas ahora mismo!

‘Dejemos entonces las obras propias de la oscuridad y tomemos las armas de la luz. Como en pleno día, andemos decentemente; así pues, nada de banquetes con borracheras, nada de prostitución o de vicios, o de pleitos, o de envidias. Más bien, revístanse de Cristo Jesús el Señor. No se conduzcan por la carne, poniéndose al servicio de sus impulsos’. Romanos 13,12-14 (Nota: San Agustín dirigió una vez su atención a este pasaje al azar. El hecho de leerlo, lo impulsó a una conversión radical y a apartarse de su estilo de vida licenciosa.)

Con relación al Internet, usted necesitará ya sea instalar un buen programa de filtro cuya contraseña sea mantenida por su esposa o un buen amigo, o bien suscribirse a un proveedor ‘limpio’ de Internet. Usted también necesitará trasladar la computadora de su hogar a una ubicación más abierta y visible. Se deben tomar medidas similares con la computadora de su lugar de trabajo; La Norma Industrial ha informado que el 70% del tráfico de pornografía en Internet ocurre entre las 9:00 a.m. y las 5 p.m. (información citada en el Archivo Católico Nacional, 19/Jun/00).

‘Si tu ojo derecho [por ejemplo, el monitor de la computadora y la conexión a Internet] es ocasión de pecado para ti, sácatelo y tíralo lejos; porque es más provechoso para ti perder una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo vaya al infierno. Y si tu mano [por ejemplo, un ‘click’ con el ratón] es para ti ocasión de pecado, córtatela; porque es mejor perder una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo vaya a parar al infierno’. Mateo 5:29-30

3. Busque a un sacerdote que trabaje con usted.

Trate de encontrar a un sacerdote que tenga experiencia en ayudar a las personas a superar las adicciones a la pornografía. Haga uso frecuente del Sacramento de la Penitencia. Sea honesto y abierto. Recuerde, un sacerdote no puede diagnosticar una cura a menos que le suministren todos los hechos.

He conocido a hombres católicos adictos a la pornografía en cada comunidad que he visitado durante los últimos tres años. No estoy hablando de hombres católicos inactivos, sino de hombres que llevan a sus familias a misa cada domingo. A excepción de parroquias que cuentan con menos de una docena de familias, se podría afirmar con seguridad que existen hombres católicos involucrados en la pornografía en cada parroquia de Norte América. Este es un problema monumental que ha invadido los corazones de los hombres de la iglesia. El mismo no desaparecerá por sí solo. Es necesario tomar medidas con suma urgencia a nivel parroquial.

Se necesita formar pequeños grupos de recuperación y responsabilidad con respecto a la pornografía bajo la dirección de sacerdotes parroquiales. El establecimiento de grupos de responsabilidad es una oportunidad perfecta para ciertos grupos de hombres católicos de cooperar con sacerdotes y parroquias locales en la lucha de uno de los combates más críticos del hombre contemporáneo.

4. Busque a un amigo responsable.

Busque al menos un amigo responsable con quien pueda contar 24 horas al día si fuera necesario. El teléfono le podrá ayudar a evitar la tentación en momentos vulnerables. Esta estrategia del teléfono es similar a la de Alcohólicos Anónimos, cuando una persona tentada a volver al alcoholismo puede llamar a un amigo en cualquier momento y pedirle oración y aliento. También podría ser de utilidad obtener una llamada diaria (o inclusive una de mañana y otra de noche) de verificación de parte de su amigo responsable. Como mínimo, su amigo debería preguntarle cada semana si usted se ha mantenido libre de pecados sexuales. Esta responsabilidad es de incalculable valor para ayudarle a sobrellevar momentos de tentación.

Douglas Weiss, un adicto sexual recuperado y disertante sobre adicciones sexuales reconocido a nivel nacional, ha manifestado, ‘No he experimentado, ni he conocido a ninguna persona que haya experimentado una recuperación de la adicción sexual por si sola’ [énfasis propio]. No caiga en la tentación de saltarse los pasos #3 y 4. Usted necesitará la ayuda de otros a fin de obtener una esperanza realista de erradicar su adicción.

‘A un solitario se le puede vencer, pero dos resisten, y la cuerda triple no se rompe fácilmente’. Eclesiastés 4:12

5. Comience una vida de lectura diaria de las Sagradas Escrituras.

No existe una manera rápida y fácil de borrar la pornografía de su mente. Solo le llevó unos cuantos ‘clicks’ involucrarse en la misma, pero le llevará cierto tiempo y disciplina mental salirse de ella. Una causa de la extrema dificultad de borrar las imágenes pornográficas de la mente es que, cuando un hombre observa pornografía, una sustancia química llamada epinefrina es liberada en el cerebro. Esta emisión de epinefrina causa una profunda impresión de la imagen visual a ser almacenada en el cerebro. Cuando un acto de auto estimulación acompaña a la observación de pornografía, ocurre una liberación de epinefrina aún mayor, haciendo de esta manera que la impresión de la imagen sea aún más marcada. Dichas imágenes pueden hostigar a un hombre por décadas. Tenga la seguridad que existe una salida para la adicción a la pornografía – pero no se engañe con la promesa de una salida fácil.

Uno de los pocos métodos efectivos de sacarse estas imágenes pornográficas de la cabeza es pasar cierto tiempo leyendo y memorizando las Sagradas Escrituras cada día. Para muchos de ustedes podría ser particularmente provechoso si tuvieran un momento para las Sagradas Escrituras a la mañana y a la noche. Además, usted necesitará iniciar un programa de memorización de las Sagradas Escrituras. En mi experiencia, un plan disciplinado para memorizar las Sagradas Escrituras es necesario para erradicar la corrupción de su cerebro.

‘Ocupad vuestras mentes con buenos pensamientos, o el enemigo las llenará con malos pensamientos. Desocupadas, no pueden estar.’ – Santo Tomás Moro (Fuente: La voz de los Santos por Francis W. Johnston, Libros TAN, Rockford, IL 1986), pág. 67.

Las Sagradas Escrituras pueden transformar sobrenaturalmente su mente. Esto no es una teoría, ¡realmente funciona!

‘En efecto, la Palabra de Dios es viva y eficaz, más penetrante que espada de doble filo. Penetra hasta la raíz del alma y del espíritu, sondeando los huesos y los tuétanos para probar los deseos y los pensamientos más íntimos.’ Hebreos 4:12

Sea consciente de que podría parecer que las cosas empeoran cuando usted comienza una lectura extensiva a las Sagradas Escrituras. Cuando la Palabra de Dios, junto con el poder del Espíritu Santo, se encuentre eliminando ciertas imágenes pornográficas profundamente arraigadas, estas imágenes muy subconscientes saldrán a la superficie de su mente. Cuando esto ocurra, usted se encontrará en las etapas iniciales de ser purificado de adentro para afuera.

‘Pues él es como el fuego de una fundición y como la lejía que se usa para blanquear. El actuará, en consecuencia, como un fundidor o como un lavandero. Purificará a los hijos de Leví y los refinará como se hace con el oro y la plata’. Malaquías 3:2-3

Una vez que las imágenes desarraigadas vayan a su conciencia, no se atreva a deleitarse mentalmente en ellas. Ore en ese momento, y utilice su disciplina mental para ponerlas fuera de sus pensamientos conscientes. Asegúrese de orar por protección para que estas imágenes no retornen.

Finalmente, centre su atención en Cristo – no en sus problemas. Los programas de recuperación de drogas, alcohol, y de adicción a la pornografía de mayor resultado son aquellos que incorporan el componente vital de la fe. Es extremadamente difícil superar una adicción centrándose compulsivamente en el problema mismo. Los apetitos adictivos necesitan ser redirigidos al que puede satisfacer nuestras necesidades con cosas buenas (Salmo 103:5).

‘Es imposible que cualquier bien creado constituya la felicidad del hombre. Pues la felicidad es el bien perfecto que sosiega el apetito por completo. Ahora bien, el objeto del deseo, por ejemplo del apetito del hombre, es el bien universal. Por lo tanto, es evidente que nada puede sosegar el deseo del hombre, salvo el bien universal. Este se debe encontrar, no en ninguna criatura, sino solamente en Dios’. Santo Tomás de Aquino, Tratado de Teología, 1-2, Pregunta, Artículo 8.

‘El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia Sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar’. Catecismo de la Iglesia Católica (CIC), Sección 27.

‘Nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Ti’. – San Agustín

La lectura, meditación, y memorización de las Sagradas Escrituras le ayudará a redirigir y transformar sus pensamientos y apetitos.

‘Ahora, hermanos, los invito por la misericordia de Dios a que se entreguen ustedes mismos como sacrificio vivo y santo que agrada a Dios: ése es nuestro culto espiritual. No sigan la corriente del mundo en que vivimos, más bien transfórmense por la renovación de su mente’. Romanos 12:1-2

6. Aprenda a discernir y a combatir los ataques espirituales.

Las adicciones sexuales y la pornografía abren a la persona a la influencia de espíritus malignos. Antes de que se inicie un ataque espiritual, usted podría estar luchando con sus propios pensamientos lujuriosos. Un ataque espiritual se inicia cuando un espíritu silenciosamente se inmiscuye en su mente, agregando intensidad a sus pensamientos lujuriosos, o inculcando pensamientos adicionales. Usted podrá detectar que esto ocurre cuando surja la lujuria humana ordinaria y luego, repentinamente, toma vida propia y parece imposible quebrantarla.

Si un episodio de pensamientos lujuriosos abrumadores incluye un ataque espiritual, usted no podrá quebrantarlo solamente con un esfuerzo mental. Es muy fácil desalentarse y sentirse completamente abrumado por la lujuria y el ataque espiritual que la acompaña. No obstante, usted podrá quebrantar rápidamente el poder del ataque primero dándose cuenta de lo que está sucediendo, y luego elevando una oración que pida protección espiritual a su ángel guardián y a San Miguel Arcángel.

Una de las partes más difíciles en la defensa de un ataque espiritual es aprender a ser consciente cuando el mismo está sucediendo. Los ataques espirituales son operaciones encubiertas que necesitan disfrazarse para lograr su cometido. Pida a Dios que le dé un continuo discernimiento. Luego de que cese un ataque espiritual, sus disciplinas mentales aún serán necesarias para controlar sus pensamientos.

7. Usted necesitará la gracia de Dios… mucha gracia.

Los Sacramentos, especialmente la Eucaristía, son como ríos de agua viva que dan fortaleza a su alma. Aproveche cada oportunidad de recibir la gracia frecuentando a los Sacramentos.

Además, utilice los sacramentales tales como: agua bendita, crucifijos, medallas de San Benito (bendecidas por un sacerdote con la oración de exorcismo), etc. Estos pueden ser muy efectivos para superar o prevenir los ataques espirituales.

Si su trabajo requiere de viajes, entonces usted conoce las tentaciones adicionales que los hombres enfrentan cuando se hallan en camino. Yo recomiendo que utilice un crucifijo o una medalla sagrada durante todo su viaje, y un uso abundante de agua bendita en la habitación de su hotel.

Asimismo, cuente con amigos que oren por usted durante su viaje. Cuente además con un amigo a quien rendirle cuentas luego de su regreso.

8. Los vicios y las virtudes se fortalecen con la práctica.

Una adicción a la pornografía nunca se encuentra estática. La misma se inicia con lo que parece solamente una pequeña afición a los placeres digitales. Sin darse cuenta, ya se ha enganchado a las tentaciones tecnológicas. Luego, usted comienza a buscar más pornografía gráfica. A medida que su conciencia se desensibiliza, las imágenes que le repugnaban cuando usted comenzó a observar pornografía se volverán atractivas. El paso más peligroso (a menudo fatal para la vida matrimonial y familiar) es cuando los hombres desean llevar a la práctica las imágenes que han visto.

‘La alternativa es clara: o el hombre controla sus pasiones y obtiene la paz, o se deja dominar por ellas y se hace desgraciado’. CIC, Sección 2339.

Si usted observa pornografía, sus vicios se han fortalecido por la práctica repetida, y las virtudes correspondientes de castidad y pureza son muy débiles. Llevará tiempo, pero cuanto más practique la virtud más fácil la misma se tornará. Los cambios que resulten de la práctica de la virtud le darán esperanza y la fortaleza para perseverar.

San Pablo afirmó, ‘Por eso no nos desanimamos. Al contrario, mientras nuestro exterior se va destruyendo, nuestro hombre interior se va renovando día a día’ (2 Corintios 4,16). Cuanto más rompa con su adicción sexual, más fácil será superarla. Tenga en cuenta, no obstante, que eso llevará tiempo, perseverancia, y esfuerzo.

‘Déjenme que ajuste mis palabras a su debilidad natural: hubo un tiempo en que hicieron de sus miembros los esclavos de la impureza y de la injusticia, y con eso se hicieron malos. Lo mismo ahora, hagan de sus miembros los esclavos del bien y así llegarán a ser santos’. Romanos 6,19

9. Rece.

Rece el Rosario con frecuencia. En el plan de Dios, la Madre Santísima va a aplastar la cabeza de la serpiente. María puede tener una función vital neutralizando el veneno de la serpiente de la pornografía.

San José, el custodio de la Sagrada Familia y el protector de la Iglesia, le puede asistir poderosamente en la batalla contra la adicción sexual. San José, el hombre justo y recto, es el modelo perfecto de pureza para los hombres. Todo hombre cristiano que luche contra la pornografía debería pedir la protección de San José y su intercesión para obtener la pureza.

‘La súplica del justo tiene mucho poder’. Santiago 5,16

Consagración a San José

Amado San José, acepta esta consagración de todo mi ser a ti, que tú siempre seas mi padre, mi custodio y mi guía en el camino de la salvación. Obtén para mi una gran pureza de corazón y una ferviente devoción a la vida interior. Concédeme que, siguiendo tu ejemplo, pueda dirigir todas mis acciones hacia la mayor gloria de Dios, en unión con el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María en unión contigo. Amén.

Oración a San José para obtener un corazón puro

Oh San José, que fuiste bendecido por el Señor con la beatitud prometida a los puros de corazón, ya que durante tu vida terrena compartiste la vida de Jesús y viviste en Su presencia visible. Dígnate interceder por mi ante tu amado Hijo. Pídele que me ayude, para que mi conciencia sea recta y veraz, y que mi corazón sea puro.

Libérame de la doblez y la malicia. Llena mi corazón de esperanza para que nunca dilate innecesariamente en mis pesares. Te pido con fe simple y ardiente para que pueda servir a mis hermanos y hermanas con un corazón generoso. De esta manera, como tu, me deleitaré en el profundo gozo y en la paz de la presencia misericordiosa de Dios.

Oración del Oratorio de San José, Montreal, Quebec

No permita que los enemigos de su alma lo mantengan aislado. Pida la protección y fortaleza de las intercesiones de los santos. Pida la intercesión de su santo patrón. En particular, se sabe que la intercesión de San Benito es excepcionalmente poderosa contra los espíritus perversos.

Otro paso juicioso sería contactar con una orden religiosa contemplativa, y pedirles que recen por usted diariamente en sus intenciones (ref. Santiago 5,16). Se han constatado respuestas extraordinarias como resultado de las intercesiones de una orden religiosa sagrada.

10. Precauciones físicas prácticas.

Sus defensas espirituales se debilitan cuando usted se permite perder energías por causa de poco sueño, o demasiado trabajo y tensión. Si usted se encuentra fatigado, tome ciertas precauciones adicionales contra las tentaciones hasta que usted restablezca su condición física.

Demasiado alcohol o el uso de drogas aturdirá su conciencia y disminuirá su capacidad de actuar con buen criterio.

‘Sean sobrios y estén despiertos, porque su enemigo, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quien devorar’. 1 Pedro 5,8

Una excesiva cantidad de tiempo ocioso y mucho tiempo de soledad hacen que una lucha contra la pornografía sea más difícil. Llene su tiempo de ocio con servicios edificantes y otras actividades. Usted podría necesitar efectuar otros cambios prudentes a fin de reducir la cantidad de tiempo en que se encuentra solo.

Como se mencionó anteriormente, la observación de pornografía libera sustancias químicas en el cerebro que condicionan la mente a involucrarse en conductas repetidas a fin de recibir una estimulación adicional placentera. Un terapista de adicciones sexuales ha experimentado buenos resultados con un ejercicio simple para ayudar a recondicionar el cerebro. El plan consiste en utilizar una tira de goma en la muñeca durante 30 días. Cada vez que ocurra un pensamiento impuro, el hombre tirará bruscamente de la tira de goma, enviando un signo neurológico de dolor. Su cerebro será recondicionado parcialmente cuando el mismo comience a relacionar el dolor con los pensamientos impuros.

11. No se dé por vencido después de una recaída.

Un arranque abrumador de culpa y desaliento podría ocurrir luego de una recaída. Si usted cayera en una falta pecaminosa, necesitará estar preparado para un ataque violento de condena. La Biblia denomina a Satanás como ‘el acusador’ de los cristianos (Ap 12:10). Luego de una recaída, Satanás estará listo para bombardearle con dudas acerca del amor de Dios hacia su persona. San Pablo dice ‘tengan siempre en la mano el escudo de la Fe, y así podrán atajar las flechas incendiarias del demonio’ (Efesios 6:16). En este punto, usted necesitará recordar aquellos versículos de las Sagradas Escrituras acerca del amor inquebrantable y de la misericordia de Dios que ha memorizado. Dichos versículos le podrán preservar de la condena y la desesperación. (Vea los versículos en los Juegos de Memoria de las Sagradas Escrituras para obtener Mentes Puras, y lea el Salmo 51 y Romanos 8:31-39.)

Usted necesitará discernir cuidadosamente entre la condena y la convicción. La condena del ‘acusador’ tiene el efecto de alejarle de Dios. La convicción del Espíritu Santo le conduce hacia Dios para buscar el perdón y la reconciliación. Si usted cae, ciertamente no debería dejar la lucha. Acuda al Sacramento de la Penitencia y pida el perdón de Dios. Siempre estará siempre accesible.

‘El SEÑOR asegura los pasos del hombre y le interesa sumamente su conducta. Por eso, al caer el bueno no queda en tierra, porque el SEÑOR lo toma de la mano’. Salmo 37,23-24

12. Obtenga la ayuda de su esposa

Su esposa probablemente ya esté enterada de su adicción y se encuentre emocionalmente agobiada por ello. Usted probablemente solo se está engañando a sí mismo mintiéndole a su esposa acerca de su adicción a la pornografía. Deje de mentirle.

El hecho de mentirle a su esposa acerca de donde ha estado, donde se ha gastado el dinero, o el negar el uso de pornografía destruirá la confianza y debilitará aún más su matrimonio. Muchas esposas descubren que la mentira acerca de la pornografía es tan devastadora como la adicción misma. Usted necesitará de la paciencia de su esposa, de sus oraciones, y de su perseverancia para ayudarle a superar esta adicción. La mentira puede destruir su matrimonio. Deje de mentirle y dígale la verdad, aunque sea humillante. La mayoría de las esposas están dispuestas a ayudar a sus esposos a superar una adicción – si sus esposos son honestos con ellas. Un esposo humilde y honesto descubrirá a una aliada valiosa para superar la pornografía (Ver Eclesiastés 4,12).

Deje de transferir las culpas – es una de las maneras más antiguas de evitar la responsabilidad moral. (Recuerde la inaceptable excusa que Adán dio a Dios por comer el fruto prohibido (Génesis 3). Su adicción a la pornografía no es culpa de su esposa. Mas bien es el resultado de sus opciones morales pecaminosas. El camino al arrepentimiento y a la recuperación comienza cuando usted asume la responsabilidad de sus acciones.

Aunque los hombres a menudo son reacios a hacerlo, sería sensato comunicar sus necesidades sexuales a su esposa de una manera tierna y gentil. Santo Tomás de Aquino, cuando discutía la obligación mutua con respecto al pago de la deuda matrimonial decía, ‘Pero, no sea que lleguen a relaciones prohibidas, que cada uno tenga su esposa y cada mujer su marido’. (1 Corintios 7,2). El mismo menciona que este precepto acerca de las obligaciones mutuas con respecto a la deuda matrimonial es particularmente importante cuando un esposo se encuentra hostigado por la concupiscencia.

‘No se nieguen el derecho del uno al otro, sino cuando lo decidan de común acuerdo, y por cierto tiempo, con el fin de dedicarse con más intensidad a la oración. Pero después vuelvan a juntarse; de otra manera, al no poder dominarse, Satanás los haría caer’ (1 Corintios 7, 5).

‘¡Bendita sea tu fuente, y sea tu alegría la mujer de tu noviazgo! ¡Sea para ti como hermosa cierva y graciosa gacela; que sus pechos sean tu recreo en todo tiempo, que siempre estés apasionado por ella! ¿Cómo te apasionarías por una mujer cuyo origen ignoras y reposarías en el regazo de una ajena?’. Proverbios 5,18-20.

Con toda probabilidad, usted ha dañado su matrimonio a lo largo de su adicción pornográfica. Una comunicación matrimonial debilitada, así como la falta de confianza, intimidad, y de relaciones sexuales frecuentemente acompañan a la adicción a la pornografía. Tome ahora las medidas para fortalecer su matrimonio.

Para obtener una lista de organizaciones disponibles y de maneras prácticas de fortalecer su matrimonio (en inglés) vaya a www.dads.org y desplácese hasta o ‘cliquee’ en ‘Vínculos,’ y luego ‘cliquee’ en ‘Ayuda para Matrimonios Deteriorados.’

Ayudas para vencer la adicción a la pornografía http://dads.org/get-help/pornography-addiction/

Cuando usted se aparte gradualmente de la pornografía, su vida matrimonial mejorará. Asimismo, la consolidación de su matrimonio le fortalecerá contra la atracción hacia la pornografía.

Gentileza de www.corazones.org

La página www.corazones.org lo publica con permiso del autor Mr. Steve Wood. Copyright (c) 1997-2001 Catholic Media Corporation
Prohibida la publicación sin su permiso.

Traducción del inglés: Teresa Galiano, equipo SCTJM.