es religión reiki?

¿Es el reiki una religión o sólo una técnica?

Pregunta:

Padre necesitaría información sobre el Reiki: si es una religión, o solo una técnica y por qué es incompatible con nuestra religión. Muchas gracias. Espero su respuesta

Respuesta:

El reiki es una técnica de origen japonés para reducir el stress, relajarse e incrementar el propio grado de bienestar físico y moral. Aunque el reiki no se presenta como un sustituto o una alternativa con respecto de la medicina tradicional, a menudo es encuadrado entre los ‘terapias complementarias’ que circundan la medicina.

El nombre reiki también es usado para designar el movimiento en sentido amplio (ya que no existe una organización unitaria) de los que practican esta técnica y comparten un cierto número de principios que la sustentan.

La técnica se basa en la idea de que una energía (ki) universal (rei) corre dentro de todos los seres vivientes. El flujo de esta energía puede ser mejorado o corregido, en caso de desviaciones por simples gestos de una persona iniciada en el reiki, la cual apoya las manos sobre otra persona (o sobre él mismo), o bien sencillamente dirige las manos en dirección del otro, sin tocarlo.

La difusión del reiki en Occidente se inicia en los Estados Unidos en 1938, y ha tenido un notable éxito. Se calcula que hoy en el mundo más de un millón de personas se someten regularmente a sesiones de reiki. Junto con el éxito, también han surgido polémicas. Las diversas escuelas, centros, asociaciones de reiki no siempre se llevan bien entre ellas. Algunos grupos son acusados por otros de pedir precios exorbitantes o al menos excesivos. En el mundo cristiano a menudo se pregunta con preocupación si el reiki es sencillamente una técnica, o si no será, en cambio, una religión (que, en cuánto se basa en nociones orientales o panteísticas, sería incompatible con la fe cristiana).

Uno de los elementos que puede ayudar a afrontar estos problemas sin pensar, naturalmente, de poderlos resolver en esta sede de modo sumario es el estudio de los orígenes del reiki, hasta hoy ampliamente envueltos en el mito y en la leyenda.

El reiki fue llevado a Occidente por la señora Hawayo Takata (1900-1980), una hawaiana de orígenes japoneses, que lo descubrió durante un viaje a Japón entre 1935 y 1937. De retorno a Hawaii en 1937, Takata invitó a su maestro japonés de reiki, Chujiro Hayashi, a reunirse con ella, y juntos abrieron el primer centro occidental en 1938. Takata, a lo largo de más de cuarenta años de carrera en Occidente, ha contado muchas veces la historia del reiki [1]. Sin embargo quizás para adaptarlo a los gustos occidentales la historia del reiki ha sido referida tomándose algunas libertades respecto de los hechos históricos. A estas conclusiones llegan dos autores favorables al reiki incluso maestros de reiki ellos mismos: William Lee Rand, en la nueva edición revisada y ampliada (1998) de su manual de 1991 ‘Reiki. The Healing Touch’ [2] y Frank Arjava Petter en ‘Reiki Fire’ (1997) [3]. Ambos han hecho sus investigaciones en Japón.

Según Takata cuya historia ha sido retomada acríticamente en casi todas las publicaciones sobre el reiki que circulan en Occidente el fundador del movimiento, Mikao Usui (1865-1926), habría estudiado a la universidad de Chicago y se habría convertido en presidente de la universidad Doshisha de Kyoto. Se afirma a veces que también habría sido ordenado pastor en una Iglesia protestante, y no falta quién afirme que habría sido sacerdote católico. Su sucesor habría sido Chujiro Hayashi, el maestro de la señora Takata.

Según William Lee Rand y Frank Arjava Petter, ninguna de estas informaciones es verdadera. Mikao Usui nunca tuvo nada que ver con la universidad de Chicago ni con la universidad Doshisha, y jamás ha sido cristiano. Usui nace en una pequeña aldea, Yago (en la prefectura de Gifu), el 15 de agosto de 1865 [4]. De niño frecuenta una escuela budista tendai. No está claro si consiguió ulteriores títulos, aunque sus primeros seguidores afirman que estudió medicina y teología (budista), además del arte de predecir el futuro de los adivinos japoneses. Educación formal o no, después de viajes de los que se sabe muy poco por Europa (aunque tal vez no por América) y por China, se convierte en un ejecutivo de éxito y forma parte de un grupo esotérico interesado en los fenómenos parapsicológicos y en el mundo de los espíritus, el Rei Jyutu Ka. En 1914 es víctima de un desastre económico. A raíz de esto se vuelca a la religión y se anota en un curso de meditación de veintiún días cerca del templo del Monte Kurama, sagrado para la escuela budista tendai. Meditando bajo una catarata una práctica común en Japón tiene una repentina iluminación, y se siente lleno de energía divina. De 1914 a 1922 utiliza este descubrimiento suyo reuniendo un pequeño grupo de seguidores en Kyoto. En 1922 se traslada a Tokio donde funda la Usui Shiki Reiki Ryoho (‘[Sociedad para la difusión del] Sistema Usui de Curación Reiki’). También abre una clínica e comienza a formar maestros de reiki, que inicia en tres grados llamados shoden (primer grado), okuden (enseñanza interior) y shinpiden (enseñanza mistérica), según algunos aunque este punto es controvertido seguidos por otros tres grados más secretos. En el curso de la enseñanza también se revela a los seguidores cuatro símbolos. La asistencia a las víctimas del terremoto de Tokio, en 1923, hace crecer la fama de Mikao Usui, quien abre una clínica más grande en 1925. Enseña sus técnicas a unos dos mil estudiantes, pero inicia solamente a dieciséis enseñantes (o maestros). El exceso de trabajo le provoca un infarto, del que muere el 9 de marzo de 1926. Su tumba y una estela conmemorativa se encuentran cerca del templo a budista de Saihoji en el barrio de Suginami, en Tokio (aunque hay quien sustenta que sus cenizas fueron llevadas a otro lugar). Después de su muerte se convierte en presidente de la Usui Shiki Reiki Ryoho (hoy llamada Usui Kai) un cierto J. Ushida, a quien se suceden Iichi Taketomi, Yoshiharu Watanabe, Tojoihyi Wanami y la señora Kimiko Koyama. Chujiro Hayashi fue uno de los dieciséis maestros iniciados por Usui, pero nunca fue presidente de la sociedad.

Hayashi es, sin embargo. importante, como se ha señalado, por la difusión del reiki en Occidente en cuanto maestro de Hawayo Takata (que nunca conoció a Usui). Takata inició su obra en los Estados Unidos sin contactos de tipo administrativo con la asociación japonesa. Introdujo diferentes variantes y prácticas en particular, un mayor secreto de la enseñanza y la solicitud de altas sumas de dinero para la iniciación como maestro e inició a veintidós maestros antes de su muerte, ocurrida en el 1980. Cada uno de estos maestros inició a otros, y lo mismo hicieron sus alumnos. Hoy los maestros de reiki que reivindican el poder de iniciar a otros maestros son en Occidente más de 200.000, y su número sigue creciendo. Muchos maestros forman parte de asociaciones más grandes, o al menos de redes internacionales: por ejemplo la revista Reiki News, publicada en Michigan por The Internacional Center for Reiki Training, tiene una tirada de 75.000 ejemplares. Pero existen indudablemente miles, y probablemente decenas de miles, de diferentes escuelas de reiki, cada una de las cuales tiene características propias y a menudo combina las técnicas y las ideas de Mikao Usui con elementos de otra procedencia (de origen budista, o de la New Age, de formas esotéricas de todo tipo y a veces también del cristianismo). Las cuestiones de sucesión ‘apostólica’ y de linaje parecen menos importantes en Japón, donde la explosión del reiki en Occidente es mirada con cierto escepticismo. Sin embargo, es verdad que en Japón la sociedad fundada por Mikao Usui no ha tenido un desarrollo comparable con la gran expansión del reiki en Occidente.

Una vez que la historia del reiki ha sido liberada de sus incrustaciones mitológicas, el especialista en movimientos religiosos nota fácilmente las semejanzas con las numerosas nuevas religiones del Japón. La relación con un templo budista, la experiencia de fundación durante un retiro ascético sobre una montaña, los tres grados de iniciación, se encuentran en numerosas nuevas religiones japonesas, en el interior de las cuales un grupo o familia entera se caracterizan por la idea de que a través la imposición de las manos es posible transmitir o despertar una energía divina.

De Mikao Usui se sabe bastante poco, pero no hay duda de que él enseñó la naturaleza divina del ki, la importancia del canto sagrado, de la oración y del agradecimiento a Dios. Uno de los principales símbolos ocultos del reiki en la versión originaria de Mikao Usui corresponde al símbolo de la Divinidad Suprema venerado en el templo a budista del Monte Kurama [5]. ¿Se debe concluir sobre la base de este paralelo que el reiki es una religión? La cuestión no es tan simple. El hecho que casi todas las escuelas nieguen vigorosamente que el reiki sea una religión no sería, de por sí, decisivo. Numerosas nuevas religiones japonesas, en particular algunas en las que se da importancia a la imposición de manos, como Sûkyô Mahikari, niegan igualmente ser religiones y prefieren presentarse como ‘organizaciones supra-religiosas’ abiertas a personas de toda fe. Su carácter de nuevas religiones es sin embargo evidente para los especialistas. Pero, en un caso como el de Sûkyô Mahikari, los especialistas hacen notar precisamente que no se limita a la imposición de manos sino que también ofrece un completo mensaje de salvación y una teología de la historia que quiere explicar los orígenes del cosmos y de la humanidad. En el reiki al menos en la mayoría de las escuelas no hay ni un mensaje de salvación ni una teología de la historia. El reiki no es una simple técnica, porque implica la referencia esencial a una energía que tiene características divinas, y el mensaje del fundador es incomprensible si se lo separa del contexto religioso originario. Sin embargo, tampoco es una religión o un movimiento religioso en el sentido más corriente del término, porque no provee ni se propone proveer respuestas articuladas sobre los orígenes y sobre la suerte del hombre. Además, trasladado del Japón al occidente, el reiki como otras corrientes ha sido sometido a un rápido proceso de secularización, que ha llevado incluso a una lectura revisionista (y mitológica) de sus orígenes y de su historia. Quizás la definición que William Lee Rand usa para la comunidad de los iniciados, un ‘sagrado orden metafisico’ [6], ayude a entender la naturaleza de un fenómeno al cual podría aplicarse con provecho la categoría, acuñada por especialistas estadounidenses, de ‘casi-religión’.

Por Massimo Introvigne

Tomado de www.cesnur.org/testi/reiki.htm

________________

[1] Se puede escuchar de viva voz en un audiocassette: Mrs. Takata Speaks: The History of Reiki, Vision Publications, Southfield (Michigan) 1989.

[2] WILLIAM LEE RAND, Reiki. The Healing Touch. First and Second Degree Manual, 2ª ed. rivista e ampliata, Vision Publications, Southfield (Michigan) 1998.

[3] FRANK ARJAVA PETTER, Reiki Fire, Lotus Light, Twin Lakes (Wisconsin) 1997.

[4] Las informaciones que siguen son tomadas de las op. cit. de W. L. Rand y F. A. Petter, así como de los documentos publicados en el sitio Internet de The International Center for Reiki Training.

[5] W. L. RAND, op. cit., p. A-4.

[6] Ibid., p. C-6.

raelianos

¿Quiénes son los Raelianos?

Pregunta:

¿Quiénes son los Raelianos?

Respuesta:

Publico a continuación una interesante entrevista de Zenit a Massimo Introvigne (aparecida en Zenit del 14 y 15 de enero de 2003). es director del Centro de Estudios para las Nuevas Religiones.

-¿Cómo ha nacido esta secta? ¿Quién es Rael?

-Massimo Introvigne: Ante todo quisiera dejar claro que yo no utilizo la palabra ‘secta’, que hoy por hoy ha adquirido un significado más polémico que científico. Claude Vorilhon, que se encuentra en el origen de los Raelinos, nace en Vichy, en 1946. Apasionado de automovilismo, funda y dirige una revista deportiva dedicada a los automóviles. El 13 de diciembre de 1973, en el cráter de Puy de Lassolas, uno de los volcanes que destacan en Clermont-Ferrand, entra en ‘contacto’ (al menos eso es lo que dice) con un extraterrestre, del tamaño de un niño, que le invita a subir abordo de un OVNI, donde le revela la verdad sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento, que será completada por sucesivas revelaciones.

Según estas revelaciones, hace muchos años, extraterrestres semejantes a los hombres, aprendieron a crear la vida en laboratorio. Una parte de los habitantes del planeta se escandalizó del descubrimiento, y obligó a los científicos a continuar sus experimentos en un planeta lejano, la Tierra. Aquí los Elohim (es decir, los extraterrestres, ‘los que vinieron del Cielo’, según la palabra utilizada en la Biblia, impropiamente traducida por ‘Dios’) crean a los hombres por clonación, a su imagen y semejanza. Después, sorprendidos por la agresividad de sus creaturas, les desterraron del ‘laboratorio’, el ‘Paraíso terrestre’.

Sin embargo, después, algunos Elohim se unen con mujeres terrestres, dando origen así al pueblo judío. Mientras tanto, en el planeta de los Elohim, un grupo de oposición –guiado por Satanás– piensa que en la Tierra han sido creados seres peligrosos, y pide su destrucción. Las tesis de Satanás prevalecen, y es provocado el diluvio (en realidad un bombardeo atómico). Un grupo de Elohim, sin embargo, logra salvar a algunas criaturas en el Arca de Noé (una nave espacial). Después del diluvio, los Elohim se dan cuenta de que han sido creados a su vez por seres venidos de otro planeta (y así al infinito) y hacen el voto de no destruir nunca más a la humanidad. Es más, envían a la Tierra mensajeros (Moisés, Jesús –nacido de la unión entre el jefe de los Elohim y una terrestre–, Buda, Mahoma, y otros) para revelar la verdad, aunque en un inicio de forma alegórica y velada.

Pero en 1945, el año de la explosión atómica de Hiroshima y de la concepción de Vorilhon, comienza la época del Apocalipsis: la ‘revelación’, la época en la que la verdad puede ser presentada en términos científicos, y no alegóricos.

El extraterrestre impuso a Vorilhon el nombre de ‘Rael’ (‘el mensajero’, en francés se escribe con diéresis, Raël) y le da una serie de consejos para la humanidad de nuestro tiempo.

En 1974, Rael publica ‘El libro que dice la verdad’ y funda el MADECH (Movimiento para la Acogida de los Elohim creadores de la humanidad). Dentro del MADECH surgieron desacuerdos entre apasionados en OVNIS, curiosos, y los seguidores de Rael en lo que se refiere a la creación de una nueva religión atea. Por este motivo, en 1975, Rael dejó el MADECH. El 7 de octubre de 1975, en el Roc Plat, en Brantôme, se encuentra de nuevo con extraterrestres y esta vez le permiten visitar incluso el planeta de los Elohim.

Surgen así nuevas revelaciones, en las que se dice, entre otras cosas, que Rael es el fruto de una relación entre el jefe de los Elohim, Yaveh, y su madre, secuestrada en un platillo volante e inseminada como de hecho lo fue la madre de Jesús), que recogió en varios volúmenes. En 1976, Rael funda el Movimiento Raeliano.

Después del éxito de una gira de conferencias celebrada en ese mismo año, Rael se fue a vivir a Québec (Canadá), tierra particularmente tolerante con las minorías religiosas, donde estableció el centro internacional del Movimiento Raeliano internacional, al que en 1998 dio el nombre de Religión Raeliana.

-¿Cómo se organizan los Raelianos?

-Massimo Introvigne: El movimiento tiene una organización jerárquica que hace una distinción entre la ‘Estructura’, compuesta por unos 1.500 miembros más involucrados en el movimiento, que tiene en la cúpula a los Guías, y los simples miembros (unos 50.000). Dentro de la Estructura, hay seis niveles: comienzan por el Ayudante animador, Animador, Asistente Guía, Guía Sacerdote, Guía Obispo y, por último, Guía Planetaria o ‘Guía de los Guías’ (cargo desempeñado por Rael). En los años noventa, se creó también una ‘orden’ religiosa, sólo para mujeres, la Orden de los Ángeles de Rael. En ella hay ángeles ‘rosas’ (por ahora sólo seis) y ‘blancos’ (más de 160), con el objetivo de atender afectiva y sexualmente a Rael (así como a los 39 profetas y Elohim, pero sólo cuando los profetas y Elohim regresen a la Tierra), y difundir el mensaje raeliano entre las mujeres que no forman parte del movimiento. El regreso de los Elohim está previsto para el 2035. Los raelianos proyectan construir una embajada para acogerlos (quizá no puedan hacerlo en Israel, lugar previsto en un primer momento, por encontrar enormes dificultades). Este proyecto era preparado también por las actividades de Ovnilandia, una especie de museo propagandista sobre ovnis en Valcourt (Québec), pero cerrado en 2001. En Francia, los raelianos han sido uno de los objetivos principales del movimiento contra las sectas, pero han reaccionado con firmeza, obteniendo incluso algún éxito importante en los tribunales.

-¿Qué enseña Rael?

-Massimo Introvigne: Los Elohim, creadores del hombre, habrían revelado a Rael todos los elementos para fundar su ‘religión atea’: no existe ni Dios ni alma, ni Paraíso ni Infierno. Tras la muerte, quienes lo merecen, serán ‘vueltos a crear’ en el planeta de los Elohim. Para lograrlo, es necesario que un Guía (un dirigente raeliano) transmita el plan celular del fiel a los Elohim, en una ceremonia especial, y que en el momento de su muerte el hueso frontal (del que comenzará de nuevo la ‘re-creación’) sea entregado al jefe del movimiento (el Guía de los Guías: Rael). La extracción del hueso frontal ha obligado a hacer acuerdos específicos entre la Religión Raeliana y algunas agencias de pompas fúnebres. Entre los consejos prácticos de los Elohim, hay algunos de carácter por así decir político, entre los cuales se encuentra el de la ‘geniocracia’, es decir, el electorado activo y pasivo debería componerse sólo por personas con un coeficiente intelectual superior. Respondiendo a las críticas, Rael ha presentado la geniocracia como una utopía clásica, propuesta como ideal provocador, pero que no está destinado a ser realizado literalmente.

-¿Qué es la clonación para los Raelianos?

-Massimo Introvigne: La clonación, como hemos visto, es la manera en que, según las revelaciones de Rael, han sido ‘creados’ (en realidad, más bien ‘fabricados’ en laboratorio) los seres humanos por los extraterrestres. Estos últimos, a su vez, fueron un día clonados basándose en otros extraterrestres, y así hasta el infinito. Rael no nos dice de dónde proceden los primeros extraterrestres, que deberían conformar el origen de toda la cadena. Por tanto, al clonar a los hombres, no hacen más que repetir el experimento de los extraterrestres del que son el producto. Hay que aclarar que la auténtica clonación sería la que consiste en reproducir al hombre adulto en el mismo estado en que se encuentra, es más, en un estado mejor, libre de las enfermedades y la vejez. Según Rael, no se trata de la clonación que del hombre saca un bebé. Ésta es sólo un primer paso.

-¿De dónde viene esta fascinación por el progreso científico sin ética tan típico de los Raelianos?

-Massimo Introvigne: Según Rael (Claude Vorilhon, fundador de los Raelianos), los extraterrestres enseñan que, en cuanto creaciones suyas, los hombres no están llamados a limitar las posibilidades de la ciencia, es más, tienen que tratar de aprovechar todas las posibilidades que los extraterrestres han inscrito en su cuerpo y en su mente: por este motivo, a partir del año 2000, lanzaron los experimentos de clonación humana. Esta idea, según la cual no existen límites éticos a la ciencia y todo lo que es técnicamente posible es automáticamente lícito, ha hecho que algunos investigadores que no soportan los límites de la ética y de la ley se sientan atraídos y pasen a formar parte de las filas de los Raelianos. Por otra parte, si los hombres son creaciones de laboratorio, no tienen ningún deber de reprimir sus deseos o su sexualidad. La Religión Raeliana desconfía del matrimonio, considerándolo un contrato inútil, y enseña la máxima libertad sexual, según la cual, la sexualidad puede manifestarse libremente, siempre y cuando no se abuse de los demás. La propaganda explícita de los Raelianos por la masturbación, el control de los nacimientos, las relaciones prematrimoniales (con frecuencia con tonos anticatólicos, manifestadas en los ‘condon-autos’, es decir, coches especiales encargados de distribuir preservativos ante las escuelas canadienses, u operaciones de distribución de preservativos durante el Jubileo), ha aparecido en las crónicas de Quebec y de otros países. La ‘meditación sensual’, enseñada por Rael, que en realidad no se reduce a los aspectos sexuales, sino que busca la restauración de la armonía entre el hombre y el cosmos, promete entre otras cosas una mayor plenitud en las relaciones amorosas.

-¿Son influyentes? ¿Tienen dinero? ¿Son peligrosos para sus miembros?

-Massimo Introvigne: Los Raelianos tienen influencia sólo sobre sus miembros y sobre los clientes de Clonaid. La prensa mundial y la comunidad científica hablan de ellos más bien mal, y en los mismos ambientes que creen en platillos voladores y en los extraterrestres, Rael es considerado como un personaje que con sus comentarios corre el riesgo de descalificar a todo el movimiento de quienes creen en ovnis. Ciertamente Rael ha conseguido conquistar a muchos seguidores, y muchos de ellos pagan una contribución al movimiento. Hay además varias personas ricas que no son técnicamente Raelianos, pero que contribuyen económicamente esperando ser clonados. Como ya no creen en nada, ven en la clonación la única inmortalidad posible.

Por lo que se refiere a su grado de peligrosidad, creo que es necesario distinguir rigurosamente entre peligro espiritual, moral y social. Desde un punto de vista espiritual, desde una perspectiva católica, la doctrina raeliana recuerda al ‘hombre-máquina’ de ciertos filósofos de la Ilustración y representa la modernidad en todo lo que tiene de brutalmente anticatólico.

Desde el punto de vista moral, en caso de que fuera posible, estoy convencido de que la clonación humana es reprobable e ilícita, y que en general el principio raeliano, según el cual todo lo que es técnicamente posible es también lícito, destruye la moral. Por desgracia, esta idea no sólo es de los Raelianos.

Desde el punto de vista social, en una sociedad pluralista, cada quien es libre ante la ley (no ante la propia conciencia, aunque los dos niveles son diferentes) de creer o no creer lo que quiera, por tanto, de creer que Rael se pasea en platillos voladores con los extraterrestres, que predican la revolución sexual y el ateísmo.

La distinción entre estos tres niveles (peligro espiritual, moral y social) es muy importante para salvar tanto el derecho de los católicos a testimoniar su fe, como el deber de respetar la libertad religiosa y la libertad de pensamiento, según las enseñanzas de su doctrina social.

Los peligros espirituales y culturales se combaten desde el púlpito, y difundiendo valores positivos, no hay que llamar a la policía. Los peligros sociales, sin embargo, se combaten a través de la policía y en los tribunales.

La clonación humana debe ser prohibida porque es socialmente destructiva, no porque la proponen los Raelianos; y debe ser prohibida a todos, no sólo a los Raelianos. Lo mismo se puede decir de la distribución de preservativos a menores de edad, y a personas que de todos modos no quieren recibirlos. Esto también debe ser prohibido, pues perturba el bien común, independientemente de quien sea el causante, y no porque sean los Raelianos, tipos raros que creen en platillos voladores. En algunos países, el Estado distribuye los preservativos a menores de Edad, a una escala mucho más amplia, y por tanto, violando más gravemente el bien común que los Raelianos. Es perfectamente posible defender al mismo tiempo la libertad religiosa (o de pensamiento) de los Raelianos y su derecho a creer en los extraterrestres (y de propagar sus creencias sobre el argumento) y al mismo tiempo pedirles que pongan punto final a sus experimentos sobre la clonación humana o sus campañas de distribución de preservativos. Se les debe tratar como a cualquier otra persona, repito.

-¿Cree que realmente han clonado seres humanos?

-Massimo Introvigne: Es posible que hayan realizado verdaderamente esos experimentos: entre los Raelianos hay personas con capacidades científicas, aunque no de altísimo nivel, y hay también científicos que no toleran ningún límite ético o jurídico a la experimentación, y que les ayudan. Pero es posible que se trate de un engaño total.

Aunque parezca difícil de creer, desde el punto de vista personal, para Rael esto no podría tener ninguna importancia. La auténtica capacidad de Rael (recuerde que fue periodista) es la de convertir todo lo que le rodea en una noticia de primera página: la noticia de las clonaciones, aunque se revelara falsa, de todos modos habría dado una publicidad increíble en todo el mundo a los Raelianos, algo que no hubiera podido pagarse nunca con dinero.

He entrevistado en dos ocasiones a Rael, y me he convencido de que se da cuenta perfectamente que hoy es imposible el que los medios de comunicación internacionales hablen bien de él. ¿Quién hablaría bien de un personaje que se pasea con extraterrestres y dice que éstos tienen una máquina para clonar mujeres preciosas con el único objetivo de satisfacer sus deseos?

Desde hace muchos años, Rael ha asumido el lema de Oscar Wilde (retomado también por George Bernard Shaw), según el cual, sólo hay algo peor que tener mala prensa, que la prensa no hable de ti. Los preservativos que distribuyeron durante el Jubileo y la clonación serían golpes suicidas, en caso de que Rael quisiera tener buena prensa, pero son golpes maestros si lo que quiere es atraer el interés de la prensa. Sabe muy bien que de todos modos hablarán mal de él.

Rael ser áun mal profeta, pero es un óptimo publicista. Si nos rasgamos demasiado las vestiduras ante Rael, en el fondo le estamos haciendo el juego. Rael provoca precisamente porque espera que alguien responda.

Aqu íse abre un amplio campo de investigación: desde tiempo Aleister Crowley, o quizá incluso antes, los movimientos religiosos más extremistas han razonado como Rael y han ofrecido conscientemente material a la prensa que les atacaba. Según una tesis defendida en la Universidad de Princeton, sabemos hoy que Aleister Crowley, uno de los personajes más controvertidos de la historia del ocultismo, ofrecía material a escondidas contra su propia persona a los periódicos populares ingleses que le atacaban definiéndole ‘el hombre más malo de la Tierra’ y ‘un hombre que nos gustaría ahorcar’. Se llevaba incluso un porcentaje de sus ventas.

Se puede sospechar que muchos de los nuevos movimientos religiosos -o al menos los que han renunciado a tener buena prensa- se comportan como Crowley… o como Rael, y alimentan conscientemente campañas hostiles, con tal de seguir saliendo en primera página. Desde este punto de vista, el teatro de los medios de comunicación, en particular la televisión, promueve a los mismos personajes que dice atacar.

Tomado de www.zenit.org

wicca

¿Que es la Religión Wicca o las Iglesias Wicca?

Pregunta:

¿Que es la Religión Wicca o las Iglesias Wicca?

Respuesta:

La religión WICCA es un retorno al paganismo, la ‘Antigua Religión’. Sus adherentes se enorgullecen de ello. Entre sus miembros hay mujeres que profesan ser brujas o wicca. Reclaman que el cristianismo ha dado un mal nombre al paganismo y buscan reivindicarlo. Al no tener un magisterio oficial, se dan muchas vertientes pero todos los wicca que nos escriben tienen algo en común: no creen en la revelación cristiana, creen en vez en un dios y una diosa y divinizan la naturaleza, no creen en el demonio ni en la tentación, siguen el lema: ‘Haz lo que quieras mientras no dañes a nadie’ (concepto peligroso cuando se rechaza la moral revelada y no se cree en la tentación).

Los sitios de Internet dedicados a la wicca revelan claramente la naturaleza neo-pagana de esta religión. Abundan en ellos las invitaciones a consultas psíquicas (adivinación), encantaciones (ofrecen encantaciones para todo: amor, dinero, salud, protección, suerte…), el voodoo y la magia. Los practicantes de la wicca proponen que con estas prácticas se pueden conseguir fines buenos, tales como evitar el divorcio, reunificar familias, conseguir trabajo, etc. Proponen sus enseñanzas y prácticas como una alternativa mas eficaz que el cristianismo para resolver los problemas de la vida.

Las ‘iglesias’ wicca

Existen ‘iglesias’ wicca. Una de estas es la ‘Universal Life Church’ (Iglesia Vida Universal -wicca) de Modesto, California, que se describe así misma de esta manera:

La Iglesia Vida Universal incluye a todas las personas pacíficas. Tenemos una doctrina muy simple: ‘Haz solo aquello que es correcto’. Mientras no viole los derechos de otros, entendemos que es el derecho y la responsabilidad del individuo determinar pacíficamente lo que es correcto. Nosotros estamos a favor de la libertad religiosa, que incluye ser libres de la autoridad de la Iglesia como también de la autoridad del gobierno’

La Iglesia Vida Universal incluye personas de todas las tradiciones y caminos espirituales. No excluimos a nadie. Entre nuestros ministros se incluyen paganos, neo-paganos, Wicca, cristianos, budistas, taoístas, hindúes, judíos y muchos otros cuyas creencias individuales no conforman nítidamente con las enseñanzas de ninguna otra iglesia. Nuestra doctrina nos permite dar la bienvenida a todos, y para todas las personas que pacíficamente compartan en hermandad y espiritualidad, sin consideración de que divergentes puedan ser nuestros caminos.

Análisis

La seducción de una libertad absoluta

La doctrina wicca propone libertad absoluta, salvaguardando tan solo que ‘no violen los derechos de otros’. Pero no toma en cuenta los derechos de Dios que se ha revelado en la Historia de la Salvación, culminando en la revelación de Jesucristo. Según lo que vemos en la literatura Wicca, solo el hombre debe decidir lo que es correcto para si mismo. Rechazan así toda autoridad de cualquier iglesia y del gobierno. Nada nuevo hay en esto. Se trata de la antigua rebelión de Lucifer quien proclamó: ‘No serviré’ y quiso hacerse el mismo dios.

Los Mandamientos de Dios no nos quitan la libertad sino que hacen posible una vida en el auténtico amor. Cuando el hombre no reconoce y obedece a Dios, quien es el amor y la verdad absoluta, se ciega y queda esclavizado por su egoísmo.

La relatividad religiosa

La literatura wicca suele afirmar que se puede practicar la wicca y ser cristiano, pero al mismo tiempo se presentan como alternativa a todas las religiones y creencias, las cuales quedan relegadas a la nada. Entonces, la única manera en que se pueda ser practicante wicca y cristiano al mismo tiempo es si el cristianismo ya no significa absolutamente nada.

Pretenden incluir a todos los hombres y todas las tradiciones. Pero es una inclusión a precio de renunciar al Dios verdadero. Debe ser obvio que esta religión, al retornar al paganismo, contradice radicalmente la fe de todas las religiones monoteístas (creyentes en un solo Dios).

La wicca, como otras falsas iglesias, buscan unificar a la humanidad bajo su tutela. Solo Jesucristo tiene la autoridad de hacer esto porque el, siendo Dios, es El Camino, La Verdad y La Vida. Para unir a la humanidad es que murió en la Cruz y estableció Su Iglesia, la cual se llama Católica (Católica = Universal).

El ansia de adquirir poderes

La wicca ofrece poder para lograr lo que se quiere. Una tentación siempre actual y fácil de comprender.

Conclusión

Un discípulo de Cristo debe discernir con facilidad que esta religión se aparta del Camino. Pero con frecuencia nos encontramos con jóvenes que no han tenido una experiencia personal con Cristo. Por eso el Papa nos exhorta a una nueva evangelización. No podemos permanecer indiferentes mientras tantos se adentran en este mundo tenebroso. El amor de Dios nos debe mover a buscarlos.

Por el Padre Jordi Rivero

Tomado de la página www.corazones.org

santería

¿Qué es la Santería?

Pregunta:

¿Qué es la Santería?

Respuesta:

Historia

La Santería es una religión que tiene sus orígenes con la tribu Yoruba del África. Los Yorubas vivían en lo que se conoce hoy como Nigeria, a lo largo del Río Niger. En un tiempo tuvieron una poderosa y compleja estructura organizada en una serie de reinos, de los cuales el más importante era Benin, y este duró por 12 siglos hasta el 1896.

A finales del siglo XVIII y principios del XIX, los Yoruba pelearon una serie de guerras con sus vecinos y entre ellos. Esta pelea interna y los ataques externos llevaron a la caída y esclavización del pueblo Yoruba. Entre 1820 y 1840, la mayoría de los esclavos enviados desde Benin eran Yorubas. Estos esclavos fueron llevados a Cuba y al Brasil a trabajar en las plantaciones de azúcar. Los Yoruba pronto fueron llamados los ‘Lucumi’, debido a su saludo ‘oluku mi’, ‘mi amigo’.

Las leyes españolas, al mismo tiempo que permitían la esclavitud, trataban de atenuar esa injusticia concediendo a los esclavos algunos derechos, al menos en teoría. Tenían derecho a propiedad privada, matrimonio y seguridad personal. También las leyes exigían que los esclavos fueran bautizados católicos como condición de su entrada legal a Las Indias.

La Iglesia trató de evangelizar a los negros Lucumí pero las condiciones eran muy difíciles. Además de la escasez de sacerdotes, la condición de esclavitud dificultaba que los Lucumí comprendieran y aceptaran lo que se les enseñaba acerca de Dios. El resultado fue que muchos aceptaron exteriormente las enseñanzas católicas mientras interiormente mantenían su antigua religión.

Con la revolución comunista, que triunfó en Cuba en 1959, más de un millón de cubanos se exilaron en USA (principalmente en Miami, New York y Los Angeles) y otros países. Entre ellos habían santeros que propagaron la Santería en sus nuevos ambientes.

Santería: Una religión pagana fruto del sincretismo Yoruba + Catolicismo

En sus esfuerzos de esconder su religión africana y sus prácticas mágicas, los lucumís identificaron sus deidades africanas (orishas) con los santos del catolicismo, dando como resultado un sincretismo religioso conocido hoy como la Santería. Un santo católico y un orisha lucumí son vistos como manifestaciones diferentes de la misma entidad espiritual.

La Santería adora una fuerza central y creativa llamada Olodumare. De él procede todo lo que existe, y todo regresa a él. Olodumare se expresa a sí mismo en el mundo creado a través de Ashe. Ashe es la sangre de la vida cósmica, el poder de Olodumare hacia la vida, la fuerza y la justicia. Es una corriente divina que encuentra muchos canales de mayor o menor receptividad. Ashe es la base absoluta de la realidad.

Creen que la vida de cada persona viene ya determinada antes del nacimiento en Ile-Olofi, la casa de Dios en el cielo. Aquellos que no lo cumplen serán castigados por los orishas y deben reencarnar hasta satisfacer el castigo.

Los Santos

Los católicos veneramos a los santos comprendiendo que son seres humanos que vivieron heroicamente su fe, murieron y están ahora en el cielo desde donde interceden por nosotros gracias a su participación en la gloria de Jesucristo.

Para los santeros, los santos son dioses (orishas) que deben adorarse. Olodumare creó a los orishas para manifestar su voluntad y su esencia en la creación. Estos son una personificación de Ashe. Los orishas también son los guías y protectores de la raza humana.

Los santos que tomaron para identificarlos con los orishas eran los más conocidos en la Iglesia en Cuba. La Virgen Santísima en diferentes advocaciones es también identificada con un orisha como si fuese un santo más. La identificación a menudo tiene que ver con las vestimentas o las razones por las que el santo o la Virgen es conocida. Así Santa Bárbara, vestida de rojo y con espada en las imágenes católicas, se identifica con el dios shangó, guerrero a quien se le atribuye la fuerza.

Tabla de orishas con su respectivo santo católico:

Orisha Santo Principio que se le atribuye
Agayu San Cristóbal Paternidad
Babaluaye San Lázaro Enfermedad
Eleggua San Antonio de Padua Abridor de caminos
Ibeji San Cosme y San Damián Niños
Inle San Rafael Medicina
Obatalá Nuestra Señora de las Mercedes Claridad
Ogún San Pedro Hierro
Olokún Nuestra Señora de la Regla Profundidad
Orula San Francisco Sabiduría, destino
Osanyín San José Hierbas
Oshosi San Norberto Caza y protección
Oshún Nuestra Señora de la Caridad Eros
Oya Nuestra Señora de la Candelaria Muerte
Shangó Santa Bárbara Fuerza
Yemayá Nuestra Señora de Regla Maternidad

Según la Santería, la vida de cada persona está supervisada por un santo (orisha) que toma parte activa su vida diaria. En la fiesta de su santo, la persona, debe asistir a misa y a las ceremonias de ese orisha.

La iniciación

Antes de la iniciación la persona debe recibir una ‘limpieza’ para purificarse. La primera iniciación es la de los collares, conocidos como ‘elekes’. Se entregan cinco collares que pertenecen a Eleggua, Obatalá, Shangó, Yemayá y Oshún y protegen del mal. Se espera que la persona respete a los orishas y se comporte con moral.

La jerarquía

No todos los practicantes de la Santería son santeros. Este nombre suele reservarse a los sacerdotes (omo-orishas) de la Santería a quienes acuden los creyentes para consultas y sacrificios.

La ceremonia en la que una persona se hace santo se llama ‘asiento’. Se forma un vínculo entre el santero y un orisha. Después de haber recibido el ‘asiento’ la persona puede ascender en la jerarquía de la Santería. Pasan entonces por el rito del cuchillo que les permite hacer sacrificios de animales.

Los sacerdotes de mayor jerarquía se llaman ‘babalaos’. Hacen de adivinos de modo que si hay un caso muy difícil para el santero este acude al ‘babalao’.

Adivinación

Las adivinaciones son para conocer el futuro o para descubrir alguna maldición o si a la persona se le ha pegado un espíritu maligno o bueno . En caso de espíritu maligno, el santero procede a hacer ‘limpieza’. Si el espíritu es bueno, hay que reenforzarlo. Para la adivinación los santeros utilizan diferentes formas de interpretar un oráculo.

1-Una cadena de medallones que el santero tira sobre su mesa. El oráculo se lee de acuerdo a como caigan los medallones.

2-Una bandeja de madera llamada ‘ifa’ sobre la que se echa un polvo (eyero-sun). Con un cuerno el babalao traza líneas y ceros para componer el oráculo. Se pretende descubrir la presencia de fuerzas en torno a la persona y la naturaleza buena o mala de ellas.

3-Un tipo de adivinación es el ‘ikin’ en el que tres babalaos usan 16 cocos para hacer adivinaciones.

Los sacrificios (ebbo)

A los orishas hay que ofrecerles sacrificios o ‘ebbo’ lo cual necesitan para vivir ya que no son inmortales. El orisha consume el ashe invisible liberado de los sacrificios a través de una consagración (palabras sagradas de dedicación).

El ‘ebbo’ consiste de hierbas especiales y la sangre de los animales sacrificados. Cada orisha tiene unas hierbas y animales que le gusta consumir y solo estas cosas que disfruta el orisha son las que se deben sacrificar. La sangre y las hierbas se vierten sobre piedras rituales que representan a cada orisha y que contienen la esencia espiritual de los orishas. Por eso la Santería requiere de tiendas llamadas ‘botánicas’ donde se venden las hierbas y otros objetos de la religión.

Hay tres tipos de sacrificios de animales:

1- Para limpiar de un mal o una maldición
2- Al orisha pidiendo su asistencia
3- Para la ceremonia de iniciación en una de los órdenes de la Santería.

Antes de que un ‘ebbo’ pueda ser ofrecido se debe invocar el ‘eggun’ o ‘Eleggua’, los cuales son los espíritus de los ancestros, ya sea de la persona o de la familia santera a la que pertenece. Eleggua es el orisha que lleva la ofrenda a los otros orishas y por eso debe honrársele primero.

Como entender la Santería

En los cinco años que fui capellán en la Ermita de la Virgen de la Caridad en Miami, tuve oportunidad de evangelizar a muchos santeros que venían pensando que visitaban al dios Oshún. Generalmente no tenían entendimiento de Jesucristo como Salvador, ni de la necesidad de conversión. Al no tener conocimiento de la revelación cristiana no veían conflicto entre ser católicos y santeros.

Las personas suelen entrar en la Santería buscando resolver un problema. Por ejemplo, una enfermedad, la infidelidad de un esposo, problemas económicos, etc. Se les ha dicho que el santero tiene contactos especiales con el mas allá y poco se preocupan si ese contacto es con Dios o con el demonio, con tal que les de resultado. En algunos casos, la persona ha tratado de resolver el problema recurriendo a Jesús y a Su Iglesia pero no les ha ‘funcionado’. He escuchado muchos testimonios en que dicen haberlo probado todo antes de entrar en la Santería. No dudo que eventualmente sientan una experiencia de Dios, pero en la santería no encontrarán la revelación de Dios que nos ha dado todo Su amor en Su Hijo Jesucristo.

Una vez iniciado a la santería, se le dice que debe seguir para obtener mejores resultados. El santero va tomando control de la persona hasta que el miedo la gobierna. Se le dice que si se separa, algo muy malo va sucederle… El Santero se va convirtiendo en un personaje indispensable que domina toda la vida y del cual no hay salida. En esto es parecido a la relación con la mafia.

Es natural que se busque resolver problemas, pero el auténtico encuentro con Dios no se puede centrar sino en el amor de Dios y en hacer la voluntad de Dios por amor aunque requiera abrazar la cruz. Dios es un Padre bueno que nos dará la fuerza para llevarla. Esa confianza, aunque no comprendamos Sus designios, es la base de nuestra fe cristiana. La obediencia muchas veces requiere abrazar grandes problemas por amor.

Mateo 7, 21 ‘No todo el que me diga: ‘Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.’

Jesús mismo nos da el mejor ejemplo: ‘Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.’ Lucas 22, 42

He aquí la radical diferencia: Cristo nos invita a negarnos a nosotros mismos y abrazar la cruz por amor obediente a Dios, la santería busca los poderes divinos para resolver problemas y el santero se va enfrascando en mundo espiritual que exige ciertos ritos para asegurar su bienestar. Quien es ese dios que proporciona seguridad no tiene aparente importancia para el santero. El cristiano vive en el Espíritu Santo, el santero se somete a otros espíritus.

El relativismo de la santería queda ilustrado en una carta que me escribió un babalao:

No lo trate como anatema o herejía, trate de comprender a las gentes que van de rodillas el día de San Lázaro ante Babalú-Aye para pedirle salud. Esas gentes son tan dignas de nuestro amor y comprensión como lo son los que van ante la Virgen de Guadalupe o El Cristo de Medinacelí. Trate de abrir su mente y su corazón hacia esas gentes y no las trate con desprecio y sorna, no se lo merecen aunque le recen a Yemayá o a Obatalá, al fin y al cabo tienen las misma fe y la misma necesidad que los que van a rezar a la Virgen de las Mercedes o a la Virgen de Regla……..

Es precisamente por amor que anunciamos a los santeros el amor de Dios en Jesucristo. Ciertamente que son dignos de amor y comprensión. Por eso son dignos de que se les diga la verdad sobre el amor perfecto: Cristo.

Quien ha estado en Santería necesita mucho amor y apoyo de la comunidad cristiana para librarse del miedo y de la ansiedad. Hay que insistirle en Dios amor que viene a salvarnos, que tiene todo poder para defendernos. Hay también que explicarle que por amor estamos dispuestos a ser fieles y obedecer sus mandamientos aunque tengamos que sufrir hasta la muerte.

Tras la conversión

Cuando ha aceptado salir de la santería, es necesario que se le exhorte a no guardar ningún amuleto ni artículo relacionado con la santería, ya que frecuentemente se sienten que no pueden soltarse del todo por miedo a castigos. Debe confesarse y se debe orar por el. Recomendamos que el sacerdote ore por liberación de cualquier espíritu maligno y le ayude a renovar su compromiso bautismal.

Ante toda esta realidad de lo oculto, no podemos mas que orar y sacrificarnos por todos aquellos que se encuentran atados y engañados por el demonio. Pidamos a la Santísima Virgen María que interceda por toda la humanidad trayendo las gracias de conversión a todos los hombres.

 Por P. Jordi Rivero

Tomado de la pagina www.corazones.org

Bibliografía:

González-Wippler, Mingene. Santería: the Religion, New York: Harmony Books, 1989.
Murphy, Joseph MSantería: an African Religion en America. Boston: Beacon Press, 1988.
Steffon, Jeffrey JSatanism, is it Real?. Ann Arbor: Servant Publications, 1992.


Debemos Conservar la Pureza de Nuestra Fe.

Carta Pastoral de Monseñor EDUARDO BOZA MASVIDAL- Obispo Cubano

Se está produciendo un fenómeno en nuestro pueblo cubano del exilio que nos debe preocupar profundamente a todos los que queremos una Cuba verdaderamente cristiana. Me refiero al auge de la Santería y del sincretismo religioso, especialmente en algunas zonas como Miami, Nueva York, y Nueva Jersey, hasta el punto de que ya la Santería ha sido admitida oficialmente como una ‘religión’ a la par con las demás en algunos estados de los Estados Unidos.

Quizás en el fondo de todo esto subyace un ansia de lo sobrenatural como contrapeso al vacío espiritual de una sociedad secularizada y tecnificada, unido a una deficiente atención religiosa por la diversidad de idioma y de costumbres. No es mi propósito detenerme aquí a estudiar las causas de este fenómeno, sino sólo fijarme en algunos puntos que nos ayuden a superarlo positivamente y hacer un llamado a todo nuestro pueblo para que conservemos la pureza de nuestra fe.

ORIGEN: El origen de la Santería en Cuba es perfectamente explicable. Poco después del descubrimiento, junto con los conquistadores, vinieron los misioneros que hicieron una profunda labor evangelizadora y sembraron en nuestro pueblo la semilla de la fe cristiana. Pero cuando se cometió aquella tremenda injusticia de traer de Africa negros como esclavos, arrancados inhumanamente de su patria y de su familia, aquellos hombres no pudieron ser debidamente evangelizados. Ni los sacerdotes sabían sus lenguas africanas ni ellos entendían el español. Se les hacia ir a la iglesia y practicar la religión católica, pero sin que hubiera habido una verdadera conversión: por dentro ellos seguían pensando en sus dioses paganos, ‘y cuando veían en los templos católicos las imágenes de los santos cristianos, sin ninguna mala intención de su parte, los identificaban con alguno de sus dioses, con los que les encontraban algún parecido o algún punto de contacto. Así nació y fue creciendo esa mezcla y confusión religiosa que después se extendió aún a personas de otro origen y raza.

¿Por qué no se pueden conciliar el cristianismo y la Santería? Vamos a señalar dos o tres diferencias fundamentales:

1- El cristianismo es monoteísta, cree en un solo Dios. El Dios cristiano es el Dios de la Biblia, uno en naturaleza y trino en personas, Creador y Señor de todas las cosas. Esta creencia en un solo Dios es tan fundamental en nuestra fe, que para defenderla lucharon mucho los profetas en el Antiguo Testamento, ya que el pueblo de Israel tenía constantemente la tentación de volverse hacia los dioses de los pueblos paganos vecinos y los profetas les hacían una crítica dura e irónica haciéndoles ver que esos eran dioses falsos, hechura de manos humanas, que tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen, tienen boca y no hablan y es por eso que la ley de Moisés les prohibía hacerse imágenes para apartarlos de esa tentación. Jesucristo es ese único y verdadero Dios hecho hombre por amor a nosotros.

La Santería, en cambio, es politeísta, cree en muchos dioses, cuyos nombres ha dado a las imágenes de la Virgen María y de los santos cristianos. Pero la Virgen María y los santos cristianos no son dioses; son puras criaturas humanas, personas reales que han existido, y en su vida han dado ejemplo de fidelidad a Dios y de santidad de vida. Es algo completamente distinto.

2- El cristianismo es una religión de amor. Ese único Dios verdadero es un Padre que nos ama y al que nosotros amamos. En la oración acudimos a El con confianza de hijos y en su Providencia descansamos confiados.

La Santería, en cambio, es la religión del temor, del miedo. Hay que hacer cosas para librarse de males y apartar poderes maléficos, o para tener suerte y hacer propicios los dioses. Se teme mas que se ama.

3- El cristianismo nos lleva a hacernos mejores, a transformar nuestra vida. En la medida en la que vayamos viviendo de verdad tenemos que hacernos mejores, vencer nuestros defectos y adquirir más virtudes, más dominio de nosotros mismos, más caridad, más humildad, más espíritu de servicio, en una palabra, más santidad.

La Santería, en cambio, se queda en prácticas externas, en ritos y ceremonias que no nos transforman por dentro y que adquieren cierto sentido mágico cuyo efecto depende de los actos en sí, sin que nos cambiemos interiormente.

Señalaremos finalmente algunas normas pastorales. Nuestra actitud con las personas que practican la Santería no ha de ser una actitud cerrada, de rechazo total, sino una invitación a la reflexión y a la purificación de la fe:

1- Un llamado a no mezclar. La Iglesia Católica, en el Concilio Vaticano II, proclamó el principio de la libertad religiosa, o sea, el respeto que merece cada hombre que sinceramente y de buena fe practica una religión. Por eso la Iglesia mira con ese respeto las religiones africanas para aquellos que han nacido en ellas y allí tratan sinceramente a Dios. Pero a lo que no hay derecho es a la mezcla de elementos de dos religiones distintas, no siendo así una cosa ni otra. Esto que en su origen tuvo una explicación razonable y sin mala fe, como apuntábamos anteriormente, no la sigue teniendo cuando ya no existen esas razones. Si creemos en los dioses africanos, digámoslo claramente y esa será entonces nuestra religión; si somos cristianos, seámoslo de verdad y aceptemos nuestra fe en toda su pureza.

2- Aprovechemos los elementos válidos que hay en toda religión para purificarlos a través de una verdadera labor evangelizadora. El Concilio Vaticano II en la declaración ‘Nostra Aetate’ sobre la ‘Iglesia Católica y las Religiones no Cristianas’, dice que en toda religión hay ‘un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombre’ aunque esté también mezclada con muchos errores. Así hemos de partir de estos elementos positivos que hay en la Santería para llevar a una verdadera fe. Así por ejemplo, la creencia en Dios. Estas personas no son ateas ni materialistas. Creen en lo sobrenatural, en un ser supremo. Aquí ya tenemos un poco de terreno ganado. Lo que hay que hacer es purificar esa idea de Dios hasta llegar al Dios Uno, Creador y Señor, al Dios Padre, al Dios Amor. Estas personas dan culto a los santos. Habría que partir de ahí para llegar a lo que es verdaderamente un santo, que no es un ser mitológico, sino un ser real, cuyo nacimiento y vida conocemos, que amó heroicamente a Dios y al prójimo y nos dio un ejemplo y nos señala un caminó.

Ciertamente, esta labor evangelizadora es dura, lenta y difícil, y sería más fácil rechazar todo y quedarnos tranquilos pensando que somos los verdaderos cristianos, pero entonces no estaríamos acercando estas personas al verdadero Dios.

Hay un último punto que creo no se puede pasar por alto: la explotación comercial de la Santería, y esto sí debe merecer nuestra repulsa y condenación. Vemos corno proliferan las llamadas ‘Botánicas’ en las cuales se venden toda clase de objetos, yerbas, pomadas, collares, etc. por personas que muchas veces no creen absolutamente en nada de eso, pero la hacen porque esa les deja dinero y es un buen negocio. No se puede explotar así la fe del pueblo. Es algo absolutamente reprobable ante Dios y es un signo más de la entronización del dios ‘dinero’ que para muchos es el supremo valor.

Que estas palabras sirvan de invitación a todos para vivir un cristianismo auténtico y profundo, sin mistificaciones ni deformaciones, alimentado en la palabra de Dios contenida en la Biblia, y que la devoción a la Santísima Virgen María de la Caridad. nuestra Madre y Patrona, sea para nosotros camino para ir a Jesús y formar así un pueblo verdaderamente cristiano.

-Monseñor Eduardo Boza Masvidal, 24 de octubre, de 1977

Mon. Boza fue obispo auxiliar de La Habana hasta que fue expulsado por el régimen comunista de Cuba. Reside en Los Teques, Venezuela.

espiritista

¿Qué es el Espiritismo?

Pregunta:

¿Qué es el Espiritismo?

 

CONCEPTO E HISTORIA. (Por OTTO SKRZYPCZAK)

Se entiende por espiritismo el conjunto de doctrinas que no sólo admiten la posibilidad de una comunicación con espíritus o con algunas personas fallecidas, sino que atribuyen a la acción de los mismos ciertos fenómenos aparentemente superiores a las fuerzas de la naturaleza. Se llama también e. a la práctica de la evocación de las almas que esperan nueva encarnación, según esas doctrinas, así como a la simple participación en las sesiones en que se intenta provocar estos fenómenos, con o sin adhesión a la doctrina espiritista.

Historia

El origen del e. se remonta a los tiempos más antiguos de la Humanidad. El culto a los muertos, practicado por los pueblos primitivos, tenía, entre otros motivos, el de impedir las influencias maléficas de los muertos en la suerte de los VIVOS (V. DIFUNTOS I; MUERTE IV). También la magia (v.) tenía por fin poner al servicio del hombre los seres invisibles, inclusive los espíritus de los muertos. Las tradiciones folklóricas de todos los tiempos son ricas en historias sobre apariciones de difuntos, que llenan a los vivos de terror. El pavor que inspiran los cadáveres, el miedo de atravesar un cementerio durante la noche, la creencia en casas embrujadas, son otros tantos reflejos de una creencia en la posibilidad de que los muertos interfieran en la existencia de los vivos. La nigromancia o arte de evocación de los muertos es practicada por muchos pueblos, antiguos y actuales; aunque estaba prohibida por la legislación mosaica, parece que tuvo también algunos cultivadores entre los israelitas, según como se traduzca e interprete el pasaje en el que parece que la pitonisa de Endor evocó al espíritu de Samuel a petición de Saúl (1 Sam 28). Es admitida también en ciertas religiones la posibilidad de que las ‘almas desencarnadas’ se aposenten en el cuerpo de algún hombre vivo, y por medio de él se comunique con los participantes de una reunión. La creencia en la reencarnación o metempsícosis (v.) es un elemento presente en algunas religiones, como el hinduismo (v.) y el budismo (v.). Pero fue a mediados del s. xix cuando tales creencias y prácticas se constituyeron en un verdadero sistema, bajo el nombre de espiritismo. El origen del moderno e. está unido a una modesta familia de Hydesville, localidad del estado de Nueva York. A fines de 1847 Margarita y Catalina, hijas menores de la familia Fox, afirmaron oír, todas las noches, ciertos crujidos, que parecían provenir de las más diversas partes internas de la casa. Estos ruidos también eran percibidos por la madre, que se mostraba asustada, mientras que las niñas parecían divertirse con el fenómeno. El 31 marzo 1848 -fecha considerada como el día del nacimiento del e. moderno- las niñas indujeron al misterioso motivador de los ruidos a que diese golpes en series correspondientes a números que ellas indicaban; pedían, por ej., el número tres e inmediatamente se escuchaban tres golpes consecutivos. La madre, admirada, ‘pidió entonces a los ruidos’ que le dijesen la edad de sus hijas; en seguida se oyeron tres series de golpes, en números exactamente correspondientes a los años de Margarita, de Catalina y de una hija de tres años, ya fallecida. La noticia de tales acontecimientos comenzó a atraer a casa de los Fox un número continuamente creciente de curiosos. Poco a poco las dos niñas fueron ampliando las posibilidades de comunicarse con el invisible causante de los ruidos, o de los raps como los llamaban. Dieron a determinadas series de estallidos el valor de letras del alfabeto y así el supuesto interlocutor se les ‘reveló’ como siendo el espíritu de un antiguo inquilino de la casa, que había sido asesinado sin que jamás se hubiese descubierto al autor del crimen. La prensa comenzó a ocuparse de las ocurrencias de Hydesville, provocando acalorados debates en todos los Estados Unidos. La familia se trasladó a Rochester, pero también en la nueva residencia las niñas oían los extraños ruidos. En febrero de 1851 una comisión compuesta por tres médicos y algunos profesores de la Univ. de Búfalo examinó minuciosamente a las pequeñas, llegando a la conclusión de que los raps provenían de las junturas de los huesos en las rodillas de las niñas, y posiblemente también de otras articulaciones óseas, como las de los dedos de los pies. Durante cuarenta años las hermanas Fox viajaron por numerosos países de América y Europa dando demostraciones públicas de comunicaciones, cada vez más perfeccionadas, con los ‘espíritus’. Sin embargo, en 1888 Margarita declaró públicamente que todo había sido un fraude y que se arrepentía de una falsificación que se prolongaba desde hacía cuarenta años. Dos veces hizo esta retractación: la primera a un periodista del New York Herald y la segunda ante un numeroso público reunidc en el salón de actos de la Academia de Música de Nueva York, estando presente su hermana Catalina. Declaró que como niñas ignorantes y sin preparación fueron explotadas por una persona mayor con fines lucrativos. Con estas declaraciones el movimiento espiritista parecía haber entrado en un colapso mortal. Pero un año después se divulgaba la noticia de que una de las hermanas había desmentido la primera retractación, no en público, sino en la casa de uno de los principales espiritistas y solamente ante la presencia de algunos testigos, adeptos igualmente al mismo credo. Con esto los que creían en la autenticidad de las comunicaciones con los espíritus se dieron por satisfechos y el e. continuó difundiéndose. Nacido, pues, en los Estados Unidos fue, sin embargo, en Francia donde el e. moderno alcanzó su sistematización doctrinal. La mayor y más intensa influencia en el movimiento espiritista mundial se debe a la obra de Hippolyte Léon Denizard Rivail, más conocido por su seudónimo Allan Kardec. N. en Lyon en 1803 y, discípulo de Pestalozzi (v.), se dedicó al magisterio publicando diversos libros escolares de indudable valor didáctico. Habiendo conocido el movimiento espiritista, se dedicó el resto de su vida a publicar una serie de estudios en donde intentó dar consistencia filosófica y científica a los fenómenos espiritistas. Sus obras más conocidas son: El libro de los Espíritus (1857), Lo que es el espiritismo (1859), El libro de los mediums (1861), El evangelio según el espiritismo (1864), El cielo y el infierno (1865), El Génesis: Los milagros y las profecías (1868). M. en 1869 siendo su elogio fúnebre pronunciado por el conocido astrónomo francés Camilo Flammarion (1842-1925) que con algunas obras reforzó el prestigio del espiritismo kardecista.

Doctrina espiritista

Los puntos más importantes de la doctrina del e. moderno fueron resumidos por el propio Allan Kardec en la Introducción de su Libro de los Espíritus en los siguientes términos: ‘Dios es eterno, inmutable, único, omnipotente, soberanamente justo y bueno. Creó el Universo, que abarca todos los seres animados e inanimados, materiales e inmateriales. Los seres materiales constituyen el mundo visible o corpóreo, y los seres inmateriales, el mundo invisible o espiritista. es decir, de los espíritus. El mundo espiritista es el mundo normal, `primitivo, eterno, preexistente y sobreviviente a todo. El mundo corporal es secundario: podría dejar de existir, o no haber jamás existido sin que por esto se alterase la esencia del mundo espiritista’. Los espíritus, afirma Kardec, ‘revisten una envoltura material perecedera, cuya destrucción por la muerte les restituye la libertad. Entre las diferentes especies de seres corpóreos Dios escogió la especie humana para la encarnación de los espíritus, dándole una superioridad moral e intelectual sobre las otras especies. El alma es un espíritu encarnado, siendo el cuerpo sólo su envoltorio’. Según él, en el hombre existen tres cosas: 1°) el cuerpo o ser material, análogo a los animales y animado por el mismo principio vital; 2°) el alma o ser inmaterial, espíritu encarnado en el cuerpo; y 3°) el lazo que une el alma al cuerpo, principio intermediario entre la materia y el espíritu. El hombre, dice, ‘tiene dos naturalezas: por el cuerpo participa de la naturaleza de los animales cuyos instintos le son. comunes; por el alma, participa de la naturaleza de los espíritus. El lazo o perispíritu, que une el espíritu al cuerpo, es una especie de envoltura semimaterial. La muerte es la destrucción de la envoltura más tosca. El espíritu conserva la segunda, que le constituye en cuerpo etéreo, invisible para nosotros en el estado normal; sin embargo, puede accidentalmente hacerse visible y aun tangible, como ocurre en los fenómenos de las apariciones. El espíritu no es, pues, un ser abstracto, indefinido, solamente posible de concebirse por medio del pensamiento, sino que es un ser real, circunscrito que, en ciertos casos, se vuelve perceptible por la vista, por el o.`do y por el tacto’. ‘Los espíritus pertenecen a diferentes clases y no son iguales… Los del primer orden son los espíritus superiores, que se distinguen de los otros por su perfección, sus conocimientos, su proximidad con Dios, por la pureza de sus sentimientos y por su amor al bien: son los ángeles o espíritus puros. Los de las otras clases se encuentran cada vez más distanciados de esa perfección, mostrándose los de las categorías inferiores, en su mayoría, contaminados de nuestras pasiones: el odio, la envidia, los celos, el orgullo… Se complacen en el mal. Existen, también, entre los inferiores, los que no son ni demasiado buenos, ni muy malos, más perturbadores y enredadores que perversos… Los espíritus no ocupan perpetuamente la misma categoría. Todos se mejoran, pasando por diferentes grados de la jerarquía espiritista. Esta mejora se efectúa por la encarnación, que es impuesta a unos como expiación, a otros como misión. La vida material es una prueba que han de sufrir repetidamente, hasta que hayan alcanzado la absoluta perfección moral. Dejando el cuerpo, el alma vuelve al mundo de los espíritus, de donde salió, para pasar por una nueva experiencia material, después de un lapso de tiempo más o menos largo, durante el cual permanece en estado de espíritu errante… La encarnación de los espíritus se da siempre en la especie humana; sería errado creer que el alma o espíritu pueda encarnarse en el cuerpo de un animal. Las diferentes existencias del espíritu son siempre progresivas y nunca regresivas; pero la rapidez de su progreso depende de los esfuerzos que haga para llegar a la perfección… Los espíritus encarnados habitan los diferentes globos del Universo. Los no encarnados están por todas partes en el espacio y a nuestro lado, viéndonos y provocándonos continuamente. Es toda una población invisible, moviéndose en nuestro rededor’. ‘Los espíritus, sigue diciendo Kardec, ejercen una incesante acción sobre el mundo. Actúan sobre la materia y sobre el pensamiento y constituyen una de las potencias de la naturaleza, causa eficiente de una multitud de fenómenos hasta ahora sin explicación o mal explicados y que no encuentran una solución racional si no es a través del espiritismo… Las comunicaciones de los espíritus con los hombres son ocultas u ostensivas… Las comunicaciones ostensivas se dan por medio de escritos, de la palabra o de otras manifestaciones materiales, casi siempre a través de los mediums, que les sirven de instrumentos’. ‘Los espíritus se manifiestan espontáneamente o por medio de una evocación. Pueden evocarse todos los espíritus tanto a los que animaron a hombres oscuros como a los de los personajes ilustres, sea cual fuere la época en que les tocó vivir… Los espíritus son atraídos en razón de la simpatía que les inspire la naturaleza moral del medium que los evoca. Los espíritus superiores se complacen en las reuniones serias, donde predominan el amor al bien y el deseo sincero, por parte de todos los componentes, de instruirse y mejorar. La presencia de éstos aleja a los espíritus inferiores que, al contrario, encuentran libre acceso… entre personas frívolas o atraídas tan sólo por la curiosidad… Distinguir los buenos de los malos espíritus es extremadamente fácil. Los primeros usan constantemente un lenguaje digno, noble, sostenido por la más alta moralidad, mientras que el de los espíritus inferiores, por el contrario, es inconsecuente, frecuentemente trivial y grosero… La moral de los espíritus superiores se resume en esta máxima: hacer a los otros lo que desearíamos que los otros hicieran con nosotros, es decir, hacer el bien y no el mal…’. En cuanto a la reencarnación en particular Allan Kardec, en el cap. VII de la misma obra El libro de los Espíritus, esclarece que los espíritus pueden acelerar su propia reencarnación por un intenso deseo de progresión y también pueden adelantarla, aunque no indefinidamente, pues la necesidad de progresión y de perfeccionamiento es destino de todos. Normalmente el propio espíritu puede escoger el cuerpo en que va a reencarnarse, aunque a veces la designación es hecha por Dios mismo, algunas veces por castigo; en el caso de que muchos espíritus deseen encarnarse en el mismo cuerpo sería Dios, sigue opinando Kardec, quien escogería el más apto; y explica el proceso de la reencarnación de este modo: ‘La unión comienza en la concepción,, pero sólo es completa en el momento del nacimiento. Desde el instante de la concepción el espíritu designado para habitar determinado cuerpó se une a éste por un lazo fluídico, que cada vez se va apretando hasta el instante en que la criatura ve la luz…’. Fenómenos espiritistas. Lo llamativo de las sesiones de e. no es tanto su doctrina, sino el aparato de unos fenómenos extraños, más o menos inexplicables, que en ellas se observan. El medium es un elemento indispensable en estas sesiones, y es así denominado porque, en estado de trance, parece hacer de intermediario entre los espíritus y los asistentes. Suscitan especialmente interés los siguientes fenómenos: Tiptología (de typtein, golpear): una mesa se levanta y desciende, dando en el piso golpes acompasados, a los cuales se puede dar valor de letras y con éstas componer mensajes; a veces semejantes ruidos se hacen oír en otros objetos, como en las paredes o en una pianola, que comienza a tocar sin intervención de agente visible. Materializaciones: los asistentes ven salir unos filamentos fluídicos del cuerpo del medium, de forma nebulosa, que van evolucionando y tomando aparente consistencia, formando figuras más o menos nítidas, sobre todo cuerpos humanos; los espiritistas los llaman ectoplasma (del griego ektós, fuera, y plasma) que en el lenguaje científico significa la parte externa que circunda el endoplasma de la célula viva; pretendidas o verdaderas fotografías de formaciones ectoplasmáticas son para los adeptos del e. pruebas ciertas de su realidad. Levitación: el propio medium, u objetos colocados a su alrededor parecen escapar a la ley de la gravedad, flotan en el aire y se mueven sin aparente causa física; fenómenos que, según el caso, se designan también con el nombre de telequinesia (de tele, distante, y kínesis, movimiento). Xenoglossia (de xenos, extranjero, y glossa, lengua): el medium habla o escribe en lenguas que nunca aprendió, lo que es atribuido a espíritus que en encarnaciones anteriores hablaban aquellos idiomas. Psícografía: el medium, aparentemente movido por fuerza extraña, escribe como automáticamente mensajes, cuyo contenido en ese momento no podía conocer, p. ej., la noticia de un hecho que en el mismo instante está sucediendo a una gran distancia. Se combina este fenómeno con el de la clarividencia o telepatía o criptestesia. Pases: un hecho que atrae de modo especial a las sesiones de e. son las pretendidas curas de las más variadas enfermedades; por pases se designan los gestos con que el medium, aparentemente, domina el mal espíritu provocador de la enfermedad. Explicaciones no espiritistas de los fenómenos. Mientras los espiritistas explican los fenómenos como una intervención de las almas desencarnadas, sus adversarios procuran encontrar explicaciones naturales. La psicología científica explica parte de los fenómenos; pero no todos. Existen autores, sobre todo católicos, que por razones teológicas y ante el hecho del abandono por parte de muchos espiritistas de las prácticas religiosas, atribuyen dichos fenómenos a una intervención diabólica, a factores análogos. Otros adversarios del e. insisten en el hecho de que muchos y hasta famosos mediums se hayan servido de métodos fraudulentos, recurriendo, p. ej., a las técnicas de la prestidigitación. Con pretensiones de explicación científica surgió la metapsiquica, encabezada por el fisiólogo de la Sorbona Charles Richet, quien describe en su Tratado de metapsíquica (1922) sus experiencias e investigaciones con mediums, y después la parapsicología, escuela que admite en el hombre facultades y funciones parapsíquicas o paranormales, a las cuales se dio el nombre de extra-sensorial-perception (percepción extra sensorial) sigla ESP, cuyo máximo exponente es el norteamericano J. B. Rhine. Hasta el momento, la llamada metapsíquica se mueve en la esfera del empirismo vulgar y tendrá que caminar bastante para llegar a conclusiones aceptables desde el punto de vista científico. Por ahora se ha planteado como una alternativa a la explicación espiritista: el Congreso de Metapsíquica de Bolonia, octubre 1953, se declaró contrario a la explicación de los fenómenos espiritistas por la intervención de los difuntos.

Espiritismo y reencarnación

La reencarnación de las almas es uno de los puntos centrales del e.; de ahí que sus representantes intenten alegar muchas razones. Argumentan, p. ej., a partir de los sueños, diciendo que serían recuerdos de hechos sucedidos en existencias anteriores. El sufrimiento solamente se explicaría como castigo de malos actos practicados en otras encarnaciones. Los niños prodigio, que con poca edad resuelven complicados problemas matemáticos, componen piezas musicales y dirigen orquestas, serían reencarnaciones de grandes matemáticos, músicos, etc. Igualmente la paramnesia, es decir, la impresión que a veces tenemos de ya haber visto lugares y personas que en realidad vemos por primera vez, se explicaría como recuerdos de existencias pasadas.

Espiritismo y cristianismo

Algunos teóricos del e. relacionan su doctrina con el cristianismo y lo quieren presentar nada menos que como su expresión más genuina. Afirman que hay tres épocas en la historia de la revelación divina: la del Padre en el A. T., la del Hijo en el N. T. y la del Espíritu Santo con el advenimiento del espiritismo. El e. juzga prestar un gran servicio al cristianismo en su lucha contra el materialismo, afirmando la fe en la inmortalidad del alma no con dogmas, como hace la Iglesia, sino con hechos experimentales. Pero no admite la divinidad de Cristo; el dulce rabino de Galilea sería sólo la reencarnación de un espíritu bien adelantado y dispuesto a entrar en la esfera de los espíritus puros, y niega otros muchos dogmas. La Iglesia Católica con razón considera la adhesión al e. incompatible con su propia doctrina. Los postulados centrales del e. como el de la reencarnación y del destino indeclinable de todo individuo a un estado final de perfección, son diametralmente contrarios a la enseñanza católica sobre el carácter definitivo de una única existencia humana y sobre la posibilidad de un castigo eterno para los pecadores que mueren en la impenitencia. Sin negar teóricamente la posibilidad de una comunicación con las almas de los difuntos, la Iglesia considera la evocación de las mismas por lo menos como una irreverencia. En 1856, en carta dirigida al Episcopado mundial, y después en 24 abr. 1917, la Congregación del Santo Oficio (actualmente Cong. para la Doctrina de la Fe) prohibió a los católicos la participación en prácticas del espiritismo (v. II). V. t.: ANIMISMO; DIFUNTOS I; ESPÍRITU 11; TEOSOFÍA; HOMBRE III.

BIBL.: J. E. DE MURVILLE, Pneumatologie, Des Esprits et de leurs manifestations diverses, 5 vol., 4 ed. París 1863; J. DIPPEL, Der neuere Spiritismus, 2 ed. Munich 1897; J. GRASSET, L’occultisme hier et aujourd’hui, 2 ed. Montpellier 1908; L. RIBEIRO y MURILLO DE CAMPOS, O espiritismo no Brasil, Sáo Paulo 1931; P. PASCOAL LACROIX y C. F. M. BUENO DE SEQUEIRA, O espiritismo á luz de razr7o, Río de Janeiro 1941; P. SIWEK, La réincarnations des Esprits, Río de Janeiro 1942; F. M. PALMÉS, Metapsíquica y espiritismo, 2 ed. Barcelona 1950; C. M. DE HEREDIA, Los fraudes espiritistas y los fenómenos metapsíquieos, México 1953; G. ARRIGHI, Spíriti e Spiritismo moderno, Turín 1954; R. OMEZ, Peut-on communiquer avec les morts?, París 1955; Card. ALEXIS M. LvPICIER, O mundo invisivel (The unseen world), Oporto 1957; B. KLOPPENBURG, O espiritismo no Brasil, Petrópolis 1960; íD, O reencarnacionismo no Brasil, Petrópolis 1961; íD, A Umóanda no Brasil, Petrópolis 1961; P. CASTELLI, El espiritismo, en VARios, El pecado en las fuentes cristianas primitivas, Madrid 1963, 321-345.

 


 

 

JUICIO MORAL. (Por M. A. MONGE SÁNCHEZ)

El espiritismo, en los tratados tradicionales de Teología moral y en los escritos de los Padres, se conoce también con el nombre de nigromancia, y se define como ‘el arte de invocar las almas de los difuntos, especialmente las de los conocidos, con el fin principal de obtener la revelación de cosas ocultas, o bien la realización de cosas maravillosas’ (P. Castelli, o. c. en bibl. 321). En el s. xix, con Allan Kardec (v. I), esta práctica se constituye como doctrina, con un conjunto de principios que se refieren a la existencia y naturaleza de Dios, del hombre y de las almas en virtud de las cuales se pretende razonar la naturaleza y posibilidades de esa clase de relaciones del hombre con los difuntos. El Congreso Internacional Espiritista de Londres (7-13 sept. 1928) intentó fijar sus principios fundamentales. Pero se trata de una doctrina que, como tal, es inconsistente: las pretendidas revelaciones de las sesiones espiritistas no se apoyan en una autoridad de valor absoluto o demostrado; son hechos que se esfuman cuando se quieren estudiar; los pocos casos de intervenciones preternaturales, si las ha habido, sólo pueden atribuirse a una intervención diabólica. Por lo dicho, la Iglesia Católica considera la adhesión al e. como incompatible con la doctrina cristiana revelada. Los postulados espiritistas, con sus errores sobre la revelación y sobre verdades de fe, su interpretación evolucionista del alma y de la gracia, cte., cae bajo la condena general de toda doctrina herética (v. HEREIíA). Con relación a las prácticas espiritistas, dejando de lado la cuestión de la naturaleza de los hechos mediánicos (cuyo valor preternatural niegan muchos autores, por los frecuentes fraudes descubiertos en estas manifestaciones), el intento de ponerse en comunicación con espíritus desencarnados según el modo y fines del e., representa una culpa grave de idolatría (v.) y superstición (v.), una falta contra la verdadera virtud de la religión. Ya el A. T. condenaba esta práctica (cfr. Di 18,9-12; Lev 20,6; 27). La religión enseña que entre las almas de los difuntos y las de los vivos no debe mediar otra relación más que la espiritual, basada en el recuerdo y en la oración: ‘Dios no puede consentir a nuestras curiosidades morbosas y no puede, por tanto, permitir que las almas, que sólo a É1 están sometidas, contesten a nuestras llamadas, ni satisfagan nuestros deseos de temeraria presunción por penetrar en el reino de las almas separadas. Por esto, si es verdad que a veces se dan estas respuestas por parte de seres inteligentes que no son de este mundo (ya hemos dicho cuán incierto es el material recogido en el campo de la fenomenología metapsíquica), éstos no pueden ser más que espíritus malignos’ (Lanza- Palazzini, o. c. en bibl. 129). Los decretos del Santo Oficio de 4 ag. 1856 y 1 abr. 1898, declaran ilícita la práctica de evocar las almas de los muertos; una declaración de la S. Penitenciaría, de 1 febr. 1882, prohibe también asistir, aunque sea pasivamente, a sesiones espiritistas. El mismo S. Oficio a la pregunta: ‘Si es lícito, con la intervención de un medium o sin él, sirviéndose o no del hipnotismo, asistir a cualquier manifestación espiritista, sobre todo si tiene apariencia de honestidad y piedad, ya sea interrogando las almas de los espíritus, ya sea escuchando las respuestas, ya sea sólo observando, incluso si, expresa o tácitamente, se manifiesta no querer tener ninguna relación con los espíritus malignos’, contestó negativamente (Decr. 24 abr. 1917: AAS 9, 1917, 258). El llamado neo-espiritismo católico se rechazó con Decr. de 27 abr. 1955. La Iglesia al rechazar estas prácticas, aunque no se haya pronunciado sobre la naturaleza de las mismas, no vela sólo por la fe y la moral de sus hijos (las sesiones espiritistas corroen la fe verdadera y, con frecuencia, dan lugar a acciones inmorales) sino que previene también de los daños físicos o mentales que proceden del e.; de hecho, estas prácticas suelen comportar graves efectos en la salud y, en no pocas ocasiones, el suicidio de los mediums. Por eso, la transgresión, sobre todo si es habitual, de- este precepto de la Iglesia constituye un pecado grave. Ello no quiere decir que no sea lícito el intento de hacer un estudio de estos fenómenos mediánicos y metapsíquicos. Si se trata de personas competentes, que no buscan la satisfacción de una curiosidad morbosa, sino la investigación seria de leyes de la naturaleza que todavía están por explorar, estas experiencias, conducidas de una manera que no haga daño a la salud o a la moralidad del medium y de los asistentes, no quedan prohibidas. Algunos moralistas juzgan sólo pecado leve el asistir, por mera curiosidad y sin ninguna participación, a una sesión, si se evita además el escándalo y el peligro de perversión (E. Genicot, 1. Salmans, Institutiones Theologiae moralis, I, 271.). Otros admiten la asistencia si se trata de personas expertas que intentan descubrir los posibles fraudes frecuentes en esas sesiones (A. Vermeesch, Theologia Moralis, 11, 248). De todos modos, para resolver las dudas que pueden plantearse en estos casos, conviene recordar, que, como enseña la doctrina moral, no es lícito ponerse o poner a otros en ocasión de pecado si no hay causa proporcionada (v. PECADO iv, 2). Y no parece que, exceptuados aquellos casos en los que se intenta una investigación a fondo del tema, la curiosidad, que es la que mueve casi siempre a asistir a una sesión espiritista, sea motivo suficiente; por tanto, esa asistencia es moralmente ilícita. V. t.: RELIGIÓN IV; TEOSOFÍA.

Tomado de la gran Enciclopedia Rialp

BIBL.: S. TOMÁS DE AQUINO, Suma Teológica, 1-2 q95 a3-4; P. CASTELLI, El pecado en el ocultismo, en VARIOS, El pecado en las fuentes cristianas primitivas (Enciclopedia de la Ética y Moral Cristianas, XI), Madrid 1963, 321-345 (con bibl.); C. M. DE HEREDIA, Los fraudes espiritistas y los fenómenos metapsíquicos, México 1951; R. SANTILLI, Spiritismo, 2 ed. Pinerolo 1952; F. M. PALMÉS, Metapsíquica y Espiritismo, Barcelona 1955; E. UGARTE DE ERCILLA, El espiritismo moderno, Barcelona 1916; A. LANZA, P. PALAZZINI, Principios de Teología moral, II, Madrid 1958, 125131; P. PALAZZINI, Spiritismus, en Dictionnarium morale et canonicum, IV, Roma 1968, 335-340.